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HISTORIA

Roma y su recreación fidedigna del "Halconazo"

A 50 años del movimiento del 68, la película de Alfonso Cuarón ofrece una recreación fidedigna del Halconazo, la matanza de estudiantes ocurrida el 10 de junio de 1971, jueves de Corpus Christi, que se apega a los hechos como sucedieron.

Óscar Fernández

@OscarFdz94

Miércoles 10 de junio de 2020 | 18:00

En 2018, a 50 años de que comenzara el movimiento estudiantil que fue brutalmente ahogado en sangre en la Plaza de las Tres Culturas, el cineasta Alfonso Cuarón, que dirigió Y tu mamá también, Harry Potter y el Prisionero de Azkabán y Los hijos del hombre, estrenó su película Roma, sobre la vida de una familia de clase media en la colonia homónima del Distrito Federal.

Ambientada entre 1970 y 1971, la película narra las vivencias de Cleodegaria "Cleo", una trabajadora doméstica. Sin embargo, al mismo tiempo ofrece dos narrativas que se van entrelazando indisociablemente en algunos puntos.

Está la narrativa personal de Cleo, que como mujer y trabajadora doméstica al servicio de una familia, tiene que cuidar de los hijos, arreglar la casa y constantemente estar expuesta a los contrastes de su posición y los de sus empleadores, sus dos estilos de vida tan distintos, sus ambientes dispares. Tiene que convivir con los sectores humildes cuando va a pasar año nuevo en el campo mientras la otra familia convive con sus amigos estadounidenses, frecuenta pulquerías, barrios lúmpenes en Ciudad Nezahualcóyotl, etc., todo mientras tiene que sobrellevar un embarazo.

Del otro lado, está la narrativa socio-histórica. Debajo de la vida de Cleo, pero no tan profundo como para que no se note, está el golpe de coleta de los acontecimientos de un México que se enfrentaba al autoritarismo del PRI. Para cuando la película empieza, ya había sucedido el mundial de 1970, como lo dejan ver los carteles de Juanito 70, la mascota de México para el evento deportivo, que era un niño con un balón (a diferencia de Pique, un chile, que fue la mascota para el mundial del 86), en el fondo se alcanzan a ver carteles electorales del PRI y sus partidos satélite, en particular el PPS, llamando a votar por Luis Echeverría, cuyas iniciales aparecen en cal al fondo en el campo de entrenamiento de Los Halcones, así como el de Carlos "Gengis" Hank González, entonces gobernador del Estado de México y posteriormente regente del Distrito Federal.

Para profundizar: ROMA: el México que se fue

Ese ambiente represivo se alcanza a ver, por ejemplo, cuando en la comida uno de los niños cuenta cómo un soldado asesinó a un niño por aventarle globos de agua en Chapultepec. A lo largo del filme se siente esa tensión y esa mezcla de que la vida de Cleo va coordinada con lo que pasa en el país. Prueba de ello es cuando a Cleo le anuncian su fecha de parto: junio de 1971. Nosotros como espectadores ya sabemos, a 47 años (en aquel entonces), que lo que viene es la matanza del Jueves de Corpus, cosa que después se comprueba cuando atestiguamos los entrenamientos del grupo paramilitar.

Una recreación fidedigna

El clímax de la película podríamos decir que se divide en dos partes: el clímax social (el de México en el contexto histórico de la guerra sucia) y el clímax personal de Cleo. El primero comienza desde que la familia va a acompañar a Cleo a comprar una cuna para su bebé en una mueblería en San Cosme, pero se encuentran con camiones de granaderos y la movilización estudiantil.

Los hechos que retrata ROMA se ajustan con los testimonios de los sobrevivientes y que relata el documental Halcones: terrorismo de Estado de Canal 6 de julio.

Ejemplo de ello es que durante la manifestación los estudiantes se pusieron a cantar el himno nacional mexicano; se observan, además, banderas del viejo Partido Comunista Mexicano (que después de varias alianzas terminaría conformando el PRD) y cánticos estudiantiles. A las 17:05, el grupo de choque corrió desde el Cine Cosmos hasta el Metro Normal con varas de bambú agrediendo a los manifestantes. No conforme con eso, le pedimos a usted, estimado lector, que contraste los hechos con la escena de ROMA y se dará cuenta de que los granaderos al fondo, a pesar de que estemos viendo la escena desarrollarse desde la ventana de la mueblería (mueblería que, por cierto, sí existió y que ahora es un gimnasio pero que fue ambientada nuevamente para la película), se mantienen inmóviles mientras los paramilitares agreden a los estudiantes al grito de "¡viva el Che Guevara!".

La mueblería desde la cual Cleo observa la matanza; fotografía tomada el 10 de junio de 1971

Pero también hay detalles más que se escapan, no aparecen en la película y que sin embargo allí están. Un ejemplo es el de estos dos halcones: a la izquierda aparece la imagen original tomada el mismo 10 de junio, mientras que a la derecha está una fotografía tomada durante la filmación de ROMA en la México-Tacuba, con ambos sujetos apareciendo al centro del cuadro.

En el ya mencionado artículo, Roma: el México que se fue, también se puede apreciar otra recreación de una fotografía icónica del 10 de junio en la película. Asimismo, en varios comentarios en YouTube y redes sociales, varios de los extras han relatado que Cuarón dividió a los contingentes según las escuelas que participaron. Por ejemplo, algunos los ubicaron en el contingente de la Escuela popular de Tacuba; ¡pero el espectador no lo sabe, no lo ve y ni siquiera se menciona! Tal atención al detalle no puede sino sorprender.

La consecuencia de este clímax social, con Cleo entrando en labor de parto, es el clímax personal en el cual Cleo termina perdiendo a su bebé en el Hospital General. A propósito de ello, hacemos notar que los instrumentos usados en la escena son reales y del hospital mismo.

Cualquier crítica a la película de Cuarón es bienvenida, pero una cosa es innegable y es que hubo un verdadero esfuerzo por retratar el ambiente de ese México que ahora sólo queda en fotografías. El México de la sustitución de importaciones y el milagro mexicano y que el neoliberalismo lo borró, quedando hoy en un recuerdo. A casi 50 años de la matanza del Jueves de Corpus, Roma nos recuerda con total fidelidad y respeto a los acontecimientos del Jueves de Corpus que no es sólo una fecha aleatoria, sino un doloroso trauma que impactó directa e indirectamente la vida de miles de personas, a muchas de ellas, costándoles la vida misma.






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