Como es del dominio público, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) lleva desde el 2007 –más de 20 años— luchado contra la reforma neoliberal de Felipe Calderón que privatizó las pensiones, que ha afectado a millones de trabajadores en todo México. La batalla primero fue contra el gobierno del PAN, luego contra el PRI y ahora contra MORENA. Todos estos partidos mantienen intacta la esencia de la reforma, es decir, las Administradoras de Fondos para el Retiro (AFORES).
Estos instrumentos financieros son contralados solo por 9 bancos, lo que les han dejado, según datos del propio gobierno, una ganancia de 3,616.7 miles de millones de pesos, que como se ha denunciado, no pasa a manos de las y los pensionados, sino que se quedan los bolsillos de los empresarios. Esto explica por qué las jubilaciones de todos lo que se retiren luego con la ley del 2007 rondan los 3 mil o 4 mil pesos mensuales.
López Obrador en su campaña presidencial del 2018 reconoció que era un robo contra la clase trabajadora y de ganar las elecciones, abrogaría la ley. Luego de que AMLO llegó a la silla presidencial dijo que por no tener mayoría en las cámaras legislativas le era imposible echar para atrás la reforma neoliberal.
Para el 2024, la que era candidata presidencial de MORENA, Claudia Sheinbaum (CS) también prometió eliminar dicha ley así como la del IMSS de 1997, y llamó votar por los diputados y senadores de su partido. Aunque la CNTE planteó su independencia política de la derecha y la 4T bajo la consigna "Gobierne quien gobierne, los derechos se defienden", lo cierto es que la mayoría del magisterio nacional apoyó con gran ilusión el proyecto del segundo piso de la 4T.
Para 2025, con CS ya instalada en el poder y con mayoría absoluta en el Congreso de la Unión, las y los maestros democráticos exigieron a la presidenta que cumpliera su palabra y quitara la tan nefasta ley del ISSSTE, a lo que la jefa del ejecutivo afirmó que no era posible anteponiendo muchos pretextos –que en el fondo eran para proteger a los grandes empresarios— lo que causó gran decepción en la base magisterial, pues en la palabras de las y los maestros los habían “traicionado” y les habían “mentido”.
Fue entonces, que, desde el 15 de mayo del 2025, cientos de miles de maestras y maestros impulsaron la Huelga Nacional con movilizaciones, paros y plantones a lo largo del territorio nacional. Esta lucha, por supuesto, no pasó desapercibida para otros sectores de la clase trabajadora, pues a final de cuentas, la ley del ISSSTE afecta absolutamente a todos los que laboran para el Estado mexicano, no importando a que órgano o nivel de gobierno.
La lucha del Sindicato Nacional de Educación Superior y la CNTE Yucatán
En este contexto el SNES en diferentes universidades de Yucatán estalló la huelga en demanda de un contrato colectivo, reinstalación de docentes y trabajadores despedidos injustificadamente y también, la abrogación de la Ley del ISSSTEY de 2002, que fue promesa de campaña del actual gobernador Joaquín Díaz Mena.
Integrantes del SNES de la Unidad Politécnica de Yucatán, denunciaron actos de discriminación laboral contra algunos de sus profesores afiliados que se encuentran en huelga por mejores condiciones laborales. Asimismo, señalaron que el paro de labores no es contra la universidad y el derecho a la educación de la juventud –como lo quiere hacer pasar la Rectoría de la institución— sino que es por la dignificación de la propia universidad. Cerraron su comunicado haciendo un llamado respetuoso a la comunidad estudiantil, madres y padres de familia, así como a los medios de comunicación a acompañar sus legítimas demandas.
El caso de la UPY no es aislado, sino que es la regla en todo México. Desde hace más de 30 años se ha ido precarizando el trabajo de los que prestan sus servicios a las universidades públicas. No sólo afecta a los académicos, sino absolutamente a toda la base trabajadora, desde el que se dedica a actividades administrativas hasta el manual. Bajos salarios, sobrecarga de trabajo, no respeto al Contrato Colectivo de Trabajo y jubilaciones raquíticas es el pan de cada día. Si la situación en este aspecto no ha cambiado con la llegada de la 4T al poder es porque, como denunciaron las y los maestros democráticos “CS defiende una reforma neoliberal”.
En relación con el último tema, es que la lucha de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Yucatán (CETEY) y de la UPY empatan completamente. Ambos son sectores que tienen como patrón al Estado y son afectados por la ley del ISSSTEY. Los primeros a la SEP y los segundo a la Rectoría. Por tanto, profesores de básica y trabajadores universitarios también son presas de las AFORES. Como se podrá notar las demandas son básicamente las mismas, una jubilación digna para tener una vejez tranquila y sin mayores aspavientos.
Por esto mismo, es la importancia de que todos los trabajadores de base de los sindicatos universitarios, nos organicemos para unirnos a la lucha con la CNTE, porque su victoria no sólo beneficia a los que trabajan en la educación primaria y secundaria, sino que sería una victoria para toda la clase trabajadora, ya que abriría las puertas para reconstruir un fondo solidario e intergeneracional de pensiones, que realmente cubra las necesidades de todas y todos los trabajadores.
Hay que exigirles a las direcciones de los grandes sindicatos como el STUNAM, SITUAM, SUTUACM y todos los agremiados en la CNSUESIC que rompan la subordinación con el gobierno y sigan el ejemplo del SNES, para avanzar en la alianza con la CNTE y trabajadores de educación básica, estatales y el resto de la clase trabajadora para unir fuerzas para la recuperación del derecho a una jubilación digna.
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