El gobierno municipal del PP, liderado por Natalia Chueca, ha cumplido hoy, 16 de octubre, la amenaza y sentencia de muerte, que anunció el pasado 1 de agosto, de cerrar 6 Casas de Juventud o también llamadas Zonas Jóvenes. Amplias movilizaciones de jóvenes y trabajadores han rechazado este ataque. Sumemos fuerzas para pelear por la atención socioeducativa como un derecho y un servicio público.

Jorge Calderón Historiador y Profesor de Secundaria, Zaragoza
Viernes 17 de octubre de 2025 Edición del día
Será dentro de 15 días, el próximo 3 de noviembre, cuando las Casas de Juventud de Parque Goya, Arrabal, La Jota, Santa Isabel, Casablanca y Miralbueno, se unirán a la de Valdefierro, que se clausuró preventivamente por parte de la empresa concesionaria a principios de octubre, y la del Oliver, que se ejecutó hace ya más de un año para reconvertir El Túnel en un "centro de arte para jóvenes".
La Alcaldesa hace “oídos sordos” al clamor social en contra de este cierre
La decisión tomada, demuestra que a este Ayuntamiento no le importa absolutamente nada la opinión de los usuarios, trabajadores, vecinos, de una gran parte de la sociedad zaragozana, nos hemos estado movilizado, con concentraciones, manifestaciones, huelgas, para evitar este cierre, de un servicio fundamental para la juventud. Ni tan siquiera ha querido reunirse con los representantes de SOS Zonas Jóvenes, conformado enteramente por usuarios de estos equipamientos, que el pasado 25 de septiembre le solicitaron mantener un encuentro.
Siempre ha mantenido una actitud de desprecio con este tema, y nunca ha aceptado, no solo sentarse a hablar del mismo, ni la mas mínima critica al respecto. Esto se pudo comprobar recientemente en la valiente defensa que hizo de las Casas de Juventud, la directora zaragozana ganadora de un Goya, Paula Ortiz, en su pregón de inicio de las Fiestas del Pilar, desde en el balcón del consistorio, y con Natalia Chueca a su lado.
El argumento que utilizan para justificar el cierre, es la falta de usuarios y que centralizando todos los servicios, en dos grandes macrocentros, estos se darán mejor. Esto es totalmente falso, como han demostrado con las movilizaciones continuas, estos mismos usuarios, vecinos y trabajadores y trabajadoras de estas casas, a las que el ayuntamiento dice que va a beneficiar.
“Es una noticia terrible, que se produce, como siempre con este Ayuntamiento, a traición”
Con estas duras palabras, calificaba hace unas horas nada más conocer la noticia, en declaraciones a Izquierda Diario, Jose Antonio Yagüe, portavoz de SOS Zonas Jóvenes y la Asamblea Socioeducativa. Criticaba que la decisión ha sido tomada, sin reunirse con ellos, como le habían pedido, sin tener en cuenta, por lo tanto en ningún caso la opinión tanto de la plantilla, como de los usuarios de estas Casas de Juventud.
Afirma que con estas decisión unilateral, los grandes perjudicados van a ser los y las jóvenes de los barrios afectados, porque al producirse el cierre en 15 días, muchos proyectos ya iniciados, van a quedar inacabados y con ello se va perder el gran trabajo realizado durante muchos años.
“Vamos a seguir luchando hasta el final”
A pesar de este duro golpe, afirma que: “van a seguir peleando hasta el final, con todas las movilizaciones y acciones que haga falta, pera evitar no solo el cierre de estas 6 casas, sino el desmantelamiento de las Zonas Jóvenes Escolares (antiguos PIEES)”.
Recuerda, que “desde el pasado 1 de octubre, las empresas concesionarias esta aplicando duros recortes, pasando la jornada de 37 a 30 horas semanales, o manteniendo las 37, pero teniendo que hacerlas, como en su caso, en dos centros educativos a la vez. Ademas también se han producido despidos y la situación puede ir a peor”.
Esto duro ataque no puede que quedar sin respuesta. Las movilizaciones deben continuar en defensa de este servicio público fundamental. Es necesario enfrentar la nefasta gestión municipal que ha privatizado el servicio y ahora lo quiere dar por finalizado. La alternativa, seguir la lucha contra el cierre y por la municipalización.
El uso de estos agentes externos subcontratados tiene un efecto desastroso en la clase trabajadora: abaratando el coste de la mano de obra, precarizando las condiciones laborales, creando de forma artificial otros costes espurios, y tejiendo una red clientelar entre los rectores gubernamentales con los empresarios que dirigen las entidades que finalmente desarrollan estos servicios subcontratados.
Existen muchos ejemplos de empresas que, cuando les han subido el dinero público que reciben por dar este servicio subcontratado, no han mejorado las condiciones de sus trabajadores y trabajadoras, sino más bien todo lo contrario. Han tratado de ahorrar costes y maximizar beneficios. En Zaragoza, tenemos los casos del Bus urbano o el servicio de parques y jardines.
Este aumento del presupuesto tiene que ir íntegramente a aumentar los salarios, el personal y para dotar de mejores medios e infraestructuras para las actividades de los centros. Pero este presupuesto tiene que ser controlado por las plantillas porque no nos podemos fiar de que las empresas.
Defender la remunicipalización de los servicios más esenciales no puede consistir únicamente en la mera recuperación pasiva de los servicios públicos municipales para que queden en manos de gestiones desastrosas de ayuntamientos de turno como el de Chueca, sino para la gestión directa por parte de las trabajadoras y usuarias. La subrogación de la totalidad de las plantillas existentes previamente, así como la gestión democrática deben ser los pilares de esta lucha. Es la única forma de garantizar la viabilidad de estos servicios sociales contra la corrupción y las puertas giratorias, quedando realmente al servicio de las clases populares.
Y la única forma de conseguirlo es mediante la movilización social en las calles. Levantando un movimiento entre todos los sectores de servicios que luche por imponer está demanda, sin ningún despido y bajo gestión de las propios trabajadoras. Con medidas de este tipo, se podrá empezar a poner los cimientos para la recuperación de todo el sector público y enfrentar consecuentemente el grave problema de la precariedad laboral y el desempleo.
Solo así se podrá acabar con la gestión burocrática de las empresas privadas que se lucran a costa de los servicios públicos. Hay que garantizar una gestión en favor de los trabajadores y las clases populares realizada por ellos mismos como agentes activos del proceso y de su gestión.



