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Los normalistas y el ingreso al servicio docente ¿Qué cambió?

Para el ciclo escolar 2019 - 2020 los estudiantes normalistas y de otras instituciones educativas, realizamos el proceso para ingresar al servicio profesional docente, ahora llamado sistema para la carrera de las maestras y los maestros. Este proceso es el primero en su tipo desde la entrada del gobierno de la 4T.

Miércoles 7 de agosto | 12:59

A mediados del mes de febrero de 2019 fue publicada la convocatoria con los requisitos para entrar al sistema, donde se informaba que el proceso de ingreso sería el mismo que el anterior, debíamos registrarnos, entregar documentos y posteriormente realizaríamos dos exámenes de 120 preguntas en seis horas el día indicado.

Los problemas en el proceso comenzaron desde la entrega de papeles; las sedes que se podían elegir en la plataforma de pre-registro no tenían las direcciones correctas por lo que el día que se nos citaba para la entrega de papeles podrías enfrentarte a que tu sede no estuviera en la dirección o cambiara sin previo aviso. Después de esto, se nos comunicó que los exámenes comenzarían el día 18 de mayo en las sedes que habíamos seleccionado durante el registro de papeles.

El 15 de mayo con la entrada de “la nueva reforma educativa” quedaba sin efecto todo lo realizado hasta ese día, bajo la promesa del nuevo gobierno que el proceso sería más sencillo, transparente y que daría preferencia a los egresados normalistas; sin embargo un nuevo proceso avanzó y nada de esto sucedió. Se nos comunicó que lejos de agilizarse, ahora se requerirían más pasos para poder ingresar al sistema.

Como egresados normalistas tuvimos que completar y acreditar el Curso Integral de Consolidación de las Habilidades Docentes, elaborar un ensayo sobre la mejora de la educación o elaborar una propuesta de planeación didáctica, también se nos informó que se tomaría en cuenta el promedio general obtenido de la carrera cursada y todos los cursos extracurriculares con reconocimiento de validez oficial, así como tener experiencia docente previa; por último, se pedía presentar documentación sobre programas de movilidad académica que hubiéramos cursado durante la carrera, aún cuando los programas existentes no estuvieran enfocadas a todas las especialidades de la Normal.

Entre mayo y junio se debieron cumplir cada uno de los requisitos solicitados; en lugar de facilitar el proceso se nos generó un ambiente de incertidumbre y presión para poder cubrir cada uno de estos. Se habilitó una plataforma donde debíamos ingresar datos sobre promedio, cursos extracurriculares, programas de movilidad y experiencia docente. Para corroborar los datos y documentos debimos sacar una cita el día y hora que decidiéramos.

Para elaborar el ensayo y/o la planeación didáctica se nos pidió que la subiéramos en una plataforma habilitada, pero esta presentaba muchas fallas, se modificaba sin que tú movieras algo de la plataforma y aun cuando se podía salir e ingresar en varias ocasiones se borraba lo que se trabajaba, no dejaba guardarlo y no se tenía un control exacto sobre los criterios solicitados.

Nunca se daban fechas exactas y si se presentaban no se respetaban; las plataformas para completar el curso presentaban fallas, aun cuando se tenían tres intentos para cada módulo las preguntas eran tediosas, las respuestas eran muy confusas y la propia plataforma tenía problemas cuando se ingresaban la respuesta correcta.

Para poder acreditar el curso se nos citó en las sedes y se nos presentó un examen estandarizado con estudios de caso, igual al que presentaron los docentes de años anteriores para ingresar al servicio, donde al finalizar se nos dijo que el día 17 de julio se publicarían los resultados.

La nueva reforma mencionaba preferencia a los normalistas, pero ¿cuál fue esta preferencia? El proceso para normalistas y egresados de otras instituciones fue exactamente el mismo, llegando a absurdos tales como validar experiencia docente aun cuando en las escuelas normales practicamos desde los primeros semestres con grupos y el último año de la carrera con el servicio impartimos clase en las escuelas frente a grupo.

Sobre los resultados

Se nos informó que cuando los resultados se publicaran existirían dos listas, la A y B, en la primera aparecerían todos aquellos que cumplieran con los requisitos y obtuvieran porcentajes altos y estos accederían a una plaza definitiva o temporal; mientras que en la lista B, estarían aquellos con puntajes bajos que solo podrían obtener o cubrir interinatos. Con esto se busca una separación perversa entre maestros; pues aun cuando desaparece el término idóneo, se nos divide en dos listas que genera una brecha entre ambos, generando maestros de primera y segunda, legitimando así que estos últimos ingresen sin derechos laborales que deberían ser fundamentales.

Los resultados no fueron publicados el 17 de julio, sino que se retrasaron hasta el 4 de agosto.

Se presentaba únicamente tres criterios: puntaje obtenido, grupo (A o B) y número de posición. Se asignaban porcentajes a cada rubro solicitado (entre 10 y 20%) sin embargo no se presentó ningún tipo de aclaración sobre cómo se obtuvo el porcentaje general por lo que tampoco existió la transparencia prometida en el proceso.

Lejos de facilitar nuestro ingreso al servicio docente, el gobierno de AMLO nos enfrentó a un proceso largo y tedioso, peor que en años anteriores. Sin ninguna justificación nos separó en dos grupos, mermando nuestros derechos laborales al asignar interinatos a los del segundo grupo, obligándolos a trabajar sin estabilidad laboral.

Además tampoco se ha dicho nada sobre si los nuevos docentes tendremos derecho a basificación, pues ahora se habla de contratos “definitivos” pero no se aclara si son plazas de base o no.

Ya se está demostrando que la supuesta abrogación de la reforma educativa neoliberal no es tal, puesto que nada ha cambiado para nosotros.

Las y los normalistas debemos recuperar nuestro derecho a tener una plaza de base al egresar de la escuela. Necesitamos luchar al lado de los maestros en servicio y de los trabajadores de otros sectores por plenos derechos laborales para todos.

Desde la Agrupación Magisterial y normalista Nuestra Clase te invitamos a organizarte con nosotros y a luchar por recuperar nuestros derechos.






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