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Red Internacional

El viernes 26 de agosto se llevaron a cabo elecciones para la renovación de la dirección sindical en Mazda Motors Salamanca.

Miércoles 7 de septiembre | 23:12

Poco más de 4 mil empleados fueron llamados a las urnas, debido a que los burócratas sindicales de la CTM, bajo la presión de las nuevas leyes federales, que promueven la realización de cambios de las direcciones sindicales y la legitimación del los contratos colectivo de trabajo, no esperaban un resultado adverso.

Aunque la nueva ley laboral no pretende una real democratización de las organizaciones obreras, ni la verdadera participación de la base trabajadora, convoca al proceso de recambio de directiva sindical. Esta posibilidad está alentando que el hartazgo contra la burocracia cetemista se exprese en varios sindicatos. En el fondo, la reforma laboral de la 4T busca debilitar a la CTM, pero para nada liquidarla en tanto le garantice la paz laboral en el movimiento obrero.

Ahora tocó el turno a las y los trabajadores de Mazda de expresar mediante su voto el descontento con las políticas entreguistas de la vieja central sindical que, durante la pandemia, ha mostrado más crudamente su carácter propatronal al garantizarle a las empresas sus ganancias (los despidos, muertes obreras por contagios y paros técnicos en las empresas automotrices, son la muestra de ello).

En este proceso se le puede arrancar a la dirección de la CTM el CCT y así poner al frente a otro sindicato. Ante el temor de perder el CCT de Mazda, los dirigentes charros llaman a la votación interna.

Este llamado a votar es complejo debido a que los dirigentes sindicales lo están haciendo para intentar demostrar un rostro de democracia en una planta en la que desde hace más de 9 años no se tiene comité ejecutivo y las personas al frente del sindicato son totalmente ajenas a la base trabajadora. Cabe resaltar que el enorme monto de cuotas sindicales, tampoco tiene paradero conocido y nunca se celebran asambleas de ningún tipo, lo que muestra a una dirección que no solamente no consulta a la base trabajadora ni le rinde cuentas, sino que actúa como dictadura sindical.

La convocatoria a elecciones inició claramente amañada, con preferencias y mecanismos para poder tener control sobre de ella. Se dio muy poco tiempo para registrar las planillas; no se informó de este proceso con claridad ni se dio una capacitación certera para que los más de 4 mil trabajadores estuvieran enterados de sus derechos, cabe mencionar que, como pasa en los sindicatos antidemocráticos, ni el contrato colectivo ni los estatutos son documentos de fácil acceso para los empleados. Con estas maniobras, las direcciones sindicales pretenden tener lxs trabajadorxs totalmente desinformadxs para vender sus derechos a la empresa.

Para las planillas que obtuvieron el registro, se dio apenas una semana para hacer proselitismo; esto evidentemente hace imposible llegar a exponer sus propuestas a lxs miles que trabajan más de 10 horas al día.

Inicialmente, las elecciones estaban convocadas para el día 25 de agosto, pero de un momento a otro, sin justificación fueron cambiadas al día 26, negando la extensión legal de un día más para la campaña. Este cambio es importante para los maniobreros charros, ya que al ser día viernes encuentran a la gente mucho más cansada, con presiones personales, y tratan así de evitar que haya algún tipo de protesta, ya que el fin de semana la plantilla laboral se reduce enormemente.

Además de esto, los charros cetemistas utilizaron como estrategia, promover la NO participación a votar mediante redes sociales. De manera bastante condenable, cuentas ligadas a otras centrales sindicales promovieron el llamado a NO votar con el pretexto de que se trataba de una jugarreta de la misma burocracia sindical. Por supuesto que los charros cetemistas son expertos en hacer simulaciones, pero en Mazda se presentó un proyecto alternativo emanado desde la base trabajadora al cual se le ha golpeado despidiendo a trabajadores y tratando de desvirtuar a quienes se presentaron en el proyecto. Lamentablemente, contra esta combativa planilla que se propuso cambiar la dirección del sindicato (no cambiar de sindicato creando uno “puro” y separándose de las miles y miles de trabajadores controlados por esa federación charra), también se lanzaron organizaciones que se reclaman democráticas e independientes.

En este contexto, es importante explicar por qué la recuperación sindical es una clave urgente para las y los trabajadores en México. Cualquiera que pretenda conseguir un avance firme y serio para recuperar derechos sindicales y lograr un mejor nivel de vida, no puede promover la no participación de los asuntos sindicales de los trabajadores, de lo contrario se convierten en cómplices pasivos de las burocracias que por décadas han sometido a millones de trabajadores. La tarea de cualquiera que se diga preocupado por los derechos laborales y sindicales, es fomentar la participación unitaria de miles en los asuntos de la vida política en cada centro de trabajo.

La recuperación sindical es una estrategia potente, difícil, pero que tiene la capacidad de organizar a millones de manera efectiva para movilizarse por su derecho de clase y grandes conquistas.

Con la recuperación, se debe de echar a los charros y dirigentes impuestos para abrir paso a la más amplia democracia en donde se comiencen a crear comités de fábrica que propongan, discutan y decidan el futuro de sus sindicatos en asambleas para imponer sus intereses y mejor la calidad de vida de ellos y sus familias.

Sacar a los charros de nuestros sindicatos significa darse cuenta de que la lucha contra estos grupos, es una necesidad de la clase trabajadora si es que de verdad se quiere avanzar. Dividir a la base trabajadora en distintos sindicatos, fragmenta las filas obreras y obstaculiza la unidad y la organización.

Es importante dejar claro que, no es posible la coexistencia de sindicatos que rompieron con la CTM con sindicatos charros, tal como lo plantean distintas fuerzas actuales, ya que estos burócratas tienen tras de sí la fuerza de las empresas y las autoridades laborales, por lo que representan un peligro constante para los intereses de los trabajadores.

En GM Silao, la cetemista llamada Coalición, esta presionando al sindicato independiente SINTTIA aprovechando las fallas de sus dirigentes, mediante trampas y manipulación económica, para convencer a los trabajadores de que se debe de volver a su anterior dominio, prometiendo dinero y apoyo.

Es por esto que, la coexistencia con los charros termina siendo una lápida mortoria para los trabajadores.
A los burócratas sindicales hay que echarlos de las organizaciones obreras. Salir de los sindicatos para crear uno paralelo, dejando a merced de los burócratas a miles de compañeros, es una renuncia a una política combativa para democratizar las centrales sindicales ligadas a los patrones y el Estado; es un error estratégico que evita luchar por la más amplia unidad de la clase trabajadora.




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