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Red Internacional

Una huelga histórica y aguerrida. Un gobierno peronista que extorsionó con descuentos de hasta el 80% del sueldo. Una conducción gremial kirchnerista que se abrazó a Pusineri y el gobierno. Aun así, el rechazo contó con 14.800 voluntades dispuestas a seguir luchando. Algo cambió y es profundo. Ninguna votación puede tapar este sol que promete quemar a más de uno. Este podría ser un primer balance.

Jueves 6 de octubre | Edición del día

Con 18.222 votos a favor de aceptar la propuesta salarial de Perotti y 14.774 votos a favor de rechazar y continuar con las medidas de lucha, ganó la moción de aceptación por un escaso margen. De esta manera el aumento salarial será del 77% con una inflación que supera el 100%.

Más allá de que la conducción de La Celeste-Trabajadores de la Educación logró hacer pasar el acuerdo, los casi 15.000 votos que obtuvieron las mociones de rechazo dejan en claro que la docencia tiene la fuerza de seguir peleando por un salario digno y por una educación pública de calidad. El mérito es doble si se tiene que cuenta que los votos obtenidos en esta oportunidad son prácticamente los mismos que la última votación de septiembre cuando aún no se había consumado el descuento que dejó los salarios al borde de la indigencia.

Muchos de los votos que cosechó la aceptación fueron bajo dura protesta, y sobre todo, bajo la lisa y llana coacción. Decenas de miles de docentes fueron sometidos a la amenaza de la indigencia, al atraso del pago del alquiler, a intereses imparables con las tarjetas de crédito. Y en su inmensa mayoría son mujeres y sostenes de hogar. Un símbolo cristalino del gobierno de Perotti: antiobrero, clerical, y especialmente anti maestras.

Pero incluso con todo esto, para lograr que la oferta miserable sea aceptada por la docencia, el gobernador Perotti, la ministra de educación Cantero y el ministro de trabajo Pusineri debieron contar con la ayuda de alguien que les milite la aceptación. Y cual "Chapulines Colorados del mal", la conducción provincial asumió la defensa de la patronal.

Como argumentos no había, dejaron las máscaras de lado. Fueron muchas irregularidades las que denunció la oposición: aprietes de delegados seccionales como en San Jerónimo, no dejaron votar a docentes no afiliados, ni ingresar a fiscalizar los votos, fraguaron con mentiras burdas la moción de rechazo presentada en San Cristóbal, entre otras irregularidades. En este conflicto no se los recordará solo por eso, también quedará marcado por el abrazo del Secretario General de Amsafe, Rodrigo Alonso, con el ministro de trabajo Pusineri.

Sin embargo, y acá hay una segunda conclusión, el triunfo de la aceptación propuesto por la burocracia kirchnerista, es una victoria pírrica, al costo de volverse a vista de todos y todas, agentes directos del gobierno. Cientos de compañeros y compañeras honestos que militan o acompañaban su política han hecho una experiencia dolorosa pero fundamental. El ajuste no es solo de la derecha macrista, es también del Frente de Todos, y este no se puede aplicar sin la complicidad militante de las conducciones sindicales burocráticas.

"Las nueve semanas en que las clases fueron de lucha y dignidad"

El conflicto duró nueve semanas. Contó con de 17 días de paro, con movilizaciones, muchas en común con los docentes de las escuelas privadas nucleados en SADOP, los estatales de ATE, los trabajadores de la salud de SIPRUS, los docentes universitarios de COAD y con el apoyo de otros gremios como municipales, La Bancaria, centros de estudiantes y demás. Incluso el Sindicato de Aceiteros realizó asambleas en distintas plantas como DreyFus, Cargill y Molinos en apoyo a la lucha.

En Rosario se dieron marchas históricas. Fueron más de 6.000 docentes que ganaron las calles y el apoyo de las familias y la comunidad. Porque la pelea no es solamente por el salario. Es porque el gobierno destina sólo $44 para que las chicas y chicos desayunen, y solo $106 para que almuercen por mes.

Esto muestra que la bronca no desaparecerá fácilmente. Los y las docentes dieron una lucha ejemplar y resta ver cómo continuarán estos meses hasta el 1 de diciembre cuando se vuelva a reabrir la paritaria. La conducción quedó desprestigiada y está planteado, más que nunca, recuperar el sindicato para que vuelva a ser una herramienta en manos de los y las trabajadoras de la educación.

La oposición nucleada en el Frente por una Amsafe Democrática que integramos desde La Marrón ha logrado dar un salto, mostrar mayor coordinación y extensión provincial con presencia en los 19 departamentos. Está lucha la ubicó, objetivamente, como una alternativa ante la docencia provincial.

Las dificultades de que esta oportunidad, de que esta necesidad, se transforme en realidad, plantea también una necesaria reflexión colectiva. Era el momento de desarrollar la democracia de base hasta el fin, avanzar contra todo conservadurismo, darle todo el protagonismo a esta docencia que dio todo y ante quienes solo podemos "sacarnos el sombrero".

Desde la agrupación Marrón insistimos públicamente y en la Comisión Directiva de Amsafe Rosario en la necesidad de realizar asambleas masivas en la misma plaza para debatir y votar cuáles son las mejores medidas de lucha que acompañen a los paros, para llenarlos de contenido como instalar un acampe frente a Gobernación, cortes en los acceso, 100 clases públicas simultáneas en plazas y escuelas y otras iniciativas que surjan desde abajo. En la última desobligación con concentración en plaza San Martin propusimos que se abra el micrófono para que tomen la palabra desde las escuelas, pese a las resistencias logramos que varias puedan hablar. Creemos que es el camino para que crezca el protagonismo de la docencia.

El impulso del fondo de huelga, exigencia fundamental hacia la burocracia provincial no podía quedarse en palabras. Solo desarrollando un poderoso fondo de huelga antes de efectuados los descuentos se podía obligar a la conducción provincial a que ponga los recursos económicos del gremio a disposición de la docencia, y a la vez, debilitar la extorsión de Perotti. Ese fondo de lucha recibió el aporte de $150000 desde las bancas de los diputados del Frente de Izquierda Unidad-PTS Nicolás del Caño, Myriam Bregman y Alejandro Vilca, quienes junto a Romina del Plá recibieron durante el conflicto a una delegación de docentes de Santa Fe en apoyo a su lucha.

La coordinación con otros gremios es clave en todo conflicto, más aún cuando la voluntad de ajuste es total y nuestro gremio no afecta directamente la producción. Por eso, el importantísimo ejemplo de Aceiteros mostró cuál era el camino: coordinar desde el primer día, buscar las formas de lograr un paro provincial o acciones comunes que afecten la producción, como cortes de ruta/autopista, que como mostró la lucha del SUTNA, es el único lenguaje que entienden las patronales y sus gobiernos.

Estas son tan solo algunas primeras conclusiones de una lucha docente, expresión de la resistencia de los trabajadores/as contra el ajuste, pero también, los síntomas del futuro inmediato.

Por eso, quienes piensen que la lucha terminó con esta votación, está completamente equivocado/a. Recién empieza. La docencia ha peleado el primer round, contra enemigos externos e internos y lo ha hecho con un coraje y dignidad enorme.


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