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Red Internacional

Tras trece años de litigio, la Justicia neerlandesa consideró que la petrolera es responsable del derrame que afectó a varias comunidades en Nigeria. Sus crímenes en la región siguen siendo resistidos por la movilización popular.

Valeria Foglia@valeriafgl

Sábado 30 de enero | Edición del día
Activistas tras el fallo en La Haya | Foto: Mike Corder (AP)

El delta del rio Níger es la región petrolera más importante de África y, a la vez, uno de los lugares más contaminados del planeta. La Royal Dutch Shell tiene mucho que ver con eso, y ahora el Tribunal de Apelación de La Haya la ha condenado a compensar económicamente a un grupo de granjeros locales por varios derrames de petróleo ocurridos entre 2004 y 2005 en Oruma y Goi, dos aldeas de ese país. Aunque aún resta pronunciarse por el derrame de Ikot Ada Udo en 2007 y quedan instancias de apelación del fallo, la condena a la casa matriz por un desastre ocurrido con Shell Petroleum Development Company of Nigeria, una subsidiaria, sienta un precedente a nivel mundial.

Los esfuerzos de la compañía de origen holandés por lavar su imagen con campañas “verdes” y “sustentables” se caen a pedazos ante este nuevo fallo. Salen a la luz las excusas que dio la petrolera para intentar justificar la catástrofe ambiental en el delta nigeriano: de acuerdo a reportes de la empresa en 2011, consignados por Amnesty International, Shell acusó un “sabotaje” e intentó deslindar su responsabilidad al tratarse de una “subsidiaria extranjera”. Sin embargo, en 2015 el Tribunal de Apelación anuló una resolución de primera instancia de 2013, que desligaba a la matriz de toda responsabilidad por los desastres que ocurran en sus filiales, y consideró que la Justicia holandesa podía pronunciarse al respecto.

Según la compañía, su proceder cuando ocurre un derrame implica frenar la producción y contener y recuperar el petróleo liberado. Sin embargo, este nuevo fallo deja claro que Shell es responsable de no haber interrumpido el suministro de petróleo el día del derrame en Goi.

Contaminación en Ikot Ada Udo, delta del Níger, Nigeria, 30 de enero de 2008 | Foto: Kadir van Lohuizen/NOOR
Contaminación en Ikot Ada Udo, delta del Níger, Nigeria, 30 de enero de 2008 | Foto: Kadir van Lohuizen/NOOR

En el desarrollo del largo proceso judicial, que se inició en 2008 y contó con el asesoramiento de la filial holandesa de la ONG Amigos de la Tierra, fallecieron dos de los cuatro agricultores y pescadores que iniciaron la demanda. Además de un monto a determinar en futuras instancias, Shell deberá equipar con un sistema de detección de fugas una de sus tuberías y hacerse cargo de la limpieza.

Donald Pols, dirigente de Milieudefensie (Amigos de la Tierra en Países Bajos), expresó tras el fallo: “Estamos extremadamente felices. Esto cambiará la forma en que se puede pedir cuentas a las multinacionales y cómo operan a nivel mundial". En ese mismo sentido se pronunció Chima Williams, el abogado nigeriano que los representa: "Un precedente en el mundo cuando las compañías petroleras tengan que asumir la responsabilidad de los problemas en sus operaciones”.

Una historia de crímenes ambientales en Nigeria

Aunque no es la única allí (a la italiana Eni le cabe gran parte de responsabilidad), Shell lleva casi un siglo contaminando esa región en África. En la actualidad produce cerca de 1,8 millones de barriles de petróleo por día. En Nigeria, sin embargo, solo dejó pobreza, represión y contaminación avalada por los sucesivos Gobiernos. La lucha del pueblo ogoni y las organizaciones solidarias en distintos países pueden dar testimonio de ello.

Entre 1976 y 1991, de acuerdo a datos de Amigos de la Tierra Internacional, más de dos millones de barriles de petróleo contaminaron Ogoniland a causa de 2976 derrames. La resistencia a ese crimen ambiental fue respondida con violaciones a los derechos humanos: desde comienzos de los 90 la Fuerza Móvil de Policía (MPF) al servicio de la Shell reprimió, destruyó casas y hasta asesinó a manifestantes que resistían las actividades contaminantes de Shell en varias localidades del delta del Níger.

Fueron miles de líderes ogoni y activistas asesinados y más de ochenta mil personas obligadas a abandonar sus regiones. Shell fue condenada en 2009 por instigar las violaciones a los derechos humanos por parte del Gobierno nigeriano contra el pueblo ogoni.

Pese a denuncias y condenas mundiales, según datos de Amnesty International Shell derramó 17.5 millones de litros de petróleo en el delta nigeriano entre 2011 y 2017, el equivalente a nueve piscinas olímpicas. El más grande ocurrió en 2012, con más de 3.8 millones.

Eric Dooh en el paisaje devastado de Goi | Foto: Amigos de la Tierra Internacional
Eric Dooh en el paisaje devastado de Goi | Foto: Amigos de la Tierra Internacional

“Esta agua solía estar llena de peces muy grandes”, dijo años atrás Eric Dooh, hijo de Barizaa Dooh, uno de los agricultores que demandó a Shell. “¿Cómo sobrevivimos? Los peces pequeños de aquí están contaminados. Nuestro pueblo come pescado contaminado, bebemos agua contaminada, respiramos aire contaminado, nos alimentamos con comida contaminada y vivimos en un ambiente contaminado”. Tras conocerse el fallo, declaró: "Finalmente hay algo de justicia para el pueblo nigeriano que sufre las consecuencias del petróleo de Shell".

Los crímenes ambientales de la petrolera holandesa son de escala global. Además de derrames como el de Nigeria y otros territorios, la extracción y quema de combustibles fósiles está siendo duramente cuestionada por los efectos dramáticos y acelerados en la temperatura terrestre, en el centro de una emergencia climática cuya escala, según advierte un grupo de científicos, es aún peor de lo que se pensaba.

Activistas en Ogoniland | Foto: Amigos de la Tierra Internacional
Activistas en Ogoniland | Foto: Amigos de la Tierra Internacional



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