La suba los dólares financieros, el desplome de bonos y la suba del riesgo país son los resultados de una jornada con mayores tensiones cambiarias. El gobierno atraviesa un momento de fuerte caída en las encuestas y creciente malestar social, mientras la polémica sobre la sostenibilidad del modelo de dólar “pisado” alimenta las expectativas de devaluación. |
La jornada de este lunes en los “mercados” volvió a mostrar señales de tensión. El dólar mayorista cerró en $1.417, anotando una suba de $ 40 en apenas una semana. Si bien la cotización sigue alejada del techo de la banda de flotación ($1.698,36), el dólar tuvo subas en todas sus variantes de entre 1,4 y 1,6%. El dólar minorista del Banco Nación se vendió a $ 1.440, mientras que los paralelos también registraron subas. El CCL superó los $ 1.500, el MEP cerró a $ 1.450 y el blue se conseguía a $ 1.430.
Esta suba del dólar está asociada a distintos motivos como una pérdida de incentivos a seguir con activos en pesos por la tasa baja, el aumento de la demando de divisas por parte del agro tras las liquidaciones de la cosecha, o también a compras de reservas por parte del BCRA. Es decir, aumenta la demanda de dólares en un momento en el que empiezan a escasear, tensionando su cotización.
Por su parte, las acciones y bonos soberanos mostraron caídas, mientras el riesgo país subió a 570 puntos básicos, en una semana en la que se espera la decisión de la Fed sobre las tasas de interés en la reunión del FOMC (28 y 29 de abril). Otro elemento que aumenta la incertidumbre financiera es el relacionado a la guerra de EE.UU. e Israel contra Irán que de continuar aumenta el riesgo de recesión global, mientras encarece la energía y alienta las tensiones inflacionarias.
La foto del lunes, aunque coyuntural, expone una dinámica de fondo en la que la estabilidad cambiaria empieza a mostrar fisuras. Hace días se reabrió la polémica por la sostenibilidad del actual modelo de dólar “barato”. Esto no es nuevo, el gobierno enfrenta pagos de deuda abultados en lo que resta del año que ascienden a U$S 12.022 millones (OPC) y los dólares no están. En esta clave también puede leerse la caída de los bonos, como parte de un reacomodamiento ante el riesgo por parte de los inversores, mientras que el aumento del riesgo país encarece el acceso al financiamiento externo.
A diferencia de lo que sucedió en 2025 cuando Caputo y Milei fueron “rescatados” primero por los desembolsos del FMI y luego por el Tesoro estadounidense, este año esas opciones no estarían disponibles. El Gobierno enfrenta un fuerte deterioro en las encuestas que coincide con el creciente malestar social por las medidas de ajuste. Un dato de la consultora Zentrix reflejo que el 60,4% de los encuestados se queda sin plata el día 20 de cada mes. Ante esta crisis económica y social que puede empeorar si seguimos atados a los condicionamiento del FMI y a las exigencias de las grandes patronales que piden mayor explotación laboral, es impostergable construir una alternativa que priorice los intereses de las mayorías sociales.
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