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Red Internacional

La hija y los hermanos de César “Lolo” Regueiro detallaron cómo murió el hincha de 57 años. “Estaba descompuesto en el piso, no podía respirar y le tiraron un gas lacrimógeno al lado”. La familia denuncia a la fuerza que conducen Kicillof y Berni y también al intendente Julio Garro. Bochornoso comunicado del Gobierno provincial.

Viernes 7 de octubre | Edición del día

Este jueves a la noche la Policía Bonaerense desató una brutal represión en los alrededores de la cancha de Gimnasia y Esgrima La Plata, minutos antes de que comenzara el partido entre el local y Boca Juniors. El brutal accionar de la fuerza que conduce Sergio Berni duró más de dos horas y dejó un muerto y un tendal de heridos (más de cien) con afecciones respiratorias por los gases lacrimógenos y heridas diversas por las balas de goma y las corridas desesperadas.

La persona fallecida es César “Lolo” Regueiro, de 57 años, un reconocido simpatizante del Lobo quien había concurrido a ver el partido con sus hijos y nietos.

Este viernes, en medio de la conmoción por la pérdida de su ser querido, familiares de Regueiro no dudaron en denunciar a la Policía Bonaerense como máxima responsable de su muerte. También al operativo de asistencia médica del SAME, a cargo de la intendencia de Julio Garro.

Estefanía Regueiro, hija de César, escribió en sus redes sociales que su papá “nunca sufrió del corazón” y que “se murió en la cancha” sin asistencia. “No lo asistieron, él estaba vivo, lo dejaron morirse ahí”, afirmó.

La joven pide “justicia por mi papá, que paguen todos los responsables”. Y categóricamente afirma que a su padre “lo mató la Policía. Estando en el piso descompuesto no podía respirar y le tiraron un gas lacrimógeno al lado. ¿Con qué necesidad reprimiendo así? Que mal que se manejaron (...) Papi te voy amar y recordar siempre Tripero Loco ♡ Gracias por todo y hacerme hincha del Lobo”.

Este viernes a la mañana, en la casa de los Regueiro, parte de la familia dio una improvisada conferencia de prensa. Oscar, hermano de César, no dudó en culpar a la fuerza represiva provincial que conducen Axel Kicillof y Sergio Berni. “Mi hermano tenía muy buena salud, nunca fumó un cigarrillo, no consumió nada extraño, sólo tenía un problema en la rodilla, jugó al fútbol hasta los 42 años. A mi hermano lo mató la represión policial”, detalló conmovido.

El hombre, ambulanciero jubilado, describió lo vivido en la noche del jueves. “Si ustedes, que son periodistas, investigan, van a llegar a saber más que yo por qué pasó lo que pasó. Hay videos en los que se ve a policías de Infantería tirando tubos de gas lacrimógeno por debajo de los portones. Si a la noche no hay viento y hay condensación, el gas queda en el lugar. Hubo más de cuarenta y pico de minutos de disparos con Itakas. Un camarógrafo enfocó a un policía disparándole balas de goma a la cámara. Hay chicos heridos, abuelos heridos, mujeres embarazadas heridas”.

“Mi hermano había perdido a su nieto, estando ya descompuesto, ahogado, fue uno de los tantos que quedaron atrapados. Cuando te afecta el gas lacrimógeno te ahogás, entrás en un pico de estrés que te agarra un problema respiratorio que induce a un paro”, relató. “Quiero que el señor Berni me responda quién dio la orden de reprimir durante cuarenta minutos a 300, 500 simpatizantes que estaban con sus entradas en la mano”, sentenció.

A mi hermano lo mató la represión policial. Este no es un tema de ‘inseguridad’. Mi hermano fue a ver un partido de fútbol, como fue toda la gente. Mi hermano no muere porque lo agredió una, tribuna, un paravalancha o una bandera de Gimnasia. A las 25 mil personas que estaban en la cancha las agredió la Policía de la Provincia de Buenos Aires”, dijo llorando Oscar.

A su vez, el hermano de César cuestionó al SAME que opera bajo la órbita del intendente Julio Garro. “Yo sé lo que es trabajar en emergencias, el señor Garro dijo que estaban a disposición llevando ambulancias, pero como intendente de la ciudad tendría que haber mandado a todos los médicos y paramédicos a trabajar ahí, a derivar a la gente a los hospitales y no hacer política como hizo”, afirmó.

Juan, el hermano más chico de César, también habló ante los medios y relató cómo fueron los hechos ya que él estaba ahí. “A mi hermano me lo mató la Policía, yo estaba con él, estábamos pasando una noche ideal, el bosque era una fiesta como siempre y la Policía empezó a reprimir afuera, a tirar gases para adentro de la cancha, por abajo de los tablones, se formó una nube, la primera nube se forma en la platea nueva. Yo le digo en ese momento ‘Lolo, se está muriendo la gente, vámonos’. Él me decía ‘tranquilo, se está dispersando’. Cuando se abrieron los portones y estábamos logrando salir nos masacran a palazos, nos tiran balas de goma, más gases”.

El hombre agregó que César tenía una herida en la cabeza, “le dieron un garrotazo o un balazo, por eso se desvaneció. Cuando los médicos lo quisieron auxiliar la Policía también los reprimió y los médicos salieron corriendo. Y de yapa le tiraron dos gases lacrimógenos más para que se termine de morir. La Policía fue a matar gente a la cancha, no fue a resguardarla. Fue a hacer lo que sabe hacer, a asesinar”.

Bochornoso comunicado

Mientras la familia de César Regueiro empieza a despedirlo con dolor, el Gobierno de Axel Kicillof emitió un comunicado en el que afirma “lamentar” los “hechos sucedidos”. Y con un nivel de cinismo pocas veces visto, como si no fuera el máximo responsable de lo que pasó, dice: “Es inadmisible que anoche miles de platenses hayan tenido que vivir lo que vivieron y más aún, que se produjera el lamentable hecho de que César Regueiro perdiera la vida en el marco del encuentro”.

Como si no se hubiera tratado de una política represiva consciente y planificada, el comunicado dice que “es evidente que el operativo realizado no fue capaz de brindar seguridad a quienes asistieron”.

Tanto el gobernador como su ministro, el derechista excarapintada Sergio Berni, llevan casi tres años empoderando a la fuerza represiva de la provincia, experta en represión, torturas, asesinatos por gatillo fácil, fabricante de “suicidios” en comisarías, partícipe necesaria en el narcotráfico, la trata de personas y cuando negocio ilegal se desarrolla en la provincia.

Sin embargo, como si eso no lo supiera la población bonaerense, afirman que están “en el camino” de darle “un mayor grado de profesionalidad” a la Policía. Los hechos de este jueves en el bosque platense dejan al desnudo la verdadera política policial del Frente de Todos. Lo demás es puro cuento.

El comunicado


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