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Red Internacional

Cultura Comunitaria. Reglas de precarización en TAOC y Pilares; incertidumbre en el resto de programas

Tras los rumores acerca de la desaparición de los Programas de Cultura Comunitaria que dependieron de la Secretaria de Cultura hasta diciembre de 2021, y tras la publicación de las Reglas de Operación de TAOC y PILARES, la única certeza son los recortes para los programas que se mantienen.

Miércoles 12 de enero | 17:34

Durante la última semana, trabajadores de diversos programas de cultura han buscado organizarse en contra de la desaparición y los recortes que amenazan con dejar en el desempleo a cientos de jóvenes.

Esto amenaza no solo a los jóvenes que formamos parte de los programas de cultura, sino también a quienes prestan sus servicios como docentes y talleristas del Programa Pilares, quienes dependen de la Secretaria de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación (SECTEI), quienes de conjunto y entre otras muchas actividades, hicimos carne los PILARES, programa “Estrella” de Claudia Sheinbaum en la CDMX y pusimos el cuerpo para que las jornadas de vacunación fueran posibles el último año.

Durante el mes de enero, todos estos jóvenes vivimos la incertidumbre sobre qué ocurrirá con nuestra fuente de trabajo el siguiente año, pues la próxima publicación de las Reglas de Operación que regirán la cantidad de puestos ofertados, el monto de las ministraciones (nuestros sueldos mensuales), así como las tareas que realizaremos para no ser dados de baja de los múltiples programas, quedan a merced de las distintas secretarias y el gobierno de la CDMX que bajo el discurso de austeridad justifica dejar sin empleo y aumentar (o perpetuar) la precarización de quienes prestamos nuestros servicios.

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Reglas de precarización

El pasado 5 de enero fueron presentadas las Reglas de Operación de Talleres de Artes y Oficios, ahora para el Bienestar (TAOC), el cual sufrió escandalosos recortes. De los 190 puestos que se ofrecían como Monitores ahora sólo se ofertaran 50 puestos, además, las ministraciones, que hasta diciembre de 2021 habían sido de 12,000 pesos, se redujeron a 6mil pesos. Se desaparece la figura de monitor, lo cual no sólo deja sin empleo a quienes ocuparon estos cargos hasta el año pasado, sino que atenta contra la estructura del programa, es decir la forma en la que se acerca la cultura a la comunidad.

En todos los casos las jornadas laborales se extendieron, pues tanto para Talleristas tipo A y B y monitores, además de las horas de talleres, se deberán cubrir horas semanales de formación y capacitación impartidas por la Dirección General de Vinculación Cultural Comunitaria, y 8 horas de Servicio Comunitario (algo totalmente ambiguo que brinda a las autoridades la capacidad de otorgar tareas de manera discrecional, por fuera de nuestra labor como talleristas). En su última asamblea los miembros del programa denunciaban que a pesar de un incremento de 1 mil pesos en el caso de los talleristas (única función donde se percibe un incremento) “el pago por hora de trabajo disminuye 254% y su carga laboral aumente al triple.”

Cabe señalar que existen decenas de talleristas adscritos a este programa, con décadas de trayectoria, quienes anteriormente laboraban en otros proyectos culturales del gobierno de la CDMX (antes GDF) como las Fábricas de Artes y Oficios (FAROS), quienes si bien (en algunos casos) reconocen avances en la política cultural, pese a sus múltiples deficiencias, han visto la precariedad y la falta de derechos laborales básicos como la constante para los trabajadores de la cultura a través de los años.

En el caso del Programa Pilares – ciberescuelas las reglas de operación fueron publicados el pasado 7 de enero. En este caso no se registró ninguna reducción en las ministraciones y apenas hubo un breve aumento en las plazas ofertadas. En comparación al 2021 se registran 36 plazas nuevas en docentes (1192 plazas) y 2 plazas en el caso de los monitores (290); las plazas de talleristas (275) y apoyos técnicos administrativos (20) se mantienen igual que en 2021.

En todos los casos, el punto 4 de las especificaciones en caso de ser seleccionados indica que es necesario “tener disposición de participar activamente en las acciones y estrategias, regulares o emergentes que sean convocadas por la Coordinación General de Inclusión Educativa e Innovación”.

De esta manera la SECTEI, secretaría a la que se adscribe dicha convocatoria y el gobierno de la CDMX, se aseguran de que quienes resulten seleccionadxs deberán continuar participando en las actividades en las que sus proyectos e iniciativas requieran recurso humano, como jornadas de vacunación, tequios (limpieza de los pilares y sus inmediaciones, etc. Por supuesto, no se menciona nada de algún tipo de prestación laboral, pues la figura continua siendo de “beneficiaros de un programa”.

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Merecemos dignidad laboral y el derecho a la cultura

Durante la semana pasada los espacios organizativos han tenido lugar de manera segmentada de acuerdo al programa en cuestión. Quienes han mantenido mayor organización han sido los trabajadores inscritos hasta diciembre de 2021 en el Programa de TAOC, quienes han realizado una serie de asambleas virtuales, y los trabajadores inscritos hasta diciembre de 2021 en Promotores Culturales Comunitarios quienes han sido convocados a “reuniones informativas” en la Bombilla, convocadas y dirigidas principalmente por antiguos coordinadores de alcaldías y de cuadrantes, cuya línea ha sido sostener encuentros con las mismas autoridades que amenazan con desaparecer y recortar los programas, para “exhortarlas” mediante comunicados y petitorios de firmas, a respetar los programas, las ministraciones y los lugares ofertados.

Tras los múltiples encuentros con las autoridades, principalmente con Vanessa Bohórquez, secretaria de Cultura capitalina y José Alfonso Suárez del Real, la constante ha sido la incertidumbre, pues pese a sus contradictorias declaraciones ninguno ha podido otorgar certeza de que se vayan a respetar las condiciones hasta ahora existentes en las reglas de operación 2021.

Esto no es fortuito, es claro que las autoridades buscan contener el descontento entablando mesas de diálogo, en las que aparentemente se escuchen las demandas de los trabadores. Sin embargo, el uso del presupuesto y el manejo de los programas es algo que no sólo incumbe a la gestión de los programas sociales, y culturales en este caso, si no que se vuelve moneda de cambio para el gobierno. En primer lugar, frente a la perdida electoral del MORENA (quien desarrolló y conduce dichos programas) en la Ciudad de México tras las elecciones del 2021 y de cara a un ajuste en los cinturones, que requiere (aún) mayor austeridad para preparar la campaña electoral del 2024.

Por supuesto, esto no es un secreto para nadie y se ha mencionado reiteradamente en los múltiples encuentros en los que hemos confluido promotores, talleristas, monitores, docentes, etc. y tenerlo presente nos obliga a repensar las estrategias para defender nuestros derechos. Este debate se abría en la última asamblea virtual de TAOC, la noche del 6 de enero ¿Vamos únicamente a responder el golpe, peleando porqué se respeten las ya de por sí precarias Reglas de Operación del 2021? o ¿tendríamos que pasar a la ofensiva para pelear por plenos derechos para los trabajadores de la cultura?

No olvidemos que además de nuestro derecho básico a contar con la certeza de un trabajo digno, lo que ésta en juego son los avances que se han tenido en materia de cultura y de los cuales cada unx de nosotrxs ha sido participe en nuestras comunidades y barrios, con nuestrxs cientxs de usuarixs a lo largo de las 16 alcaldías. Con menos capital humano y con mayor precariedad, lo único seguro es que el siguiente año enfrentaríamos un retroceso.

Por ello es necesario que dejemos de confiar en que el triunfo de nuestro movimiento vendrá de la buena voluntad de las autoridades. Es verdad que es a ellas a quien debemos arrebatarle condiciones dignas de trabajo, pero para ello requerimos la unidad de los programas y la masificación del movimiento.
Esta es la perspectiva que hemos abrazado trabajadores varios programas de cultura y de PILARES hace meses, cuando por ejemplo, convocamos a la movilización del 29 de noviembre.

En este mismo tenor realizamos la asamblea Pilares – Cultura, el día lunes 10 de enero, en donde la principal consigna fue la necesidad de articular los esfuerzos organizativos dentro de los distintos programas. Te invitamos a sumarte a la segunda asamblea unitaria que realizaremos este viernes 14 de enero de forma virtual a las 8 pm y a la movilización del próximo lunes 17 de enero a las 4 pm en Bellas Artes.

¡En la ciudad de derechos, nuestros derechos importan!




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