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Red Internacional

El 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de las Mujeres. En la actualidad se han conquistado muchos derechos, sin embargo, seguimos padeciendo la opresión de género y la explotación de clase bajo este sistema capitalista y patriarcal.

Miércoles 22 de febrero | 22:34

En diversos medios de comunicación se difunde el 8 de marzo en conmemoración del Día Internacional de las Mujeres. Este día las clases dominantes aprovechan para exaltar discursos patriarcales y sexistas sobre lo que es “ser mujer” o se apropian discursivamente de las demandas de las mujeres para institucionalizarlas y quitarles su filo combativo.

Origen del 8 de marzo, ¿por qué este día?

Bajo el régimen imperial, en Alemania las mujeres tenían prohibido adherir a organizaciones políticas y asistir a reuniones donde se discutiera de política. En 1902, esta ley fue reformada y a partir de esto, las mujeres tuvieron derecho a la actividad política. Por esta razón, el Partido Socialdemócrata Alemán impulsó la formación de su sección femenina que, con Clara Zetkin al frente, organizó las Conferencias Internacionales de Mujeres Socialistas. Fue Clara Zetkin quien propuso que el 8 de marzo se conmemorará el Día Internacional de las Mujeres.

Años después, en 1917, cuando Rusia atravesaba una difícil crisis social y económica, derivado de las consecuencias de cuatro años de participación en la primera Guerra Mundial, que provocó millones de muertos, hambrunas, pobreza y miseria, enfrentada con una fuerte represión por el zarismo; el 8 de marzo de 1917 (23 de febrero en el calendario ruso), las obreras textiles de la ciudad de Petrogrado se levantaron en una gran manifestación, profundizando la lucha que venían dando obreros y campesinos contra la guerra.

Ese 8 de marzo, la convocatoria de las obreras textiles a la huelga culminó en la primera revolución obrera triunfante en la historia, donde la participación de las mujeres fue muy importante.

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Después de varias décadas, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) declaró 1975 como el “Año Internacional de la Mujer” en respuesta al impulso que venía tomando el feminismo en muchos de los países. Con motivo de esta declaración se realizaron actividades en todos los países, impulsadas por los distintos gobiernos, institucionalizando así una fecha muy importante para el movimiento de mujeres y buscando quitarle su filo combativo.

Sin embargo, a pesar de esto, las mujeres se organizaron y salieron a las calles para defender sus derechos en unión con la clase trabajadora y los sectores más oprimidos, para lograr sus demandadas. Hoy en día, a pesar de que contamos con derechos democráticos como el derecho al voto o el acceso a la educación superior, seguimos enfrentando condiciones difíciles para nosotras y nuestra clase.

Las condiciones de las mujeres en las escuelas

En la actualidad las condiciones de la mayoría de nosotras son muy precarias, vivimos desigualdades profundas, sufrimos la violencia patriarcal y somos quienes realizan la mayoría del trabajo no remunerado en los hogares. Las maestras, madres de familia y nuestras alumnas vivimos esta realidad día con día.

Es importante hacer énfasis en que durante la pandemia se profundizaron las condiciones de opresión y explotación de las mujeres pobres y trabajadoras. Para las maestras, el exceso de trabajo incrementó el estrés, así como el deterioro de la salud mental y física; la falta de insumos tecnológicos en las escuelas, nos obligó a impartir clases desde nuestros hogares, cargando además con los cuidados de nuestros enfermos por la pandemia, la crianza de las hijas e hijos y el trabajo doméstico que se triplicó por permanecer en el aislamiento.

Esta situación no cambio mucho después de la llamada “vuelta al a normalidad” impuesta por gobiernos y empresarios. Las maestras -mayoría en el gremio magisterial- venimos enfrentando una mayor precarización de nuestra labor docente. A pesar de las promesas del gobierno de la 4T y de la supuesta revalorización del magisterio, los aumentos salariales de los últimos años han sido por debajo de la inflación que cada día afecta más nuestros bolsillos. Asimismo, en educación básica estamos sometidos a las evaluaciones docentes si queremos mejorar nuestros ingresos o acceder a otros cargos a través de la USICAMM -que tiene múltiples denuncias por llevar a cabo procesos poco trasparentes y cada vez más restrictivos-.

En el caso de educación media superior y superior las maestras y maestros vienen enfrentando medidas que afectan seriamente sus derechos laborales, como en el caso del SUTIEMS que estalló en huelga hace algunos días.

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Con las madres de nuestrxs alumnxs, vemos también como ha avanzado la precarización laboral, de la mano de los despidos injustificados, la falta de ingresos suficientes para cubrir las necesidades básicas, la pobreza y la violencia que incrementó en los hogares.

En nuestras alumnas y alumnos vemos con preocupación el aumento de la deserción y el rezago educativo, así como afectaciones en su salud mental, el aumento de la violencia, de las adicciones, de los embarazos adolescentes, pero también hemos visto aumentar las desapariciones de menores de edad y los feminicidios.

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Organicémonos contra la violencia y la precarización laboral

En el Día Internacional de la Mujer siguen estando visibles la opresión del día a día, en cada centro de trabajo, en la calle, en nuestros hogares, en las escuelas y otras partes más, la violencia, desapariciones y las muertes no cesan; mientras que la brecha salarial es en promedio del 27% menos que los hombres, la precarización laboral avanza sin que el cuidado de los enfermos, las labores domésticas y el trabajo no remunerado en los hogares dejen de ser laborales realizadas mayoritariamente por mujeres.

Las maestras y maestros de Nuestra Clase y Pan y Rosas estamos convencidos que solo a través de la lucha y la movilización independientes podemos organizarnos para conquistar ponerle un alto a la violencia, las desapariciones y los feminicidios; por educación sexual integral en las escuelas.

Las necesidades que tenemos son muchas, hay que luchar por trasporte seguro para las maestras, que nos asignen escuelas más cercanas a nuestros domicilios para no salir de madrugada de casa, guarderías, una mayor cantidad de días de cuidados maternos, extensión de la licencia por maternidad, y un largo etcétera.

Creemos que el 8 de marzo, tiene que ser una fecha que nos ayude a organizarnos democráticamente, en cada escuela y centro educativo, generando actividades donde visibilicemos la violencia patriarcal y la precarización en nuestras comunidades. También en este día, hay que exigirles a nuestras delegadas y delegados sindicales de la sección X del SNTE, que garanticen nuestro derecho a la libre manifestación en la movilización del 8 de marzo y hagan lo necesario para que ese día podamos liberarnos de nuestras tareas, y marchar junto a más maestras, madres de familia y alumnas.

Este 8 de marzo seamos miles en las calles exigiendo justicia. Súmate al contingente de Pan y Rosas y participa en nuestra reunión abierta, este próximo sábado 25 a las 6:00 pm vía ZOOM. Inscríbete aquí para recibir el link de conexión.


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