×
×
Red Internacional

Los trabajadores de la educación debemos apoyar la lucha de los estudiantes para que triunfe.

Lunes 19 de septiembre | 14:40

En estas últimas semanas la juventud vuelve a la acción y toma las calles expresando hartazgo de las terribles condiciones en las que se encuentran las escuelas del Instituto Politécnico Nacional. Mediante asambleas, cierres viales y manifestaciones, los estudiantes expresan que las escuelas están en condiciones deplorables, por ejemplo en la Esime Zacatenco hay un socavón en uno de los edificios. Otra de las demandas ha sido modificar los planes de estudios con la participación de la comunidad estudiantil y de los académicos. También hay denuncias de acoso y de violencia hacia las estudiantes.

Te puede interesar: Miles de estudiantes del IPN exigen diálogo público para resolver sus demandas

Los estudiantes del IPN han protagonizado manifestaciones en 15 planteles: 10 de educación superior y cinco vocacionales. Algunas de las demandas que se han vertido en su pliego petitorio son: atender las denuncias por acoso sexual y otras violencias de género, la destitución de funcionarios y directivos que han sido señalados por presuntos actos de corrupción, la transparencia y rendición de cuentas de las autoridades politécnicas, garantizar la seguridad de los y las alumnas dentro y fuera de los planteles, cero tolerancia a las agresiones y discriminación contra estudiantes, no aplicar represalias contra los manifestantes, recalendarizar todas las actividades perdidas o afectadas por el paro, garantizar la gratuidad de los trámites escolares, aumentar la plantilla docente, mejorar la infraestructura educativa e incrementar el presupuesto de la institución.

Te puede interesar: Paros en el IPN: vestigios de la pandemia y la falta de presupuesto educativo

Arturo Reyes Sandoval, director del IPN, respondió el 14 de septiembre al pliego petitorio de los politécnicos, mencionando que no habrá represalias a los estudiantes, que se recalendarizarán las actividades académicas y administrativas que fueron afectadas por el paro, que se dará atención inmediata a la problemática del acoso sexual y violencia que se vive en el IPN. También hizo mención en que se facilitarán los trámites administrativos de los alumnos, además de garantizarse la infraestructura e insumos necesarios para el desarrollo de las actividades académicas. Esta respuesta será analizada en las asambleas de cada una de las escuelas.

¿Qué pasaría si los maestros de educación básica apoyáramos esta lucha?

Estos estudiantes nos dan una muestra de que la educación para este gobierno no es importante, ya que cada vez es más decadente la situación en la que se encuentra la educación pública. Muchas de las problemáticas que han enunciado los alumnos del politécnico son muy parecidas a las de educación básica, desde los planteles escolares con múltiples carencias y que en muchos casos ni siquiera cuentan con servicios básicos, hasta la falta de contratación de profesores y los grupos hacinados, que generan un ambiente antipedagógico en donde se dificulta la enseñanza, opuesto a la recomendación de la OCDE de que los salones deben tener 14 alumnos.

También tenemos autoridades incompetentes, que muchas veces se ha sabido que están inmiscuidas en situaciones de corrupción, y hay hostigamiento laboral por parte de directivos en contra de maestras y maestros.

Como en el IPN, en educación básica también necesitamos que aumente el presupuesto educativo, para poder tener mejores escuelas y que las y los docentes no terminemos arreglándolas con nuestros recursos en conjunto con las madres y padres de familia.

Nuevamente la comunidad estudiantil del IPN muestra que, para darle solución a las adversidades que continúan bajo el actual gobierno, es necesario hacerle frente mediante la organización de asambleas y manifestándonos en las calles de forma unida, para poner un alto a los atropellos en contra de la educación pública.

Si el numeroso magisterio, considerando que somos más de un millón 600 mil, apoyara activamente esta lucha estudiantil, se pondría en jaque a las autoridades, aumentando las posibilidades de triunfo. Esto además sería un gran ejemplo para mostrar que es posible, mediante la movilización unitaria, solucionar nuestras demandas, y nos dejaría en mejores condiciones para luchar por resolver las problemáticas que aquejan a la educación pública en todos sus niveles, incluyendo el mejoramiento de las condiciones laborales de las y los docentes desde educación básica hasta el nivel superior.

¡Ni una lucha aislada más!

* Maestra de primaria, integrante de la agrupación magisterial y normalista Nuestra Clase.




Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Destacados del día

Últimas noticias