Juventud

UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO

Los retos para masificar el movimiento estudiantil contra los planes de la Rectoría

Para fortalecer la organización política independiente de las autoridades y el régimen universitario, impulsamos una consulta contra la antidemocracia del 4 al 7 de noviembre en tu escuela o Facultad de la UNAM.

Lunes 4 de noviembre | 19:43

Durante el mes de octubre vimos resurgir una nueva oleada de subjetividad, de movilización y organización de miles de estudiantes en planteles de la UNAM y el IPN frente a la conmemoración a 51 años del 2 de octubre y frente a los 5 años de Ayotzinapa. También nutrimos por miles la marcha por la legalización del aborto el pasado 28 de septiembre.

Con una composición altamente femenina y con mayoría abrumadora de jóvenes estudiantes de bachillerato, hoy se abre un debate estratégico sobre qué política necesita el movimiento estudiantil para enfrentar a las autoridades y luchar por democratizar nuestras escuelas, institutos y lugares de trabajo como parte de la defensa de la educación pública y gratuita.

También está sobre la mesa qué tipo de rol puede jugar el estudiantado para enfrentar la criminalización de la juventud y todo tipo de violencia, en particular contra las mujeres y la población LGBT+, así como para arrancar el aborto legal.

Masifiquemos el movimiento, seamos miles contra la antidemocracia y la violencia

Recientemente vimos las masivas movilizaciones campesinas y populares en Ecuador contra los planes neoliberales de Lenin Moreno, que lo obligaron a derogar su ley de aumento a los combustibles.

En Chile, son miles y miles de jóvenes, mujeres, trabajadores y demás sectores de la población que ocupan las calles para resistir la violencia del Estado y sus cuerpos represivos.

Sin esa masiva movilización, ni siquiera se hubiera retractado Piñera de su amenaza verbal de “guerra” contra la población (aunque en los hechos la represión continúa brutalmente). Pero los miles en las calles puede propinarle a este magnate gobernante un golpe como el que las masas asestaron a Moreno en Ecuador.

Históricamente, la masividad es una necesidad del movimiento estudiantil ha sido la clave para enfrentar los ataques de grupos porriles y de choque, organizando democráticamente la autodefensa de los planteles y centros de trabajo, así como para frenar la privatización de la educación superior (como en 1999-2000).

Un primer problema a discutir es cómo los sectores organizados logran desplegar una política que permita integrar a más estudiantes, pues es evidente que los y las miles que se movilizan por estas demandas no están participando de las asambleas o los paros en las escuelas. Mucho menos de las tomas decididas a espaldas de la base.

¿Paro en la FFyL?: retomemos las tradiciones democráticas del movimiento estudiantil

Para lograr una participación masiva, hay que integrar a hombres, mujeres y personas intersex a los espacios de discusión y toma de decisiones. Los espacios de mujeres son realmente una necesidad para discutir problemáticas específicas relacionadas con la violencia hacia las mujeres y población LGBT+, pero el curso de la lucha contra la antidemocracia y en defensa de la educación pública y gratuita, así como el rumbo del movimiento estudiantil, no puede discutirse dejando fuera a la mitad de la base que está conformada por varones.

La política del separatismo, excluyendo a los varones, impide que se desarrolle un movimiento masivo contra el gobierno y el Estado.

Sin embargo, para integrar a la base estudiantil, trabajadora y académica a la toma de decisiones para que participen activamente de las medidas de lucha, es necesario repudiar cualquier método antidemocrático, permitiendo la participación de todas las tendencias políticas dentro del movimiento.

Ésta es la única medida que permite identificar las diversas posiciones al interior y las propuestas políticas de cada sector organizado, sean estudiantes, trabajadores o académiques independientes, sean organizaciones políticas o sean las autoridades.

Contra el discurso anti izquierda, defendamos la tradición democrática del movimiento estudiantil

Hoy, además, está de moda criminalizar a las organizaciones políticas de izquierda o a quienes se organizan de manera independiente a las autoridades, difundiendo un discurso de odio y temor a las organizaciones por “controlar las asambleas”. Es evidente que esta política busca dividir al movimiento feminista y evitar su confluencia con el movimiento estudiantil, debilitándolo frente al Estado capitalista patriarcal, el gobierno y las autoridades universitarias.

Este divisionismo juega en contra de los intentos de masificar el movimiento de mujeres, tal como existe en otros países donde miles y miles han tomado las calles, e incluso han creado las condiciones para la huelga internacional de mujeres. Y busca eliminar de la memoria las grandes gestas políticas del estudiantado organizado.

El llamado a no agruparse es sólo un eco de la lógica individualista de la época (y del neoliberalismo). Contra esto, defendemos el derecho de los y las estudiantes a organizarse políticamente, un derecho democrático elemental que se ha arrancado con años de lucha histórica de generaciones previas, como las del 68 y el 99.

Desde la Agrupación Juvenil Anticapitalista y Pan y Rosas llamamos a fortalecer la organización política independiente a las autoridades y al gobierno para forjar un movimiento estudiantil combativo, que pelee por preservar los métodos de lucha de la clase trabajadora para imponer nuestras demandas con la movilización, el paro y la huelga. Y a recrear un funcionamiento democrático y plural, como ha acostumbrado el movimiento estudiantil y obrero, que permita la libre participación de toda organización política que sea parte orgánica del movimiento.

Organicémonos para enfrentar a Rectoría, los directivos y sus planes

Hoy es imprescindible que el movimiento estudiantil y de mujeres reconozca la disputa que se presenta en la UNAM frente a la sucesión de rector, levantando la lucha por conquistar el voto directo y universal para elegir al(a) Rector(a) y a todos los directivos, con la perspectiva de imponer con la movilización independiente y masiva de estudiantes, trabajadores y académicos, un gobierno tripartito con mayoría estudiantil que responda realmente a las necesidades de quienes conformamos la comunidad universitaria.

Sin embargo, consideramos que la lucha juvenil, de las mujeres y la diversidad sexual, debe tener como perspectiva el enfrentamiento contra la alianza criminal del patriarcado y el capital, pues al no orientar nuestra lucha hacia ese objetivo seremos impotentes en la política y la estrategia al no atacar el carácter estructural de la violencia.

Solo aglutinando a miles y miles en las calles, para enfrentar al patriarcado y al capitalismo, como hoy lo están haciendo las masas populares en distintos países de América Latina, el Caribe y Medio Oriente, lograremos conquistar nuestras demandas.

Por eso, para fortalecer la organización política independiente de las autoridades y el régimen universitario, impulsamos una consulta contra la antidemocracia del 4 al 7 de noviembre en tu escuela o Facultad de la UNAM.

Contra una sucesión de Rector que deja fuera a la comunidad entera, ¡hagamos escuchar nuestra voz!






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