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Red Internacional

Se profundiza la crisis de la SECULT. La desorganización de los programas afecta a la cultura comunitaria.

Miércoles 13 de abril | 19:17

Aquellos que fueron seleccionados para laborar en los programas de Cultura Comunitaria de la Secretaría de Cultura de la CDMX (SECULT), lejos de sentirse aliviados ante la posibilidad de tener trabajo por lo menos hasta diciembre de este año, se han topado con toda una serie de inconsistencias que los perjudican.

Primero fue la falta de pago en los primeros meses del año, por lo que las autoridades de la SECULT culpaban cínicamente al movimiento que reclamó por la continuidad laboral de todos los trabajadores, pero fueron ellas las que se demoraron en publicar las últimas listas de ’beneficiarios’ seleccionados, dejando fuera a quienes destacaron en la lucha como medida de represión política.

Posteriormente, ha primado la incertidumbre en la puesta en marcha de los programas. Hubo compañeros a los que los habían seleccionado primero en una categoría y después los cambiaron a otra sin ninguna explicación. De manera lenta y tardía se convocó a algunos compañeros a ciertos PILARES, mientras que otros permanecen a la espera aún. Siendo ya casi mediados de abril, los programas de cultura comunitaria aún no arrancan plenamente, ¿pueden culpar de esto también al proceso de lucha?

Hay compañeros que, hasta el día de hoy, no han recibido llamado alguno, a pesar de haber sido seleccionados y, al preguntar directamente en la secretaría, simplemente les dicen que esperen. En muchos casos, ni siquiera tienen claridad de quiénes son sus coordinadores, pues los cambian constantemente, ya que renuncian o son despedidos.

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Durante todo este proceso, han sido notables las amenazas por parte de Magali Cadena, Directora de Vinculación Comunitaria. Siguiendo la línea represiva que mostró desde que asumió su cargo, advirtió a los trabajadores que de no cumplir a rajatabla las indicaciones de las Reglas de Operación (ROP), se les dará de baja inmediata del programa. Sin embargo, las autoridades cambian arbitrariamente las ROP, como cuando desaparecieron de un plumazo 100 lugares del programa Talleres de Artes y Oficios.

A la vez que continúan utilizando los programas para hacer proselitismo político Como hicieron hacia la consulta sobre la revocación de mandato, por lo que los trabajadores fueron convocados a participar de manera supuestamente “voluntaria” en la manifestación del 6 de abril en apoyo a AMLO, sin sus chalecos para que parecieran civiles apoyando. Al igual que fueron presionados, en algunas alcaldías, para que llevaran gente a votar el domingo 10 de abril.

Con todo esto, que se suma a la brutal rebaja salarial que les impusieron, que en algunos casos llega hasta 4 mil pesos menos, queda clara una cosa: haber ingresado a los programas este año no da ninguna certeza ni estabilidad.

Ni siquiera están claras las funciones de cada una de las categorías. Por ejemplo, en Promotores Culturales Comunitarios, promotores A y B harán las mismas funciones, pero entre ellos existe una diferencia de ingresos de 2 mil pesos. Con todo esto, ¿qué les depara a los trabajadores de cultura?

Fundamental continuar con la organización

Una de las demandas del proceso de lucha de cultura, fue precisamente el reconocimiento de la relación laboral que existía con la SECULT y obtener plenos derechos laborales para todos los integrantes de los programas, pues sabíamos que la lucha no podía limitarse a exigir la reinstalación de todos los que de hecho fuimos despedidos arbitrariamente.

¿Cuál es el fin del gobierno, en su condición de empleador, al establecer este tipo de trabajos con las peores condiciones de precarización? Las circunstancias en las que mantienen a los compañeros que lograron ingresar, son insostenibles. Intentan aleccionar a las nuevas generaciones, para que acepten con la cabeza baja que este es el único presente y futuro laboral posibles a los que puede aspirar la juventud: programas con ’apoyos’ miserables en los que ni siquiera se reconoce una relación de trabajo. Por ello es necesario continuar con la organización.

Fuimos nosotros, los que integramos los programas durante los pasados 3 años, quienes garantizamos la cultura comunitaria en la CDMX. Sosteniendo al programa estrella de Claudia Sheinbaum, PILARES, que ésta presenta como uno de sus más grandes éxitos, pero olvida mencionar que está cimentado en la precarización de miles de jóvenes. Y que este año seguirán degradando sus condiciones, con tal de cumplir los números que necesite entregar la SECULT. Sin darle importancia a la calidad de las sesiones.

Que vayamos por el cuarto mes del año y los programas no hayan arrancado en su totalidad en las comunidades, no solo es muestra del nulo interés que en realidad tienen las autoridades por los derechos culturales de la población (comunidades en las que se interrumpieron procesos culturales de años). Sino que también muestra la profunda crisis en la que se encuentra la SECULT, que incluso dejando fuera a quienes destacaron en la lucha, no ha podido presentar un plan claro sobre el futuro de los programas. Los responsables son los funcionarios que ganan más de 80 mil pesos al mes mientras se cuelgan del trabajo de los promotores y talleristas. Mientras a los trabajadores les bajan el salario, ellos continúan llenando sus bolsillos a nuestra costa.

La unidad de los compañeros que consiguieron quedar dentro con aquellos a los que, como medida represiva, nos dejaron fuera, es fundamental. Pues las condiciones de los programas solamente empeorarán. Las autoridades de la SECULT intentaron dividirnos durante los periodos previos a la publicación de las últimas listas de ’beneficiarios’ seleccionados y ahora intentan hacerlo de nuevo. Pero solamente uniéndonos podremos cambiar radicalmente las condiciones en las que nos quieren mantener y conseguir efectivamente #QueNadieQuedeFuera.

De la mano con esto es necesario buscar la unidad con otros sectores de trabajadores que también enfrentan la precarización y los despidos, pues éstos obedecen a una clara línea del gobierno, que da continuidad a las anteriores administraciones para avanzar contra los derechos de los trabajadores. El día 23 de abril a las 18:00 hrs se realizará una segunda reunión de coordinación y solidaridad de trabajadores en lucha. Invitamos a todos los trabajadores, sindicatos que se reivindican democráticos y organizaciones de trabajadores a que se sumen a este espacio para fortalecer la unidad y conseguir nuestras demandas.

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