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Red Internacional

La Sección XVIII de la CNTE se manifestó en Michoacán, reclamando el pago de salarios adeudados a docentes de nómina estatal. No es la primera vez que el gobierno de Silvano Aureoles deja de pagarles, ¿Cómo impedirlo?

Martes 10 de agosto | 12:16

Al inicio de la semana pasada, las y los docentes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) michoacana de distintas regiones, reclamaron el pago de salarios adeudados para más de 25 mil 800 docentes pertenecientes a la nómina estatal. La jornada de manifestaciones comenzó desde el 2 de agosto, con bloqueos carreteros sincronizados en distintos puntos del acceso a la ciudad de Morelia.

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Así mismo, las manifestaciones continuaron al día siguiente con el bloqueo en las inmediaciones del Aeropuerto Francisco J. Múgica de la entidad, al cual llegaron en caravana de automóviles para realizar un mitin. Éste estuvo centrado en la exigencia de la apertura de diálogo con las autoridades, quienes hasta el momento sólo han mostrado evasivas, reincidiendo constantemente en la falta de pagos a los docentes, en la no contratación de las egresadas y egresados normalistas.

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Según declaraciones del profesor Lev Velázquez Barriga, Secretario Técnico de Gestión Educativa de la Sección XVIII, el gobierno de Silvano Aureoles argumenta que existe una crisis financiera en el Estado que los ha dejado sin recursos para poder pagar la nómina por lo menos hasta que termine el año fiscal en diciembre. La cantidad que se adeuda a los más de 20 mil educadores, entre salarios y compensaciones, asciende a más de 3 mil 500 millones de pesos.

Las y los trabajadores no pagaremos por sus crisis

Esta situación no es nueva. La falta de pagos y de nuevas contrataciones de docentes han sido una constante en los últimos años en las distintas modalidades y sectores que componen al magisterio en Tamaulipas, Chiapas, Morelos y Michoacán. Por su parte, las y los docentes del Programa Nacional de inglés (PRONI) también han padecido constantemente de la falta de recursos en los estados para poder pagarles el trabajo ya realizado, lo cual afecta a miles de docentes.

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Es evidente que la pandemia ha contribuido a las dificultades económicas que atraviesan los diferentes niveles de gobierno; sin embargo, la “falta de recursos” no impide que se continúe con el pago de la fraudulenta deuda externa, independientemente del partido que gobierna. Para este año, por ejemplo, el pago por concepto de deuda externa e interna asciende a más de 111 mil millones de dólares, lo cual equivale a poco más de 2 billones de pesos, mientras que el gasto social con relación al P.I.B. es el más bajo entre los países de la OCDE.

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El debate sobre el financiamiento y los recursos con los que cuenta un país no es menor. Las y los trabajadores vemos cómo se despilfarran los recursos en pagar una deuda que no provocamos, pero también cómo este gobierno, así como los anteriores, invierte más recursos en cuarteles, armas y Guardia Nacional en vez de construir más escuelas, hospitales o contratar personal médico y docente.

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Por ello es que las y los docentes de la Agrupación Nuestra Clase opinamos que el problema de la falta de pagos, bajos salarios y falta de contratación y basificación de docentes, responde a que el gobierno no tiene como prioridad fortalecer la educación con más recursos, pese a sus promesas de campaña; mientras fortalece a las fuerzas armadas, beneficia a los empresarios nacionales y extranjeros y ahora les concede la apertura económica en medio de una nueva ola de contagios por Covid-19.

Es decir, este problema no pertenece a una sola región o entidad. Esto afecta a millones de trabajadoras y trabajadores a nivel nacional. Por lo tanto, consideramos que la repuesta tiene que expresarse al mismo nivel del golpe, es decir, a nivel nacional.

Pero los dirigentes burocráticos del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación -el más numeroso de América Latina- no hacen nada para enfrentar esta situación, sino que siguen avalando las políticas de los gobiernos en turno.

Quien posee la capacidad organizativa y la autoridad política para articular la fuerza necesaria es el magisterio democrático, una parte importante del cual se agrupa en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

Sin embargo, con el gobierno de la 4T las movilizaciones de la Coordinadora han estado limitadas al ámbito local, como las de Michoacán, o no han tenido continuidad, como sucedió con las caravanas de la CNTE que se dirigieron a la CDMX con la intención de que el gobierno federal les abriera nuevamente una mesa de negociación, ya que no fueron resueltas cabalmente sus demandas en las 18 mesas anteriores.

Es necesario que la CNTE convoque a un plan de lucha unificado a nivel nacional, por la solución íntegra de las demandas del magisterio, la defensa de nuestros derechos, del normalismo y de la educación pública, así como por un regreso a clases presenciales en condiciones realmente seguras.

Esto podría discutirse en un Encuentro Nacional de Lucha, con delegados de todo el país, de todos los niveles, corrientes y agrupamientos que se reivindican democráticos del magisterio, más allá de la propia Coordinadora, que incluya a representantes de los estudiantes y egresados normalistas, así como de las madres y padres de familia, para articular y potenciar esta lucha.

Si acuerdas con esta postura o quieres saber, contáctanos a través de nuestras redes sociales o déjanos un inbox.

Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase




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