×
×
Red Internacional

Educación.Cinco claves para que las universidades sean nuestras

Tiempo estimado 8:32 min


Apenas han pasado cuatro semanas desde que inició el semestre y el descontento y hartazgo por las condiciones en las que volvimos a las facultades y escuelas ya comenzó a expresarse en asambleas, paros y tomas.

Jueves 8 de septiembre | Edición del día

El encarecimiento de la vida, la precarización laboral a la que es sometida la juventud y el avance de la violencia y la inseguridad en el país, no son ajenos a la vida universitaria. Por lo contrario, estas realidades -que no son más que expresiones de un sistema en descomposición, el capitalista- condicionan en gran parte las posibilidades que tenemos para poder acceder plenamente al derecho a la educación. Por otro lado, la elitización de la educación va en aumento, con miles que quedaron fuera al no tener los recursos para incorporarse a las clases en línea, algo ante lo cual la universidad no hizo nada.

Desde la Agrupación Juvenil Anticapitalista y Pan y Rosas te queremos invitar a organizarte con nosotres por las siguientes demandas:

1-Para que el encarecimiento de la vida no sea una razón para dejar de estudiar, peleamos por becas universales sin restricciones por promedio y que cubran el costo de la canasta básica y comedores gratuitos financiados por la universidad. Cada vez son más les estudiantes que hemos tenido que buscar ingresos propios para poder continuar con nuestros estudios, ya sea vía el trabajo formal, repartiendo nuestros días entre las clases y jornadas laborales mal pagadas en call centers, tiendas de servicio, como repartidores de apps etc; o preparando comida o haciéndonos de productos al mayoreo para poder ir a vender a nuestras facultades; expresión de eso son los tianguis que, además, son reprimidos por las autoridades.

Te puede interesar: ¿Qué hay detrás de los ‘tianguis’ en la UNAM?

Son miles los casos de compañeres que han tenido que dejar las clases porque deben priorizar el conseguir ingresos para sus casas o porque simplemente no pueden costearse la vida universitaria. No se trata de una simple “deserción escolar”, sino que las autoridades han expulsado a los sectores más precarios de la universidad, pues no han garantizado lo mínimo para que les estudiantes continúen en las aulas.

Esto no debería ser así, para que la educación de hecho sea pública y gratuita deben garantizarse todas las condiciones que nos permitan asistir día a día a nuestras aulas, no hay manera de dedicarnos de lleno al estudio y menos aún de ejercer nuestro derecho al esparcimiento y la recreación si tenemos que preocuparnos día a día por el dinero para transportarnos, comer y comprar los materiales necesarios para la escuela.

2- Para que estudiar no sea un privilegio, acceso irrestricto a la universidad. No solo basta con defender el derecho a la educación de quienes ya estamos en las universidades, sino que tenemos que pelear porque cada joven que desee cursar una carrera universitaria tenga el derecho y la posibilidad de hacerlo.

Esto es únicamente posible construyendo la suficiente infraestructura, campus, escuelas, facultades y bachilleratos a lo largo de todo el país y contratando a mucha mayor planta docente y de trabajadores con salarios y condiciones laborales dignas. Así, podrían cancelarse los elitistas exámenes de admisión a las universidades que año con año dejan a millones fuera y avanzar en poner las universidades al servicio del pueblo pobre y trabajador y no de una cúpulas de burócratas que responden a los intereses de los capitalistas.

Te puede interesar: Desmintiendo los mitos sobre los exámenes de admisión a la universidad

3- Frente a la creciente violencia que vivimos en el país, es urgente que contemos con transporte gratuito y subsidiado operado por trabajadores sindicalizades, tanto a los metros cercanos como a los puntos de la periferia a donde van amplios sectores de miembres de la comunidad. Además, debemos pelear por recuperar nuestros espacios al interior de la universidad, exigiendo que los mismos cuenten con iluminación y estén abiertos. Pues no hay mejor manera de hacerle frente a la inseguridad que llenando nuestra universidad de vida, cultura y organización política, abriéndola a los sectores populares y de la clase trabajadora en lucha.

Sin embargo, no hay manera de acabar con la violencia únicamente al interior de nuestra universidad, pues como se ha demostrado, no es un oasis aislado de la realidad nacional. Esta lucha debe estar ligada a acabar con la militarización del país y con los órganos policiacos que están coludidos con grupos paramilitares, con el crimen organizado y las redes de trata; así como por condiciones dignas de trabajo y de vida para el conjunto de la clase trabajadora y sectores populares, empezando por las mujeres y las disidencias sexogenéricas que son más golpeades por la situación de violencia. Luchamos contra los feminicidios, los crímenes de odio y los asesinatos a activistas y periodistas. En este marco resulta clave fortalecer el movimiento de mujeres que ha tomado empuje en los últimos años, así como tejer una alianza con todos los sectores explotados y oprimidos.

4- Para que todo esto sea posible es necesario que se destine mayor presupuesto a la educación y no a la Guardia Nacional a la par de que dicho presupuesto sea administrado y controlado de manera democrática por estudiantes, docentes y trabajadores. Actualmente es una cúpula de burócratas quienes deciden cómo se distribuye el dinero en la universidad, por lo que mientras los altos funcionarios ganan arriba de 100 mil pesos al mes, les docentes tienen salarios ultraprecarios, los derechos de los trabajadores son golpeados una y otra vez y les estudiantes tenemos que arreglárnoslas para conseguir dinero para estudiar.

5- Nuestro objetivo es enorme, queremos que la universidad sea gobernada por estudiantes, docentes y trabajadores, con un gobierno tripartito con mayoría estudiantil (pues somos la mayoría de la comunidad universitaria). Es necesario arrancar de raíz el sistema medieval y antidemocrático que reina en la universidad, tirando abajo su Tribunal Universitario, su Junta de Gobierno y su Rectoría que operan como garantes del avance de la elitización y la privatización de la educación.

Te puede interesar: La antidemocracia en la UNAM, más vieja que el Neoliberalismo

Estamos convencides de que no hay otra forma de que la universidad deje de ser un derecho restringido para un sector reducido; de que el conocimiento que emane de las aulas responda a las necesidades reales de las grandes mayorías y no de los empresarios, los organismos internacionales y los partidos del régimen; y de acabar con la existencia de grupos porriles y de choque que son pagados con el dinero de la universidad.

Sabemos que para acabar con la universidad como perpetuadora del orden capitalista imperante, debemos apostar también por acabar con el propio sistema capitalista. En un momento de crisis económica a nivel internacional, donde las principales potencias están protagonizando una guerra en Ucrania cuyas consecuencias están recayendo sobre los hombros de la clase trabajadora no solo en dicho país sino que a nivel internacional con el aumento de la inflación; es aún más evidente que este sistema no tiene nada que ofrecernos. Nuestra lucha en defensa de la educación pública y gratuita y por la democratización de la educación son parte de una pelea mucho más grande por un futuro que merezca la pena ser vivido.

Te puede interesar: Del neoliberalismo en la educación mexicana y la lucha por la universidad pública

Durante décadas el PRI y el PAN se encargaron de pasar una serie de políticas neoliberales que golpearon profundamente los derechos a la salud, a la educación y los derechos laborales además de haber encabezado la militarización del país. El gobierno de la 4T levantó enormes expectativas en amplios sectores de que todo cambiaría, pero como lo ha demostrado una y otra vez, no ha roto con los intereses de los capitalistas ni de los imperialistas, y sin esto, pese a su retórica progresista y la implementación de planes sociales, no cambiará de fondo las condiciones estructurales que padecemos.

Por eso, tenemos la enorme tarea de construir una juventud revolucionaria y socialista que pelee codo a codo con las y los trabajadores dentro y fuera de la universidad y con total independencia al gobierno y a los partidos del régimen, uniendo las luchas que hoy se dan en la universidad con el cuestionamiento a este sistema, desde la raíz. Te invitamos a ser parte, junto a la Agrupación Juvenil Anticapitalista y Pan y Rosas de esta enorme y entusiasmante tarea.

¡Las peleas del presente, son las conquistas del futuro!





Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Destacados del día

Últimas noticias