Mundo Obrero México

PRONUNCIAMIENTO

¡Maestras y maestros no expondremos nuestras vidas, ni las de nuestras alumnas y alumnos y familias!

Desde la Agrupación Nuestra Clase y Pan y Rosas proponemos organizarnos en unidad entre docentes con madres y padres de familia para expresar, por todos los medios posibles, nuestro repudio a esta campaña de derecha impulsada por Salinas Pliego.

Miércoles 11 de noviembre de 2020 | 21:44

Mientras se agrava la pobreza, se labora en riesgo y se enfrenta un repunte de contagios y muertes por Covid, el magnate Salinas Pliego, a través de Grupo Azteca, ha manifestado que “tener las escuelas cerradas es un retroceso”; asegurando que la experiencia en otros países demuestra que el regreso a clases puede ser seguro.

Demanda al gobierno mexicano la apertura de escuelas para retornar a clases presenciales, a pesar de los rebrotes que han llevado a varios estados a regresar al semáforo naranja y a otros más al rojo además de que el protocolo de la SEP no garantiza condiciones seguras, pues no se cuenta con infraestructura que garantice la sana distancia ni con recursos indispensables como agua y jabón en todas las escuelas e, incluso, sin importar que no se consulte la opinión de las y los docentes.

Desde la Agrupación Nuestra Clase y Pan y Rosas proponemos organizarnos en unidad entre docentes con madres y padres de familia para expresar, por todos los medios posibles, nuestro repudio a esta campaña de derecha impulsada por Salinas Pliego.

Durante la pandemia la educación ha arrastrado los lastres que se veían en las escuelas en la vida cotidiana antes de la llegada de este virus: falta de infraestructura, hacinamiento de alumnos, bajos salarios, trabajo a casa (planificaciones, elaboración de material didáctico), rezago escolar, deserción, bajo presupuesto educativo, planes y programas de estudio que no toman en cuenta las necesidades de los alumnos.

Ahora, con la modalidad de educación a distancia, estos obstáculos se intensificaron y se agregaron otros como la falta de inversión en TIC para docentes y alumnos, redes de internet gratuitas e irrestrictas, falta de materiales y de acceso a libros de texto para nuestras alumnas y alumnos. Así mismo, nos han impuesto acatar la programación Aprende en Casa II, subsanando sus deficiencias con clases en línea que implica que tengamos doble trabajo, han aumentado nuestra jornada laboral y no hay respeto al horario establecido en nuestro contrato de trabajo, ni nos brindan las herramientas necesarias para desempeñar nuestras labores. Por el contrario, nos imponen sin capacitaciones para desempeñar nuestras clases en línea bajo plataformas como Classroom.

El oculto ataque a la educación pública y gratuita también lo enfrentamos en un recorte para 2021 de 1.3 % al presupuesto total al sector educativo en comparación al 2019, en la reducción del presupuesto para las Escuelas Normales del 95 % y la desaparición de 13 programas educativos para estudiantes vulnerables y en la reducción presupuestaria a 40 programas.

El gobierno de la 4T ha demostrado que busca preservar las ganancias de la cúpula empresarial de distintas formas, una de ellas es en el sector educativo. Esteban Moctezuma, secretario de la SEP, les ha abierto las puertas para que lucren con la educación pública, generándoles millones de ganancias con el Aprende en Casa, con un jugoso contrato a las televisoras de 450 millones.

Con las clases en línea los dueños de las redes de internet se han favorecido, como en los siguientes casos: el empresario Carlos Slim, quien reportó desde el pasado 23 de marzo hasta el 22 de mayo, un crecimiento en 4.2 mil millones de dólares, que en total hacen que tenga un valor estimado de 51.2 mil millones; Grupo Televisa generó ingresos por más de 16 mil 800 millones de pesos en su segmento de telecomunicaciones. En el caso del empresario Salinas Pliego, con su red de servicio de internet obtuvo ganancias de 1,315 millones de pesos durante el periodo de la pandemia.

Los empresarios siempre han querido regir sobre la educación pública, porque prevén que nuestros alumnos serán sus trabajadores en el futuro, por lo que les es necesaria una educación donde el aspecto crítico y científico no exista, pues necesitan mano de obra con ciertas características que sean funcionales a sus intereses y, por tanto, trabajadores sumisos y con poco conocimiento, para que no exijan sus derechos ni dignas condiciones laborales.

Salinas Pliego no es ajeno a esto, y además de criminalizar al magisterio mexicano cuando lucharon contra la Reforma Educativa de EPN, hoy con AMLO recibe el beneficio de participar del contrato de 450 millones de la SEP con las televisoras por la transmisión del Aprender en Casa. Además, no olvidemos el contrato con Seguros Azteca que le brindó Esteban Moctezuma, por parte de la SEP, de 969 millones el pasado 30 de marzo.

Todo esto demuestra el avance en la mercantilización de la educación bajo los planes neoliberales que se profundizan durante la pandemia bajo la modalidad de educación a distancia.

Unidad contra el envalentonamiento de Salinas Pliego

A pesar de lo beneficiado que salió con la 4T, ahora, a través de TV Azteca y ADN 40, ambas cadenas televisivas propiedades de Ricardo Salinas Pliego, ha iniciado un ataque contra Hugo López-Gatell por no permitir la reapertura de las clases presenciales.

En los reportajes que ha reproducido hace hincapié en que “actividades no esenciales han regresado a sus labores, sin embargo, los niños y jóvenes están perdiendo la oportunidad de vivir todo lo que significa acudir a la escuela, no sólo en aprendizaje, sino en socialización, desarrollo motriz, alimentación y ejercicio que no pueden recibir en casa”.

Otro personaje que ha apoyado el regreso a clases con su modelo híbrido es Esteban Moctezuma, asegurando y diciendo que en los estados que pasen a semáforo verde se podrá regresar a clases presenciales sin ni siquiera garantizar un regreso con condiciones sanitarias seguras.

Las maestras y maestros, así como las madres y padres de familia o turores, sabemos que no hay condiciones para un regreso a clases seguro, y que nunca se debió cambiar a semáforo amarillo ni a naranja, porque los contagios por Covid-19 han ido nuevamente en aumento, así como el número de fallecidos que se ha elevado a cifras aberrantes.

Mientras los enfermos y los muertos los pone la clase trabajadora, a los empresarios les importan sólo sus ganancias.

Mientras estamos por alcanzar el millón de contagios y las 100 mil muertes (en cifras oficiales), las familias trabajadoras enfrentan la carestía de los precios de la canasta básica y los aquileres, el desempleo, las reducciones salariales y las bajas ventas.

Desde que se anunció la llegada del SARS-CoV-2 a México, distintos sectores de trabajadores se han puesto al frente para enfrentar dicho virus, como los trabajadores de salud que están en primera línea. Otros sectores, sin ser esenciales, fueron obligados a laborar con semáforo de rojo y luego en naranja, cuando los contagios y las muertes por Covid no han disminuido cuando es claro que la mayoría de estas personas trabajan sin protección ni medidas de seguridad sanitaria; además de sufrir vejaciones contra sus derechos laborales como las reducciones salariales y los millones de despidos. Ésta es la situación que enfrentan muchos padres y madres de familia.

Ni a los empresarios ni al gobierno les importan las vidas de nuestras niñas, niños y adolescentes, pero a nosotros sí y sabemos el riesgo de contagio que podrían correr tanto estudiantes, docentes y el conjunto de las familias trabajadoras. Es por eso que urge la organización del magisterio en conjunto con las madres y padres o tutores de nuestros alumnos, para ganar las calles y poner un alto ante los atropellos que nos están imponiendo y los que amenazan con implementar; así como contra cualquier intento de volver a clases presenciales sin condiciones óptimas y por la construcción de más escuelas para garantizar la sana distancia y resolver, también con ello, las carencias de infraestructura y el problema de la antipedagógica saturación de grupos.

Denunciemos a una misma voz que este brutal avance en la precaria situación de la educación pública, puede ser posible por la complicidad de los charros del SNTE que no han dicho nada ante la situación descrita anteriormente y, por el contrario, aplauden y ayudan a imponer estas condiciones.

Es por eso que las y los maestros debemos recuperar el sindicato como herramienta para pelear por nuestros derechos y el de los alumnos y alumnas, lo cual no será posible si no comenzamos a organizarnos con cada compañera y compañero de nuestras escuelas, convenciendo de la necesidad de defender la educación pública y gratuita y de no permitir que se expongan nuestras vidas como si no valieran nada.

Además, exigimos que el gobierno brinde las herramientas de trabajo tecnológicas tanto a docentes y alumnos, así como redes de internet gratuitas para todas las casas y con buena conectividad.

De la mano del aumento del presupuesto a la educación, la salud y demás necesidades sociales sobre la base del no pago de la deuda externa, con impuestos a las grandes fortunas de estos magnates y redireccionando el presupuesto destinado a los megaproyectos, la Guardia Nacional y la militarización.

¡La educación es un derecho, no un negocio!






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