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Red Internacional

Candela Bravo, referente de la lucha medioambiental, denuncia la falta de personal y de recursos para combatir el fuego. Habla del avance de industrias contaminantes en la zona. Y llama a organizarse contra el acuerdo con el FMI, porque "va a implicar vía libre para el extractivismo".

Martes 23 de noviembre | Edición del día

El voraz incendio que se extiende en el Parque Nacional Ciervo de los Pantanos, parece estar muy lejos de ser sofocado. La magnitud del fuego se observa, a estas horas, desde la autopista Panamericana. Se trata de una reserva natural de 5200 hectáreas, ubicada en Campana, provincia de Buenos Aires, en la ecorregión del Delta e Islas del Paraná, Pampa y Espinal. Es considerado un humedal de importancia internacional y área importante para la conservación de aves, además de ser hogar del ciervo de los pantanos. El fuego se extendió en varias hectáreas, empezó en Río Luján y llegó hasta Otamendi.

Hasta el momento, no hay informes oficiales sobre las pérdidas en fauna y flora; mientras brigadistas, bomberos especializados y Defensa Civil trabajan para combatir el incendio, con muy escasos recursos.

Sobre esta grave situación, Candela Bravo, militante del PTS y referente del movimiento ambientalista de la zona, cuenta que "el incendio está descontrolado, según me comentaron trabajadores del Parque Nacional. Parece que hay pocos recursos para apagar el fuego, que además se expande por las condiciones climáticas, de fuertes vientos, calor y sequía en la zona. ¡Ni hablar de que los brigadistas y la mayoría de los trabajadores se encuentran en condiciones precarias de contratación! La falta de recursos para controlar los incendios es algo que el movimiento ambientalista viene denunuciando, por ejemplo con el desfinanciamiento del Servicio Nacional de Manejo del Fuego, que depende del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, que conduce Juan Cabadié".

Y agrega que "los incendios forestales vienen ocurriendo en la Argentina, como en otras partes del mundo, porque se combinan los desequilibrios provocados por el cambio climático, pero también por el accionar ilegal de empresas que quieren estos territorios para hacer negocios. Acá es lo que pasó con la zona de El Tajiber, que está al lado del Parque Nacional y cercano a barrios populares. En 2019, el consejo deliberante de Campana aprobó una ordenanza para habilitar el negocio industrial en esta zona. Fue un favor que Juntos por el Cambio le hizo a grandes empresas, en un predio que además es próximo al Río Paraná.

El movimiento ambientalista tuvo fuertes sospechas sobre el interés de la petrolera Petroming S. A., sobre el territorio "rezonificado" para la actividad industria. Es una filial de una multinacional suiza que se radicó en Campana en el año 2013, bajo la gestión de Daniel Scioli y que realizó uno de los aportes de campaña más importantes que recibió Mauricio Macri en el 2017.

"Producto de la deforestación y de las industrias contaminantes, Argentina se ubica en el puesto número 14 de los países que más contaminan con la huella de carbono", continúa Candeala, "pero el tratamiento del proyecto de Ley de Humedales continúa trabado, con responsabilidad del Frente de Todos y del presidente de la cámara de diputados, Sergio Massa. Y la Ley de protección de Bosques se incumple en gran parte del país".

El Gobierno nacional viene especulando con la posibilidad de canjear deuda por "acción climática", lo había anticipado el ministro de Ambiente, y fue planteado por Alberto Fernández en Glasgow. Pero, en los hechos, el negocio extractivista viene creciendo en la Argentina, gobierno tras gobierno y actualmente es protegido por el Frente de Todos, que lo ve como una industria estretégica de donde aproveerse de dólares para el pago de la deuda odiosa con el FMI. Por lo que pagar la deuda y cuidar el medio ambiente, es una contradicción insalvable.

Extractivismo y precarización laboral

La contracara del desfinanciamiento del Ministerio de Ambiente y del Servicio Nacional de Manejo del Fuego es la precarización laboral y el ajuste salarial que enfrentan los trabajadores que dependen de la administración de Parques Nacionales y del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación.

Los trabajadores Parque Nacional Ciervo de los Pantanos, hace años vienen enfrentando el avance de estos negocios destructores del medio ambiente, junto a ambientalistas, vecinos y jovenes de la zona. A la vez, se organizan para pelear por sus condiciones de trabajo.

Sobre esto, Candela Bravo afirma que "para el Gobierno y los grandes medios, cuando hay incendios los brigadistas son héroes ante las cámaras. Pero la contracara es el maltrato laboral y la precarización contra la que vienen luchando los trabajadores del Parque, donde prácticamente no existe la estabilidad laboral. Gran parte de los trabajadores están bajo contrato. ¡En algunos casos hace veinte años! Cuando la ley dice que luego de un año de trabajo, deben pasar a planta permanente. Además cobran sueldos de cerca de 50 mil pesos, la mitad de la canasta que valúa la junta interna de ATE INDEC. Por todo esto, vienen reclamando el pase a planta permanente y recomposición y aumento salarial.

Antes de despedirnos, Candela deja una importante convocatoria: "Es necesario que los trabajadores, las comunidades afectadas y los movimiento ambientalistas, nos organicemos contra ese acuerdo que el Gobierno pretende pasar por el Congreso Nacional, para negociar el pago de la fraudulenta deuda con FMI. Porque, como sabemos, esto va a implicar mayores ajustes y vía libre para el extractivismo contaminante".




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