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Red Internacional

La Asamblea Nacional de Representantes (ANR) del Sindicato de Telefonistas (STRM) avaló una nueva reforma a la jubilatoria en Telmex, presentada como el “mejor arreglo posible” por su dirigencia nacional. ¿Qué sigue para la base trabajadora?

Miércoles 11 de enero | 15:21

Por recomendación del secretario general del STRM, Francisco Hernández Juárez (FHJ), la ANR votó el pasado lunes a favor de la reforma jubilatoria propuesta por la Secretaría del Trabajo (STPS), para “mediar” el conflicto entre Telmex y el sindicato por la contratación de 2 mil vacantes pendientes desde el 2019.

La nueva cláusula jubilatoria presentada por la Secretaría, de ser aprobada en los siguientes días por la base del sindicato mediante votaciones con actas, representaría la tercera reforma al Contrato Colectivo de los telefonistas.

Originalmente y hasta el año 2009 la jubilación en Telmex contemplaba el goce de este derecho a partir de los 25 años de servicio, con 53 de edad para el sexo masculino y 48 años para el femenino, con un 50% de su salario integrado. Asimismo, establecía que todos los trabajadores con 31 años de servicio o más podían jubilarse sin límite de edad con un porcentaje hasta el 80% del salario.

A partir del 2009 la cláusula tuvo su primera modificación, aumentando el mínimo para alcanzar la jubilación a 29 años de servicio con 60 años de edad, sin distinción de género, y a 35 o más de servicio sin límite de edad, con los mismos porcentajes salariales que la cláusula anterior.

En el 2015, esta importante prestación sufrió un nuevo golpe y trajo consigo un incremento a 65 años de edad, manteniendo en 29 los años de servicio mínimos, pero quitando el derecho a disfrutar del “retiro sin límite de edad” a partir de los 35 años o más en activo.

En esta ocasión, la propuesta “mediadora” de la STPS si bien mantiene el mínimo de 65 años con 29 años de servicio, establece que se puede alcanzar la jubilación a los 60 años de edad solo si se cuentan con 37 años en activo como mínimo. Además, recorta un 20% respecto a las cláusulas anteriores el porcentaje de la pensión jubilatoria, dejando en 30% el mínimo y 60% como máximo; y también reduce de 20 a 12 días de salario integrado el pago por antigüedad al jubilarse.

¿El “mejor arreglo posible” para quién?

Es claro que la propuesta de la STPS, más que “mediar” en el conflicto, busca presionar al STRM a aceptar un nuevo golpe a su Contrato; a pesar de que quedó demostrado en la “mesa técnica”, mediante estudios actuariales, que la solución a los problemas financieros de Telmex no pasaba por ahí.

Pero no es nueva esta política laboral de la institución, que históricamente ha defendido los intereses de los patrones por encima de las necesidades de los trabajadores y lo sigue haciendo aún bajo la 4T, respondiendo a los lineamientos de la reforma laboral y acuerdos pactados con el Consejo Coordinador Empresarial. Como lo demuestra en la lucha de los trabajadores del SUTNOTIMEX y lo hizo luego de la lucha del movimiento 20/32 en el año 2019 en Tamaulipas, tolerando cientos de despidos y “listas negras” por parte de la patronal.

Por ello, en los hechos la Secretaría del Trabajo da la razón a uno de los hombres más ricos del mundo, Carlos Slim, estableciendo que lo más “justo” para las finanzas de Telmex es que sea la base trabajadora la que vuelva a sacrificar sus conquistas. Cuando es el patrón quien ha desmembrado los activos de la empresa en distintas razones sociales y ocasionado un deuda millonaria con en el Fondo de Jubilaciones del sindicato.

Durante todo el actual gobierno, también Francisco Hernández Juárez ha respondido a la reforma laboral y el cierre de filas pactado con la STPS. Lejos quedaron los discursos combativos de Francisco Hernández Juárez por mantener “intacto” el Contrato Colectivo de Trabajo y su defensa de los intereses mezquinos del patrón Slim, “hasta con la huelga” de ser necesario. También las tibias acciones que pretendían hacer creer a la base que su líder lucharía por conquistar sus demandas más sentidas.

La burocracia dirigente del STRM demuestra una vez más su función al frente del sindicato, subordinados a los intereses del patrón en contra de la base, así como de ser “amigos” de los distintos gobiernos en turno y de las instituciones para conservar sus privilegios políticos y sindicales.

Si bien esta dirección estalló una huelga el 22 de julio del año pasado, protagonizada combativamente por miles de telefonistas en todo el país, se apresuró a desactivarla inmediatamente mediante maniobras, para evitar que la base se radicalizara y peleara contundentemente por sus demandas contra el patrón y la reaccionaria intermediación de la STPS; concluyendo la huelga y usándola como medida de presión oportunista en su largo historial de simulaciones de lucha y políticas de desgaste a la base, para justificar que “se ha hecho todo” y no queda más que aceptar el mejor “arreglo” posible.

Las conquistas se defienden luchando

Hace años que el STRM se encuentra atado a una estrategia meramente defensiva ante los ataques del patrón y los diferentes gobiernos, por la política de su dirección. Estrategia que parte de una concepción derrotista del camino de la lucha obrera y reivindica la “conciliación de intereses” como la única solución “razonable” a los conflictos. Aún cuando esto lleva a retroceder constantemente a la base trabajadora y a perder terreno frente al patrón sin capacidad de respuesta.

Ante el nuevo ataque que Telmex y la STPS preparan a los telefonistas, la base necesita recuperar la confianza en sus fuerzas y en el poder de su organización, capaz de paralizar las telecomunicaciones y cimbrar al país entero. Una organización histórica con múltiples alianzas obreras dentro y fuera del país, que de proponérselo podría poner en serios aprietos al poderoso Slim y sus políticos a sueldo como Luisa María Alcalde, titular de la STPS.

Es momento de que la base del STRM se sacuda décadas de retroceso y retome el control de su organización para enfrentar ofensivamente este nuevo ataque hacia su jubilación, así como para lograr la familia Slim reintegre todos los activos separados de Telmex y paguen su millonaria deuda con el Fondo de Jubilaciónes del sindicato. Única manera para recomponer en serio las utilidades de la empresa y la garantía para todos de gozar de una jubilación digna sin nuevas reformas contractuales.

Mientras FHJ y su mafia buscan convencer a su base de que al radicalizarse lo único que conseguirían sería una derrota mayor, quienes impulsamos Desde las Bases Telefonistas opinamos que esta dirección sindical demuestra ser senil e impotente para siquiera proteger las conquistas laborales y mucho más para conquistar nuevas. De ahí que la tarea recaiga exclusivamente en la base y en sus representantes más democráticos y en no dar ni un solo paso atrás en su justa lucha.


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