×
×
Red Internacional

La popularidad que gozan hoy en día algunos “libertarios” se debe en buena medida a que han logrado popularizar su ideología ocultando sus aspectos más reaccionarios, en esta develamos lo que esconde realmente esta corriete política.

Jueves 25 de febrero | 23:36

La popularidad de la que gozan hoy en día algunos influencers y activistas del movimiento libertario se debe en buena medida a la forma en que han logrado popularizar su ideología ocultando sus aspectos más reaccionarios para distanciarse de la desacreditada derecha tradicional.

Buscan instalar la idea de que no son “ni de izquierda ni de derecha”, sin embargo, al revisar con detenimiento a sus referentes del pasado y del presente, queda claro el verdadero carácter y los objetivos reales del libertarismo.

También te interesará leer:
El pensamiento libertario, la batalla cultural y la nueva ultra derecha

He aquí algunas de las frases más reveladoras de ideólogos y líderes de este movimiento que desnudan el hecho de que algunos de los principales referentes de esta “nueva derecha” han reivindicado dictaduras militares genocidas, al fascismo, y han mantenido posiciones racistas o abiertamente homófobas.

1- Ayn Rand

La autora de la filosofía objetivista y una de las más principales precursoras del movimiento libertario moderno, dio en 1974 uno de los discursos definitivos de su pensamiento: Philosophy, Who Needs It (Filosofía: ¿quién la necesita?).

En una sesión de preguntas y respuestas, tras ser interrogada sobre la historia de conflictos raciales en los Estados Unidos desde el genocidio de su población indígena. Rand inicia su respuesta declarándose en contra del racismo, pero procede a soltar una sarta de declaraciones racistas en relación a los nativos americanos:

"Supongamos que se trataba de salvajes inocentes, cosa que desde luego no eran. ¿Por qué luchaban si se oponían a la presencia del hombre blanco en este continente? ¿Por el derecho a continuar una existencia primitiva? ¿Su derecho a dejar una parte de la tierra intacta, sin usar, sin siquiera tener propiedad, pero mantener a todo el mundo fuera para que puedan vivir prácticamente como animales, o tal vez un par de niveles más arriba?
Cualquier hombre blanco que trajera el elemento de la civilización tiene el derecho de dominar este país". [1]

Usando como "argumento" la inexistencia de propiedad privada en las sociedades nativas americanas, Rand justifica su despojo y genocidio. Acto seguido aplica la misma lógica racista para defender la ocupación israelí de Palestina, esta vez refiriéndose a los árabes como primitivos. Con referentes así no resulta sorprendente que el movimiento libertario, sobre todo en los Estados Unidos, sufra de constantes defecciones al supremacismo blanco, pues contiene estrechos lazos ideológicos al servicio de la propiedad capitalista.

2- Ludwig von Mises

Como uno de los principales referentes de la escuela económica austriaca, Mises ha gozado del prestigio entre los libertarios. Criticó las teorías marxistas y enalteció al capitalismo como la única vía hacia una sociedad libre. Aunque criticó al fascismo por “estatista”, su marcada oposición al comunismo lo llevó a la conclusión de que el primero era una especie de "mal menor" frente al segundo, como una medida de emergencia para rescatar al capitalismo a cualquier costo En su libro Liberalismo de 1927, describe en éstos términos la experiencia fascista:

“No se puede negar que el fascismo y movimientos similares destinados al establecimiento de dictaduras están llenos de las mejores intenciones y que su intervención ha, por el momento, salvado la civilización europea. El mérito que el fascismo ha de ese modo ganado por sí mismo vivirá eternamente en la historia”. [2]

Con su apoyo “crítico” al fascismo, Mises incluso llegó a ser asesor económico del dictador fascista clerical austriaco Engelbert Dollfuss. ¿Qué nos revela esta historia? Que los más feroces apologistas del capitalismo son capaces de aliarse con las fuerzas más reaccionarias con tal de combatir a la izquierda e imponer sus medidas contra la población trabajadora. Es de esperarse que el libertarismo vaya de la mano del fascismo y la dictadura, puesto que para el libertario la libertad económica de las clases propietarias tiene primacía sobre cualquier otra libertad democrática.

También te puede interesar:
Libertarios: ¿quién financia a Milei y Laje?

3- Murray Rothbard

El fundador del Instituto Mises tuvo una trayectoria política plagada de acercamientos con la extrema derecha. En nombre de los “derechos de los estados”, apoyó en las elecciones de 1948 al segregacionista Strom Thurmond para la Presidencia de EEUU, y en 1992, a Pat Buchanan, paleoconservador perteneciente al ala más extrema del Partido Republicano.

Resulta difícil elegir la peor cita de un personaje que a lo largo de su carrera defendió la tortura, la venta de niños “en una sociedad libre” por considerar que éstos son propiedad privada de sus padres, y que, pese a ser judío, se llegó a codear con negacionistas del Holocausto. Sin embargo, la siguiente declaración quizás sea la más reveladora de lo que en realidad defendía Rothbard:

“Es fascinante que no hubiese nada en el programa actual de Duke que no pudiera ser abrazado también por los paleoconservadores o paleolibertarios: bajar los impuestos, desmantelar la burocracia, atacar el sistema de bienestar social [...] [3]

¿Quién es este Duke de quien habla Rothbard? Nada menos que el supremacista blanco y neonazi más prominente de los últimos tiempos: el ex Gran Mago del Ku Klux Klan, David Duke, quien, en aquel momento era el candidato Republicano a gobernador de Louisiana.

Rothbard lo quiere presentar como un político respetable que ha abandonado su anterior extremismo, pese a las declaraciones abiertamente nacionalistas y separatistas blancas que realizó antes, durante y después de su campaña. Otro ejemplo más de la connivencia entre neofascistas y libertarios.

4- Friedrich von Hayek

Este filósofo y economista de la escuela austriaca, fundador en 1947 de la Sociedad Mont Pelerin, organización internacional que nuclea a algunos de los principales referentes del liberalismo, siguió los pasos de su maestro Mises y sus ideas de que la dictadura brutal que respetara la propiedad privada podía ser un “mal menor” o incluso, una plataforma favorable para impulsar una agenda libertaria.

Así, envió al dictador António de Oliveira Salazar de Portugal una copia de su libro La Constitución de la Libertad, junto con una nota expresando su deseo de ayudarlo en la creación de una Constitución a prueba de los “abusos de la democracia”. En dos visitas que realizó al Chile gobernado por la dictadura genocida de Pinochet, Hayek se reunió con el tirano y aprovechó para hacer apología de su régimen en la prensa:

“Mi preferencia personal se inclina a una dictadura liberal y no a un gobierno democrático donde todo liberalismo esté ausente”. [4]

El apoyo de Hayek a un modelo estatal autoritario combinado con un mercado libre fue muy influyente en la política chilena, particularmente en la Constitución de 1980, la misma que el año pasado fue repudiada por una amplia mayoría de la población. Incluso aceptó la presidencia honoraria del Centro de Estudios Públicos, think tank partidario del régimen.

5- Hans-Hermann Hoppe

Siguiendo los postulados de la escuela austríaca, este economista miembro del Instituto Mises y discípulo de Rothbard publicó en 2001 el libro Democracy: The God That Failed (La democracia: el Dios que fracasó), cuyo título fue traducido al español como Monarquía, democracia y orden natural.

En su libro, Hoppe lanza una crítica a la democracia liberal burguesa y propone en su lugar una sociedad anarcocapitalista basada en comunidades organizadas en torno a “convenios” entre sus habitantes.

A nadie sorprende que los libertarios defiendan la proscripción, la represión e incluso el exterminio de los comunistas, basta con ver el apoyo que brindaron a regímenes que hicieron justamente eso. Pero Hoppe va un paso adelante y defiende el derecho de las sociedades libertarias de hacer lo mismo a quienes no lleven un estilo de vida o una sexualidad hegemónica:

“Asimismo, en un convenio fundado con el propósito de proteger la familia y la herencia, no puede haber tolerancia hacia quienes promueven estilos de vida contrarios a este fin. Ellos, los partidarios de estilos de vida [...] como el hedonismo individual, el parasitismo, la adoración de la naturaleza, la homosexualidad o el comunismo, también tendrán que ser físicamente eliminados para mantener el orden libertario”. [5]

Con esta justificación ideológica de la segregación de los grupos humanos, la Property and Freedom Society (Sociedad Propiedad y Libertad), organización anarcocapitalista fundada por Hoppe, ha acogido a nacionalistas blancos, incluido el neonazi Richard Spencer.

Conclusiones

Un análisis más profundo de lo que los ideólogos del libertarismo realmente defienden es muy necesario para develar que defienden realmente los defensores de esta “nueva derecha” que hoy intenta expresarse detrás de una “batalla cultural” para instalar un sentido común reaccionario, en el cual cualquier derecho democrático o cualquier conquista social (como una jornada de 8 horas o un salario mínimo) tendría algo que ver con el comunismo.

Al leer estas citas resulta imposible no advertir los graves peligros que entraña una ideología que defiende la libertad del mercado por sobre todas las cosas, y que es capaz de eliminar los derechos democráticos más esenciales con tal de proteger las ganancias de los grandes capitalistas.

Lee también: http://www.laizquierdadiario.mx/Que-es-la-derecha-libertaria


[2Von Mises,Ludwig, Liberalismo, 1927.

[3Rothbard, Murray Right-wing Populism, 1992.

[4Entrevista en El Mercurio, 1981.

[5Hoppe, Hans-Hermann, Democracy: The God That Failed: The Economics and Politics of Monarchy, Democracy and Natural Order, Transaction Publishers, 2001, p. 211.





Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Destacados del día

Últimas noticias