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Red Internacional

El debate sobre el uso de la marihuana, en medio de la campaña electoral, dejó expuesta la política de los candidatos para la juventud. Vidal estigmatiza a los pobres, Tolosa Paz se opuso a sus dichos, pero la voz cantante la tiene Berni. Nicolás del Caño habló del proyecto de ley que presentó junto a Bregman para legalizar el cannabis desde una perspectiva integral.

Rosa D'Alesio@rosaquiara

Sábado 4 de septiembre | Edición del día

La historia de la prohibición de las sustancias psicoactivas -llamadas popularmente drogas-, tiene tan solo 100 años. Durante siglos su consumo estuvo ligado a distintos usos. Desde la medicina hasta ritos religiosos. En los siglos XVII y XVIII, fueron los poetas quienes lo utilizaban para inspirarse. El siglo XIX será el del avance de la medicina y de la búsqueda de experiencias sensitivas, sentir el cuerpo e interrogar la conciencia. Mientras que el siglo XX está marcado por la prohibición, la cual promovió el auge del negocio sangriento del narcotráfico.

Cuando Estados Unidos comenzó a promover la prohibición de las sustancias psicoactivas, lo hizo bajo la premisa de un discurso xenófobo. Acusó de tener una conducta inmoral a la población china por el consumo de opio, a los irlandeses e italianos por el exceso del consumo de alcohol, a los mexicanos por el uso de la marihuana.

Bajo estos prejuicios, a comienzos del siglo XX el país del norte instaló una campaña hasta llegar a imponer la prohibición de las drogas. Pero las consecuencias sangrientas del prohibicionismo comenzaron recién en los años 70, cuando Richard Nixon impulsó la guerra contra las drogas. A partir de allí se expandieron las redes de narcotráfico, hasta convertirse en lo que conocemos hoy: Carteles que se han convertido en empresas transnacionales que exportan lo que producen en su país de origen a Estados Unidos, Europa, Asia y África; y que ampliaron el negocio, incluyendo el contrabando de personas y de armas.

Drogas: historia de su uso y prohibición

Este breve recorrido histórico sirve para ubicar los recientes dichos de María Eugenia Vidal -que se escuchan hace un siglo y que son utilizados por sectores de derecha para justificar la criminalización del uso de estas sustancias-.

Días atrás Vidal afirmó: “Una cosa es fumarte un porro en Palermo un sábado a la noche con amigos, relajado, o con tu pareja, o solo, y otra cosa es vivir en la 21-24, en Zabaleta, en la 1-11-14, rodeado de narcos y que te ofrezcan un porro”.

La exgobernadora de Juntos por el Cambio, en pocas palabras condensó el pensamiento discriminatorio y clasista que caracteriza a su espacio político. De la mano de Patricia Bullrich, la lucha contra el narcotráfico fue una banderas para perseguir a los sectores populares. Solo en 2019, el 93 % de las incautaciones de marihuana y causas judiciales, fue contra los usuarios o por narcomenudeo.

Pero hay que reconocer que el planteo de Vidal encierra una verdad dolorosa. No es lo mismo consumir en Palermo que en el Bajo Flores. Para los jóvenes del Bajo Flores existe la ejecución sumaria -gatillo fácil- y las cárceles. Estos sectores vulnerados, sufren, además, el hostigamiento de la Policía -la que regula este negocio ilegal- para que distribuyan las sustancias.

Mientras que Victoria Tolosa Paz, precandidata a diputada del Frente de Todos, sobre los dichos de Vidal sostuvo que: "Me parece un nivel de discriminación tremendo. Tenemos la responsabilidad de legislar para toda la población y es un debate que tenemos que dar en el Congreso Nacional el de la marihuana para uso recreativo". Sin embargo, esta pose “progre” contrasta con los dichos del ministro de Seguridad Sergio Berni, quien en un nuevo spot que compartió en sus redes, volvió a mostrarse decidido a continuar utilizando las fuerza policial para tratar este tema.

Desde que Berni asumió en su cargo, la causa contra los cultivadores se incrementó. Bajo su gestión, la cantidad de plantas de cannabis secuestradas aumentó un 82 %.

Más allá de que en campaña Tolosa Paz sostenga que hay que debatir sobre este tema -el verso de siempre-, hay que recordar que desde 2003 al 2015 los gobiernos kirchneristas fueron férreos defensores de la prohibición de la marihuana y la criminalización de los cultivadores y consumidores. Algo que, obviamente, Macri no cambió y hasta el momento el Frente de Todos sigue manteniendo intacto.

Por su parte, Nicolás del Caño, precandidato a diputado nacional en la provincia de Buenos Aires por el PTS-FIT, polemizó con las declaraciones de María Eugenia Vidal sobre el consumo de la marihuana y sostuvo que “Vidal muestra odio de clase y le sale naturalmente”. Además, enfrentó la hipocresía con la que hablan los candidatos de los bloques mayoritarios, que además son responsables de la criminalización contra la juventud.

Nicolás del Caño: “Vidal muestra odio de clase y le sale naturalmente”

Consultado por Julio Leiva por su posición sobre la marihuana, Del Caño sostuvo: “Nosotros estamos a favor, presentamos un proyecto con Myriam Bregman que plantea la legalización integral de la marihuana y terminar con el negocio de los narcos. Estuvo elaborado en consulta con organizaciones cannábicas, hemos participado en las movilizaciones y también por la libertad de los presos por plantar”.

Agregó, además, que el proyecto de legalización de la marihuana que elaboraron, “está ligado a la pelea por la libertad de todos los cultivadores presos. Lo escuche a Alberto Fernández decir que estaría a favor de que se despenalice la marihuana, pero primero tiene que resolverse este tema. Porque no dicen nada de todos los presos que hay por consumo recreativo y los cultivadores”. Además, contó el caso de los jóvenes de la localidad bonaerense de Puan, que están detenidos en una causa armada por Berni, que terminó utilizando las imágenes del allanamiento, para un spot de campaña.

La Bonaerense falsificó una denuncia para armar una causa y detener a cultivadores de Puan

El proyecto de ley presentado hace más de cinco años por Nicolás del Caño y Myriam Bregman, nunca fue tratado en el Congreso porque las fuerzas mayoritarias se opusieron. Todas las alas del peronismo, como los radicales y los macristas, prefieren mantener la ley 23.737 -vigente desde 1987- que permite la criminalización de los usuarios de sustancias psicoactivas.

Los referentes del FIT sostienen que la prohibición del cannabis, genera las condiciones para el control social, sobre todo de los sectores más vulnerados de la sociedad. Asimismo, plantean, que la actual ley de drogas les permite una fuerte inversión en el aparato represivo del Estado, al tiempo que fortalece el negocio sangriento organizado por las bandas narcotraficantes -que actúan en connivencia con distintos estamentos del Estado, como las fuerzas de seguridad, sectores del poder judicial y del poder político y banqueros-.

El proyecto de ley presentado por Del Caño y Bregman, subraya que la legalización es una herramienta para combatir el narcotráfico y para terminar con la política punitiva del Estado de persecución y encarcelamiento de los cultivadores y usuarios del cannabis. Al mismo tiempo, el proyecto defiende el derecho de los usuarios de esta planta a su utilización integral y establece que sus semillas y sus derivados deben ser considerados como sustancias de uso legal, “tanto para su plantación, cultivo, cosecha, producción y almacenamiento como para su comercialización, distribución, adquisición, tenencia y consumo”.

Entre otras cosas, el proyecto de la izquierda también establece “la amnistía a todas las personas denunciadas, procesadas y/o condenadas por consumir o autocultivar”, y un plan integral de salud para las personas que tienen un consumo problemático de las sustancias. El caso del cantante Chano, demostró la gravedad de la criminalización que ejerce el Estado.

Legalizar las drogas también para prevenir adicciones

A 12 años el fallo Arriola

Pese a que la Corte Suprema estableció, hace más de una década, la inconstitucionalidad del artículo que prevé penas de prisión por tenencia de drogas para consumo personal, este tipo de procesos penales se incrementaron. En la Provincia de Buenos Aires una de cada cuatro causas iniciadas son por tenencia simple.

Según informa RESET -la ONG que plantea Política de Drogas y Derechos Humanos-: “Alrededor de 25.000 personas por año son criminalizadas por las fuerzas federales motivo de tener escasa cantidad de sustancias para su propio consumo, principalmente cannabis. La mayoría son jóvenes, entre 16 y 30 años, de nacionalidad argentina, de bajos ingresos, sin antecedentes penales y sin estar cometiendo delito alguno al momento de su detención”.

El hostigamiento permanente y sistemático de integrantes de fuerzas de seguridad a consumidores de sustancias psicoactivas, sea para armarles causas o doblegarlos para que integren las organizaciones delictivas, plantea la urgencia de tratar proyectos de ley como los presentados por el PTS-FIT.

Como sostienen Nicolás del Caño y Myriam Bregman, para conquistar cada uno de estos derechos, es necesario e indispensable la organización de la juventud. “El ultimo movimiento rebelde en la Argentina, y de la juventud particularmente, fue la enorme marea verde que conquisto el derecho al aborto legal seguro y gratuito” sostuvo Del Caño.

Nicolás del Caño en Filo News: "¿Cómo vas a combatir a la derecha con Berni?"




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