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Red Internacional

Juventud.[Entrevistas] ¿Cómo será la vuelta a las aulas para quienes estudian y trabajan?

El regreso a clases “voluntario” en la UNAM es otra forma de decir que para quienes viven en la periferia o trabajan, la presencialidad no será un derecho. Entrevistamos a algunes estudiantes de la carrera de Estudios Latinoamericanos que además son trabajadores, para que nos cuenten cómo les ha afectado la virtualidad y qué piensan de cómo se dará la vuelta a las aulas.

Martes 19 de octubre | 18:22

Con la pandemia miles de jóvenes que antes no trabajaban tuvieron que comenzar hacerlo, o algunes que ya lo hacían tuvieron que doblar turno o simplemente se profundizaron las condiciones precarias en las que laboraban. Esto implicó para muchos y muchas el tener que abandonar la escuela, pues no podían mantener ambas actividades.

“Es realmente difícil y muy cansado física y mentalmente, trabajo y estudio desde que voy en secundaria y es muy frustrante que lleve tanto tiempo trabajando al igual que mi familia, y que sencillamente no podamos encontrar estabilidad económica, el gobierno nunca ha ofrecido (hablando del sexenio que sea) condiciones justas y favorables para estudiantes o para sus padres si es que no tienen un buen nivel de estudio,” nos cuenta Emiliano que trabaja en una licorería que distribuye a través de Rappi.

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Para algunes la virtualidad ha permitido continuar con sus trabajos pues “pueden estar en dos lugares a la vez”, como es el caso de Alexa, que actualmente trabaja en una farmacia para aportar en su casa pues su mamá dejó de trabajar con la pandemia, ella nos comenta que “la mayoría de mis clases las tomo en el trabajo“, lo cual ha implicado que ha “tenido problemas con algunas clases porque durante mi regreso a casa tengo que tomar 2 clases y en una de ellas ya he tenido problemas por no prestar suficiente atención.”

En el caso de Emiliano, ha tenido problemas con sus horarios: “Ya que mi horario laboral es de 8pm a 2am de martes a sábado, entonces la mitad de los días llego tarde a mi trabajo y se me descuenta 1/3 de mi sueldo ya que es lo proporcional a las horas que no trabajé.”

Para Javi, que es mesero en un restaurante, el estudiar y trabajar ha tenido repercusiones a nivel personal: “Me afecta por el desgaste físico que conlleva realizar ambas actividades”, nos cuenta.

Con el regreso a la presencialidad, la juventud se enfrentará a las largas distancias y el hacinamiento del transporte público que obviamente implican un alto riesgo de contagio y para quienes tienen que ir de casa al trabajo y del trabajo a la escuela, esto será aún peor.

Este es el caso de Jésica que vive en Tultitlán, trabaja en un call center en Naucalpan y estudia en Ciudad Universitaria y también de Adanelly quien también deberá recorrer largas distancias entre la escuela y el trabajo. Tanto Nico que trabaja en un café como Emiliano, tendrán que buscar otro trabajo que les permita seguir estudiando.

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Alexa dice que además de conseguir un trabajo que le permita seguir estudiando en clases presenciales, deberá buscar un lugar para rentar cerca de la universidad cuya renta pueda costear.

El acceso a la vivienda es un problema para millones de jóvenes que no tienen las posibilidades económicas de pagar un techo, la universidad no solo no garantiza transporte seguro y gratuito para quienes viven en la periferia o a largas distancias de CU y las FES, tampoco cuenta con dormitorios que permitan a los y las estudiantes no tener que preocuparse por un derecho tan básico como lo es la vivienda y representa uno de las aspectos esenciales para garantizar el derecho a estudiar.

Para terminar las entrevistas les preguntamos: ¿qué condiciones debería garantizar el gobierno y la universidad para que la juventud no tenga que abandonar sus estudios por trabajar? Varies resaltaron que las becas son insuficientes:

Alexa dice que las “becas no se les brindan a todas las personas y esto causa que muchas tengamos que trabajar, aparte el dinero que se brinda es poco para cubrir los gastos que puede tener un estudiante.”

Respecto a esto, Nico agrega que “no creo que las becas que el gobierno ofrece sean suficientes ya que se les dan a muy pocxs jóvenes en comparación a lxs que se encuentran dentro del campo laboral” por lo que además opina que “debería haber un campo laboral más amplio y digno”, pues la juventud no solo tiene que lidiar con estudiar y laborar a la par, además la oferta laboral para nuestra generación es la más precaria, con jornadas laborales más largas, pero pagadas y con menos prestaciones laborales.

Javi nos dice que ayudaría que las autoridades y el gobierno no fueran "tan estrictos respecto a tener completos los créditos para obtener una beca ya que las mismas condiciones de trabajar y estudiar en algunas ocasiones conlleva a llevar menos materias y por lo tanto no ir al corriente en créditos”. Además Jésica opina que debería haber más flexibilidad en los horarios de clases para quienes trabajan.

Adanelly nos dice que debería haber “apoyo que cubra transporte, material escolar y demás gastos que pueda generar estudiar una carrera”, y es que efectivamente no solo deberían haber becas que cubran de menos la canasta básica para que nadie tenga que malabarear entre estudiar y trabajar, garantizar el derecho a la educación implica también garantizar servicios de transporte, comida, materiales y todo aquello que no todes pueden garantizarse y termina siendo un filtro para que quienes no lo pueden hacer, terminen excluides de las aulas.

Por todo esto, Emiliano nos comparte la necesidad de “que juntxs podamos exigir condiciones justas para la clase trabajadora, que es en los hogares de esta en dónde crecen la gran mayoría de lxs estudiantes y así que ningún niñx o joven se vea en la necesidad de trabajar y estudiar, que pueda ocuparse realmente de su desarrollo personal, académico y entonces tener las herramientas necesarias para poder desarrollarse libremente en el ámbito que desee. “

Hay poca certeza sobre cuándo se dará el regreso a clases presenciales en la UNAM, hasta el momento sabemos que las carreras que requieren de trabajos en laboratorios o prácticas ya han comenzado a volver, para el resto de carreras y facultades. Lo otro que sabemos es que los Consejos Técnicos de cada facultad son quienes definirán cuándo y de qué modo volveremos a las aulas.

¿Pero qué saben los Consejos sobre las condiciones que vive la
juventud? ¿Por qué la decisión no se toma sobre la base de la discusión, el intercambio de la comunidad universitaria, es decir estudiantes, docentes y trabajadores?

Aún sin pandemia la juventud más precaria es la que no tiene la posibilidad ni de acceder a la universidad y la que puede hacerlo termina dejándola porque sus condiciones socioeconómicas no se lo permiten. Con la pandemia esta situación se profundizó, las autoridades hablan de “deserción” y “abandono”, pero cuando son millones los que dejan sus clases, de lo que se trata es de un fenómeno de expulsión de las aulas.

Pero este no es un problema individual, una universidad pública y gratuita, al servicio de las grandes mayorías, debe garantizar al 100% las condiciones para estudiar, no de unos cuantos, sino de todos y todas aquellas que lo deseen, lo que implica aumentar la matrícula, la planta docente, la infraestructura, garantizar comedores, transporte y dormitorios gratuitos, para lo que se necesita un aumento de emergencia a la educación que provenga de impuestos a los empresarios que se enriquecen del trabajo mal pagado de la clase trabajadora donde las peores condiciones las tenemos precisamente la juventud y las mujeres.

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Esta es la perspectiva con la que nos organizamos en la Agrupación Juvenil Anticapitalista. Es momento de que conquistemos la universidad que queremos. Impulsemos un movimiento por un regreso seguro a clases decidido democráticamente por la comunidad y que garantice QUE NADIE QUEDE FUERA. Convoquemos asambleas en las facultades con estudiantes, docentes y trabajadores y organicémonos junto a los docentes de educación básica que impulsan el Movimiento por un regreso seguro a clases.

No nos resignamos, exigimos un regreso seguro a las escuelas

No te pierdas el programa [¿Regreso "seguro" a clases presenciales? Entre la precariedad y la exclusión de la educación] por el facebook de La Izquierda Diario México, este viernes a las 7pm.




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