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Red Internacional

Declaración programática.Nace en Chile el Frente por la unidad de la clase trabajadora

Las organizaciones firmantes de esta declaración, hemos resuelto dar un paso unitario y conformar un nuevo referente frente a estas elecciones que se proponga luchar por el conjunto de las demandas de octubre y retomar el camino de la lucha, movilización y autoorganización de la clase trabajadora y el pueblo, en la perspectiva de terminar con el Chile de la transición y luchar por un gobierno de la clase trabajadora.

Viernes 20 de agosto | Edición del día

Desde el 18 de octubre del 2019, la clase trabajadora y el pueblo, junto a la juventud, mujeres y las naciones oprimidas, se expresaron con la clara perspectiva de terminar con el Chile de los 30 años. Con ese levantamiento, con asambleas, con millones movilizados en las calles y con la primera línea, se abrió un proceso que cuestionó los pilares de las herencias de la dictadura.

Para frenar la revuelta, desde las filas del viejo régimen, de sus partidos y parlamentarios, desde la UDI al FA de Boric firmaron el Acuerdo por la Paz, para salvar al gobierno de Piñera y desviar la lucha hacia nueva transición que les permita restablecer la gobernabilidad para que nada cambie.

En la izquierda quienes suscribieron el pacto —el FA y los que terminaron legitimándolo como el Partido Comunista— nos quieren hacer creer que es posible realizar las demandas de octubre dentro del marco de la institucionalidad heredera de la dictadura. Tal camino no sólo es inconducente sino que anticipa nuevas frustraciones para nuestra clase.

El cuestionamiento al Chile de los 30 años no se ha cerrado. La lucha por la libertad de los presos de la revuelta, acabar con las AFP, por salarios y pensiones sobre la canasta básica, poner fin a esta salud que mata y enferma al pueblo trabajador y conquistar un sistema de salud y educación pública de calidad y gratuita, entre otras demandas, están lejos de resolverse y con la pandemia millones hemos visto agravadas nuestras condiciones mientras continúa el saqueo de los grandes empresarios, banqueros y multinacionales.

A un mes de instalada la Convención Constitucional, pese a que ni la derecha ni la ex Concertación obtuvieron el tercio, la Convención ha respetado las reglas del Acuerdo por la Paz y se ha mantenido lejana a las urgencias populares. El Frente Amplio es el principal guardián de una Convención subordinada a los poderes constituidos como muestra su reciente votación a favor de los dos tercios, y junto al PS y al PC han terminado conciliando con el viejo pinochetismo. No son una alternativa para la clase trabajadora. Su programa se basa en mayores impuestos y endeudamiento, sin poner fin al saqueo de los grandes dueños del país, y buscan alianzas con los viejos neoliberales del PS, falsos amigos del pueblo.

La Lista del Pueblo que se presentaba como alternativa, ha terminado por subordinarse a las reglas de la cocina y del Acuerdo por la paz. Muchas y muchos compañeros que tienen expectativas en que marquen un camino diferente, han visto que este camino de conciliación los lleva a una crisis, cruzada por diversas acusaciones de máquinas y asuntos de platas, y producto de subordinarse al viejo parlamentarismo y de abandonar la movilización. Se muestran “independientes” pero su programa no se diferencia fundamentalmente del programa de Boric, de reforma del Estado capitalista, y no para acabar con este sistema económico y social de explotación y opresión.

Por ellos las organizaciones firmantes de esta declaración, hemos resuelto dar un paso unitario y conformar un nuevo referente frente a estas elecciones que se proponga luchar por el conjunto de las demandas de octubre; que denuncie la subordinación de la Convención a los poderes instituidos y que exija que ésta rompa con el pacto del 15 de noviembre, decrete la amnistía a todos los presos políticos por luchar y delibere sobre: NO+AFP, el derecho a la salud, vivienda y educación, el derecho al aborto y las demandas del movimiento de mujeres y LGTBIQ+, el derecho a voto a los mayores de 14 años, devolución de las tierras al pueblo mapuche por el derecho a la auto-determinación, la nacionalización de los recursos estratégicos bajo control de los trabajadores para resolver las demandas sociales, entre otras medidas. Es decir, exigir que se declare soberana, discuta y tome todas las medidas sin respetar ninguna limitación de los viejos poderes como pretende el acuerdo por la Paz.

Un frente de trabajadores que denuncie los ataques de los empresarios y las trampas de los viejos partidos del régimen, así como la conciliación de quienes se dicen representar al pueblo pero terminan junto a la derecha y la vieja Concertación. Un frente que se proponga retomar el camino de la lucha, movilización y autoorganización independiente de la clase trabajadora y el pueblo, en la perspectiva de la huelga general, que permita terminar con el Chile de la transición y luchar por un gobierno de la clase trabajadora en ruptura con el capitalismo y por el socialismo.

Desde esta iniciativa luchamos por los siguientes puntos que ponemos a consideración de sindicatos, asambleas territoriales y populares, coordinaciones, comités y ollas comunes, para retomar el camino de la movilización por nuestras demandas, y por la conquista de un gobierno de los trabajadores de ruptura con el capitalismo:

1.- Libertad inmediata a presos de la revuelta y del pueblo mapuche. Anulación de las leyes anti protesta y antiterrorista. Juicio y castigo a Piñera y su gobierno, y a los policías implicados en los asesinatos. Cárcel común, perpetua y efectiva a los genocidas y sus cómplices civiles. Disolución de la policía.

2.- Salario y pensión mínima de 600 mil pesos. No más AFP. Sistema de pensiones solidario administrado por trabajadores y jubilados. Prohibición de despidos y suspensiones. Basta de trabajo precario. Trabajo para todos, reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario entre ocupados y desocupados. Anulación de las leyes anti-sindicales. Derecho a huelga efectiva. Negociación colectiva por rama. Por el triunfo de todas las luchas de las y los trabajadores. Basta de conciliación de las burocracias como la CUT con el gobierno y empresarios. Plan de lucha hacia retomar el camino de la huelga general.

3.- Sistema de salud pública, gratuita y de calidad en beneficio del pueblo trabajador. Basta de subsidios a las clínicas e isapres. Educación pública, gratuita, laica y no sexista en todos los niveles, sin subsidio a la educación privada ni a la iglesia.

4.- Viviendas dignas para las familias trabajadoras. Por un plan nacional de viviendas. Eliminación del IVA. Impuestos progresivos a las grandes fortunas y extraordinarios a las ganancias de los grandes empresarios y banqueros.

5.- Que todo político, funcionario y juez gane lo mismo que una profesora. Basta de privilegios de la casta política y judicial. Derecho a revocar a los representantes que traicionen el mandato popular. Derecho a los mayores de 14 años para votar y ser electos. Elección popular de jueces y juicios por jurados. Disolución del Tribunal Constitucional y la Corte Suprema.

6.- Devolución y restitución inmediata de las tierras usurpadas al pueblo y nación mapuche. Expropiación de las tierras de las forestales en manos de Matte y Angellini y grandes grupos económicos. Derecho a la autodeterminación del pueblo mapuche.

7.- Basta de saqueo. Fuera las multinacionales del cobre. Nacionalización sin indemnización y bajo administración de trabajadores, de la gran minería, junto a las comunidades. Nacionalización y estatización sin pago de todas las empresas privatizadas en dictadura y democracia bajo gestión de trabajadores y control de los usuarios populares.

8.- Basta de femicidios y trans/travesticidios y demás crímenes de odio. Ni una menos. Por los derechos de las mujeres trabajadoras, a igual trabajo, igual salario. Salas cunas y jardines gratuitos en los lugares de trabajo y estudio. Contra toda forma de opresión o discriminación contra gays, lesbianas, travestis, intersexuales y transexuales.

9.- Por la independencia política de los sindicatos frente al Estado y sus gobiernos. No al diálogo social con los grandes empresarios. Fuera la burocracia sindical. Por direcciones antiburocráticas y clasistas. Por la la autoorganización de los trabajadores y el pueblo en comités, coordinadoras y asambleas.

10.- Contra el bloqueo y cualquier tipo de agresión imperialista contra Cuba. Por una política internacional de apoyo a la rebelión obrera y popular en todo el mundo. Por la unidad socialista de América Latina. Solidaridad con la resistencia del pueblo palestino contra el Estado sionista y racista de Israel.

11.- Enfrentar la debacle medioambiental que a nivel mundial provoca el capitalismo. En nuestro país, la progresiva sequía, la destrucción de ecosistemas, las plantaciones de bosques de pinos y eucaliptos, la imposición de mineras, está destruyendo el medio en el que vivimos millones de personas. Luchamos por planificar la utilización y el consumo de recursos naturales, al servicio de la clase trabajadora y el pueblo. Apoyamos las luchas que comunidades asediadas por grandes empresas enfrentan, partiendo por el derecho de esas comunidades de participar resolutivamente en la aprobación o desaprobación de proyectos que tengan impacto ambiental.

- Partido de Trabajadores Revolucionarios -

- Movimiento Socialista de Trabajadores -

- Fuerza de Unidad y Lucha -

- Revista El Porteño – Unidad de Trabajadores -

- Socialismo Revolucionario -




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