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Red Internacional

Las y los trabajadores y docentes afiliados al Sindicato Único de Trabajadores del Instituto de Educación Media Superior de la CDMX (SUTIEMS), decidieron estallar la huelga por aumento salarial del 20%, la integración de compensaciones al sueldo base y la retabulación de las y los administrativos.

Martes 26 de julio | 15:41

Plantearon además un ’pliego político’ que exigía el aumento del presupuesto para el IEMS, la basificación de las trabajadoras de intendencia contratadas por outsourcing, de los docentes precarizados de Lengua y Cultura Náhuatl y de la modalidad semipresencial, entre otras demandas.

Las autoridades del IEMS ofrecieron un aumento del 3.5% al salario y de 2% en prestaciones, lo que fue rechazado en asamblea por las y los sindicalizados, quienes reclamaron que el aumento fuera superior a la inflación.

La inflación alcanzó en junio el 7.88% (en la canasta básica ha sido mayor al 20%). Por lo que cualquier aumento salarial menor a ese porcentaje significa que se seguirá devaluando el poder adquisitivo de las y los trabajadores, ya bastante mermado durante los sexenios neoliberales por la política de ’topes salariales’, que se mantienen con el gobierno de la llamada ’Cuarta Transformación’ (4T).

La directora del IEMS, Silvia Jurado y la titular de la SECTEI (Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación) de la CDMX, Rosaura Ruiz, se negaron a resolver las demandas de las y los huelguistas. Mientras que la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, intentó deslegitimar la huelga y desconocer los acuerdos de la asamblea sindical donde se votó, asegurando que ya se había llegado a un acuerdo con los representantes del SUTIEMS.

Se reeditó así la cerrazón y el autoritarismo que han tenido los gobiernos del Morena ante otras luchas, como la huelga del SutNotimex o el movimiento contra los despidos de las y los jóvenes ultraprecarizadxs de los programas de cultura comunitaria y PILARES en la CDMX.

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Es que el triunfo del SUTIEMS podría haber fortalecido luchas como las mencionadas y alentado a otros sectores de trabajadores a movilizarse contra la devaluación de sus salarios y la degradación de sus condiciones laborales y de vida, cuestionando en los hechos la política laboral y salarial del gobierno de la 4T.

Funcionarios ricos, educación y trabajadores pobres

El presupuesto 2022 para el IEMS fue casi igual al del 2018, a pesar de contar hoy con 5 planteles más y otros dos próximos a abrirse que sumarían 28. Por lo que tienen múltiples carencias, en infraestructura, mantenimiento, recursos y personal.

En cambio, Silvia Jurado goza de un sueldo bruto de casi 100 mil pesos mensuales como directora del IEMS, además de otro sueldo de más de 60 mil pesos que percibe en la UNAM. Rosaura Ruiz tiene al año un salario neto -libre de impuestos y retenciones- de más de 2 millones 500 mil pesos y Claudia Sheinbaum de un millón 75 mil pesos.

Esto evidencia que la ’austeridad republicana’ es solo para los de abajo, pues lxs funcionarixs de la 4T siguen teniendo ingresos millonarios que lxs alejan cada vez más de las necesidades e intereses del pueblo pobre y trabajador. Mientras, se deterioran por falta de recursos proyectos progresivos como el IEMS, enfocado en brindar una opción educativa de alto nivel académico a la juventud marginada de la CDMX.

’Justicia laboral’, trampa patronal

A las autoridades del IEMS las apoyó en todo momento la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, que trató de impedir el ejercicio del derecho de huelga y forzar que se aceptara la mísera propuesta patronal con la amenaza de declarar la huelga inexistente, como finalmente hizo.

La Junta apeló a la reforma laboral del gobierno de la 4T, que está demostrando ser un obstáculo para las luchas. Para superar las trampas de esta legalidad reaccionaria, se hace indispensable desarrollar la organización, la unidad y la movilización en las calles de las y los trabajadores, junto a sus aliados de otros sectores populares.

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Ante el ataque de la justicia patronal, el SUTIEMS consiguió un amparo que suspendió provisionalmente la declaración de inexistencia de la huelga, lo que desmiente que ésta se haya levantado por ser ilegal, como afirmó dolosamente Claudia Sheinbaum.

Se podía ganar

Desde la Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase, junto a nuestrxs camaradas de otras agrupaciones y del MTS, apoyamos activamente la huelga, asistiendo a las guardias en diversos planteles junto a compañerxs de nuestras escuelas, como puedes ver aquí.

A partir de esta experiencia y de las conclusiones que sacamos sobre cómo actuaron las autoridades y la justicia laboral, queremos reflexionar con todxs lxs compañerxs que fueron protagonistas de esta lucha, así como con otras trabajadoras y trabajadores que simpatizaron y se solidarizaron con ella, sobre qué más podríamos haber hecho para que se cumplieran sus demandas.

Pensamos que el revés jurídico de la patronal podría haberse aprovechado por las y los trabajadores del SUTIEMS para tomar medidas que apuntaran a fortalecer la huelga buscando, por ejemplo, multiplicar el respaldo de las y los estudiantes y de las comunidades donde se encuentran los planteles. El impulso de comités de estudiantes, madres y padres de familia en apoyo a la huelga podría haber potenciado el respaldo de la comunidad.

A la par, una política de autoorganización, con la conformación de comités de huelga y asambleas en cada plantel, que permitieran la participación de todas las trabajadoras y trabajadores, creemos que podría haber fortalecido la unidad entre sindicalizados y no sindicalizados, de base y precarios.

También opinamos que es clave para las luchas el apoyo activo de otras organizaciones sindicales y sociales. Pero éste no debe ser solo declarativo, sino expresarse en acciones, mitines, marchas conjuntas, paros solidarios, etc., pues el triunfo de esta huelga no sólo habría sido importante para las y los trabajadores del IEMS, sino que también hubiera dejado a las demás organizaciones en mejores condiciones para pelear por sus demandas. Ya que el apoyo activo a una lucha significa un fortalecimiento mutuo entre la clase trabajadora.

En ese sentido, durante la huelga, desde la Asamblea de Trabajadoras y Trabajadores en Lucha -donde nos agrupamos diversas organizaciones, entre ellas el SUTIEMS- les propusimos que convocaran, junto al SutNotimex, las despedidas de los programas de Cultura Comunitaria y de otras dependencias públicas como el DIF, a una reunión urgente de solidaridad, para acordar un plan de acción en respaldo a la huelga, propuesta que desafortunadamente no se llevó a cabo. En su lugar, se convocó a un foro de denuncia donde, a pesar de que se planteó la necesidad de una acción unitaria, ésta no se concretó.

Finalmente, ante el desgaste de la base tras varios días de huelga; la retención de sus salarios de la última quincena; las cerrazón y amenazas de las autoridades del IEMS, del gobierno de Sheinbaum y de la Junta Local, la dirigencia del SUTIEMS puso a consideración de la asamblea sindical del 18 de junio definir si se aceptaba o no la propuesta salarial de la patronal a cambio del pago de salarios caídos, el compromiso de no represalias y la apertura de una mesa de trabajo para discutir la retabulación de los administrativos y otras demandas. Por lo que en dicha asamblea se votó mayoritariamente a favor del levantamiento de la huelga

Pensamos que si otros sindicatos que se reivindican democráticos -como los afiliados a la Nueva Central de Trabajadores (a la que también pertenece el SUTIEMS), la CNSUESIC o la UNT- se hubieran movilizado y dado un apoyo verdaderamente activo a la huelga, el resultado de ésta podría haber sido más favorable.

Pero, lamentablemente, la política actualmente pasiva de los dirigentes de estas centrales sindicales, en aras de no confrontarse con el gobierno de la 4T, le fue de gran ayuda a éste y a su “justicia” para que la huelga no contara con esa necesaria unidad. La misma actitud tienen con la huelga del SutNotimex, evitando que el creciente descontento y la disposición a luchar que comienzan a mostrar cada vez más sectores de trabajadores, se unifique, extienda y fortalezca.

Por ello, creemos que es de suma importancia para la base trabajadora comenzar a construir una gran corriente de trabajadoras y trabajadores que se organice y pelee en cada escuela y centro de trabajo contra las autoridades-patronales y las burocracias sindicales, con independencia de los gobiernos e instituciones del régimen, sacando las mejores conclusiones de cada experiencia de lucha, para librar en mejores condiciones las próximas batallas, que llegarán más temprano que tarde porque el ataque contra nuestros derechos y la educación pública sigue en curso.

* Docente de secundaria. Integrante de la Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase y del MTS.




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