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Red Internacional

En un nuevo natalicio del jurista bolchevique Evgeny Pashukanis, nos proponemos presentar una breve semblanza de su vida y obra, tratando de entender sus alcances y límites políticos, recuperando lo mejor de su crítica al derecho para el siglo XXI.

Martes 22 de febrero | 21:15

La crisis capitalista que estalló con enorme fuerza en 2020 (aunque se viene arrastrando desde hace más de 10 años) se agudizó con la pandemia de Covid 19, ha puesto en cuestión el discurso dominante de la burguesía, en el que destaca, la función del Estado y el derecho como garantes de la estabilidad y del “bienestar” de las grandes mayorías.

Justamente la crisis puso sobre la mesa los límites de lo jurídico, pues mientras las leyes y constituciones establecen derechos, en la realidad lo que hay es miseria, represión y mayor precariedad de la vida.

Por lo anterior, es que ha surgido el interés por recuperar y releer la tradición que nos heredó la Revolución Rusa de octubre de 1917, pues es, hasta el día de hoy, la revolución más profunda que ha conocido la humanidad. Por esto mismo, el poder soviético se apostó a transformar todas las relaciones humanas en pro de eliminar la explotación y la dominación, a lo que el derecho no estuvo exento.

En este contexto es que la Revolución tuvo a su máximo exponente en el campo del Derecho en el jurista Evgeny Bronislavovitch Pashukanis. Él nació un 23 de febrero de 1891 en el seno de una familia militante y de izquierda. Desde muy joven ingresó al partido socialdemócrata ruso, lo que tuvo como consecuencia el arresto y orden de exilio por parte de las autoridades zaristas. Durante la Primera Guerra Mundial regresó a Rusia uniéndose a la fracción bolchevique en la Duma imperial. Cuando estalla la revolución de octubre, Pashukanis se encontraba en Moscú junto al Comité Militar Revolucionario de la ciudad, en donde ejerció como juez popular.

Luego de la toma del poder, pasó a desempeñar cargos jurídicos, administrativos y académicos en las nuevas instituciones soviéticas. Alcanza la fama internacional gracias a la publicación de su libro “La teoría general del derecho y el marxismo”, obra, que hasta el día de hoy, es la elaboración más completa para abordar el derecho desde el marxismo

Cuando empezó la lucha política entre la Oposición de Izquierda y la burocracia liderada por Stalin, Pashukanis tendió a alinearse con esta última, aunque siguió sosteniendo su teoría revolucionaria sobre la extinción del derecho y el Estado. Sin embargo, con la completa victoria de Stalin en 1929, Pashukanis capituló y se retractó de su posición original, lo que lo llevó a afirmar la necesidad del fortalecimiento del Estado (degenerado) soviético. Esta abjuración fue inútil, pues fue juzgado y ejecutado en 1937 (la fecha exacta no se conoce con precisión) en el contexto de los infames juicios de Moscú.

En la década de 1950 y luego de la muerte de Stalin fue “rehabilitado” aunque se siguió afirmado lo “errado” de su teoría (como si la verdad se pudiera decretar) lo que provocó un velo de silencio sobre su obra y reflexiones durante buena parte del siglo XX.

La crítica marxista del derecho

La crítica pashukaniana se desarrolló en el contexto de la Nueva Política Económica (NEP), la derrota de la revolución proletaria europea y la necesidad de la Unión Soviética de sobrevivir. Se trataba de responder a la pregunta ¿cómo se puede usar el derecho burgués para la transición al socialismo?

Recordemos que para el marxismo el Estado tiene un carácter de clase, pero esto no anulaba que se le podía instrumentalizar de forma táctica para avanzar en la recuperación de las fuerzas productivas, la distribución de los medios disponibles y el desarrollo de la consciencia de la clase obrera para la posterior extinción del mismo.

El jurista partió de que el derecho se puede definir como la relación de propietarios de mercancías entre sí, es decir, las normas jurídicas son creadas para facilitar la circulación mercantil en la sociedad capitalista, eso explica porque todo atentado contra la gran propiedad es considerado un delito, pero no lo es, la extracción de plusvalor (trabajo no pagado) a los obreros.

Igualmente, Pashukanis nos recordaba que el derecho de clase siempre se acompaña de una ideología que oculta la explotación y la dominación. Esto significa que el derecho trata de establecer en el sentido común que el Estado defiende los derechos de “toda la sociedad”; lo cual, en una sociedad dividida en clases, no es posible porque los intereses materiales son antagónicos.

No obstante, la operación ideológica instala la idea de que el interés de unos cuantos (la burguesía) representa el interés de la mayoría. Para lograr esto, se "iguala" a los sujetos concretos ante la ley, o sea, "todos somos iguales" ante la ley. Sin embargo, un magnate no es igual a un obrero, pues este último no posee nada más que su fuerza de trabajo.

La teoría del jurista ruso es útil para la época en que vivimos porque ayuda a desenmascarar al Estado moderno. Este no es neutral ni aséptico, sino que está constituido y diseñado para beneficiar a una clase, justo lo contrario de lo que afirman las posiciones populistas que creen que se pueden impulsar cambios radicales desde el aparato estatal burgués.

Justamente, recuperar a Pashukanis asumiendo críticamente su teoría y su accionar político, nos puede ayudar a una mejor comprensión del pasado, el presente y el futuro, no sólo para las y los abogados, sino a todo aquel que quiera cambiar el mundo.




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