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Red Internacional

Mientras el gobierno decide continuar con su línea dura, entre los maestros y maestras disidentes agrupados en la CNTE se expresa el fortalecimiento del movimiento, luego de los tres desalojos en la CDMX que logró que miles salieran calles del país este viernes 27, así como la firme decisión de nuestros hermanos en Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán de mantenerse en paro desde el 16 de mayo.

No es casual que veamos hoy cómo cambia el perfil mediático de Aurelio Nuño. Esto tiene que ver con que en cinco días hay elecciones en a CDMX y varios estados, entre ellos Oaxaca. Así fue tomando un tono menos duro hacia el diálogo diciendo: “siempre las puertas estuvieron abiertas para dialogar” y que “yo no los eché, ellos se echaron, pues no cumplieron con la ley”.

Pero ¿a qué ley se refiere este sujeto? A la ley de los empresarios de Mexicanos Primero y de los planes imperialistas de miseria y explotación que traen las reformas estructurales. Los trabajadores y el pueblo mexicano no votamos esas leyes.

Peña Nieto y Aurelio Nuño, los medios masivos de comunicación, con la complicidad de los charros del SNTE y de los partidos del Pacto por México, lanzaron esta guerra para aniquilar la resistencia magisterial. Una guerra con miles de despidos, órdenes de aprehensión, maestros y normalistas asesinados, presos políticos y todo tipo de agresiones a los que luchan.

En la Ciudad de México, el gobierno perredista de Miguel Ángel Mancera le hizo el trabajo sucio a Peña Nieto: desalojó a los maestros del plantón que instalaron en Gobernación. Luego hizo rodear la Plaza de Santo Domingo con la Policía Federal que los forzó a volver a sus estados, violentando abiertamente sus derechos humanos, como el de libre tránsito, la libre manifestación y expresión.

Peña Nieto y Mancera mostraron que la “democracia” son sólo letras en sus discursos y demagogia para las elecciones. Pues en los hechos, a diario atentan contra las libertades democráticas y reprimen a los que luchan.

Pero hay mucho más en juego

Mientras van tras los derechos laborales del magisterio y la educación pública, buscan crear las condiciones para pauperizar aún más la vida de la clase trabajadora en general.

Y es que el imperialismo yanqui necesita fortalecerse en América Latina y hacer avanzar sus planes de hambre y miseria, pues no logran cerrar la crisis del capitalismo abierta en el 2008.

Para salir de esa crisis sin rebajar sus ganancias, deben descargarla sobre las espaldas de sus clases trabajadoras en todo el mundo y cambiar la relación entre los estados y los sindicatos para lograr un salto en la cuota de ganancia. Aurelio Nuño representa esa nueva generación de cuadros del PRI con otra visión empresarial, pues los “dinosaurios” ya no son funcionales a los nuevos planes imperialistas. De ahí su cerrazón y empeño en arrodillar al magisterio.

Pero al querer derrotar la resistencia magisterial con la represión, el gobierno sólo consiguió radicalizar la lucha en los estados en paro, y concitar el respaldo de los padres de familia, de comunidades, organizaciones sociales y otros trabajadores, impulsando a que miles en la ciudad acudieran con la CNTE a marchar el viernes pasado.

Por la unidad de la clase trabajadora

En la marcha de la Ciudad de México nos encontramos maestros de primaria y secundaria de distintas secciones, normalistas de varios estados y alumnos de secundarias en defensa de sus maestros; al igual que algunas pequeñas delegaciones de sindicatos de la comunidad, educativa, entre otras.

Pero no basta. Necesitamos que toda la fuerza de los sindicatos democráticos se sienta de manera real, al lado de los docentes. Que llamen a un paro de labores, al menos por 24 horas, y organicen a sus trabajadores para salir a las calles y demostrar apoyo activo. Estamos seguros que, si las consultan, las bases estarán de acuerdo en solidarizarse puesto que también las golpean los planes y está en su propio interés que el magisterio triunfe.

Los miles de trabajadores del Sindicato de Trabajadores de la UNAM (STUNAM), del Sindicato Independiente de la Universidad Autónoma Metropolitana (SITUAM), del Sindicato de la Unión de Trabajadores del Instituto de Educación Media Superior (SUTIEMS), que vienen sufriendo los ataques sobre sus salarios y pérdidas de prestaciones, como los miles de Telmex, que integran el Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana (STRM) y padecen a diario el avance de la productividad de Slim que recién les impuso el impuesto sobre la renta (ISR) al fondo de ahorro. Todos ellos estarían de acuerdo en sumar sus demandas a las nuestras y marchar unidos.

Como así también lo estarían los miles de trabajadores, mujeres y jóvenes que se identifican políticamente con la dirección de Andrés Manuel López Obrador y el Morena -muchos de ellos maestros y maestras-. Por lo que los llamamos a que exijan a AMLO y a los dirigentes de este partido, que convoquen de forma urgente a salir a las calles con el magisterio y pongan al servicio de nuestra lucha todos sus recursos, sin ningún condicionamiento político electoral.

Un ejemplo de clase

En la CDMX los maestros Sergio Abraham Méndez Moissen y Sulem Estrada como candidatos anticapitalistas e independientes a la Constituyente en la fórmula #5, han puesto su campaña al servicio de la CNTE usando todos los espacios para denunciar al gobierno y llamar a la más amplia solidaridad con nuestro sector, mientras participan en la lucha codo a codo con los maestros de los estados y los de esta misma ciudad.

Una oportunidad para no perder

Sólo con esta gran fuerza unida, como la de los miles de chiapanecos que se expresan de formas radicales; la de los hermanos oaxaqueños en las calles; o como en Guerrero, donde se expresa la unidad obrero estudiantil, luchando junto a los miles de trabajadores que sólo necesitan el llamado firme de sus direcciones para sumarse, es que podremos estar a la altura del ataque y conseguir que el diálogo no sea de rodillas. Por eso necesitamos un plan de lucha al tamaño de esta ofensiva.

De otra manera, aislados del resto de los trabajadores, quizás consigamos un diálogo pero bajo condiciones desventajosas. Nuño ya anunció el tipo de diálogo que establecería: “solo si la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) acepta la reforma educativa, se abrirá una mesa de negociaciones”. Es decir, que las “concesiones” que nos haga serían sobre la base de su reforma educativa con algunos cambios no sustanciales, como “suavizar” las formas de la evaluación, pero no su carácter punitivo.

Pero eso no es lo que queremos en el magisterio combativo y ya demostramos tener las fuerzas para impedirlo. Para que el diálogo impuesto mediante la movilización y el paro no se convierta en una trampa para llevarnos al desgaste, es necesario que exijamos que sea público y sin condicionamientos, lo cual permitirá también evidenciar al gobierno ante la sociedad. Además, si pretenden abrir el diálogo manteniendo en sus cárceles a nuestros presos, la primera condición a imponer para sentarnos a dialogar debe ser con los compañeros en libertad.

Merecemos una política para vencer

Desde la Agrupación Magisterial Nuestra Clase venimos planteando la necesidad urgente de que la CNTE convoque –basándose en la gran combatividad de la base magisterial en varios estados, y en la simpatía que demuestran los sectores más oprimidos de la sociedad– a un gran Encuentro Nacional de los sindicatos y las organizaciones en lucha, para preparar un plan de lucha unificado que nos lleve a la victoria y no permita que se fortalezca el empresariado imponiéndonos planes aún más profundos de explotación y opresión en nuestro país.


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