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Red Internacional

Precariedad laboral. Empleo precario y despidos: bajas laborales en diciembre y enero

El empleo precario, al negar derechos laborales, es la puerta de entrada a los despidos y las bajas temporales, prácticas con las cuales las patronales vulneran derechos.

Lunes 9 de enero | 23:23

Según cifras del gobierno, en diciembre de 2022, 345,705 trabajadoras y trabajadores en los hechos quedaron sin empleo, debido a las bajas laborales, a pesar de estar registrados con plazas permanentes. Al final de ese año, se había reportado la creación de 752,748 plazas, de las cuales 75.9% correspondían a empleos permanentes. Estas cifras estaban por alcanzar la pérdida de empleo formal registrada incluso antes de la pandemia, como en 2019, consistente en la pérdida de 382,200 plazas, de las cuales 68.5% eran de empleo permanente.

El gobierno ha declarado que, en caso de incumplimiento de obligaciones laborales y de Seguridad Social, podría haber responsabilidades administrativas y penales para las patronales.

Una práctica recurrente

Desde hace tres años el gobierno ha detectado a patrones que dan de baja a su personal ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), para recontratarlas en el mes de enero.

Entre noviembre y diciembre de 2021 se perdieron 312,000 puestos de trabajo, de los cuales 69.1% correspondía a “registrados como permanentes”, según el gobierno. Conforme al IMSS, del total mencionado, durante enero 2022 se recontrataron 126,000, el 40.3%.

Según el IMSS, en 2022 se perdieron 312,902 empleos en diciembre, mientras que en 2020 las bajas fueron de 277,820 puestos de trabajo; y si se considera el 2019, previo a la pandemia, la pérdida de puestos laborales fue de 382,210.

En diciembre de 2022, la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STyPS), el IMSS y el Infonavit realizaron una campaña que alerta a los patrones sobre las bajas que se traducen en despidos, mediante cartas a los patrones que lo hayan realizado, para que revisen si las prácticas que llevan a cabo se apegan a la normatividad.

El empleo precario

Los principales derechos que se vulneran con las bajas laborales son la antigüedad, estabilidad en el empleo, la seguridad social y el derecho a la vivienda de los trabajadores.

Hay quienes señalan que son “bajas estacionales por la conclusión de las contrataciones de temporada”, pero éstas no se explican más que por el empleo precario, aquel que se desarrolla con negativa parcial o total de derechos laborales, como las contrataciones eventuales y la subcontratación. El empleo precario es la puerta de entrada a los despidos y a estas prácticas, con lo cual se han calculado en promedio 300 mil despidos en los últimos años, e incluso en enero se proyectan bajas de entre 250,000 y 300,00 plazas.

La subcontratación merece mención especial, ya que, según la STyPS, se sumaron con un patrón directo 3 millones de trabajadores, por lo que reciben prestaciones como el reparto de utilidades. Sin embargo, continúa negando que el outsourcing se reguló para permitirse en una modalidad “legal”, para ciertos servicios especializados, es decir, no se eliminó.

Incluso, a pesar de las campañas, la postura institucional es de complicidad con las patronales, sobre todo en las recontrataciones que son una forma de negar estabilidad y antigüedad laborales, es decir, un robo para lxs trabajadorxs.

Sin embargo, de lo que no se tiene registro es del trabajo completamente precario, como es el caso de trabajadores que se encuentran bajo contratos de simulación patronal en los ámbitos público y privado. Para ello sobran ejemplos, como los trabajadores que se consideran becarios dentro de los programas sociales, la contratación por honorarios o por servicios profesionales, o incluso la informalidad en la que se encientra el 55.7% de la población empleada. Por lo que se desconoce la situación real de la mayoría de las y los trabajadores.

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Por el reparto de horas de trabajo

Las bajas temporales y los despidos a fines y principios de año son muestra de la necesidad de repartir las horas de trabajo entre empleados y desempleados, considerando que hay quienes laboran hasta dobles o triples jornadas; pero este reparto debe ser sin reducción salarialal, con plenos derechos y al mismo tiempo exigiendo salarios que aumenten progresivamente acorde a la inflación. A la cabeza de esta consigna es indispensable que se coloquen los sectores de trabajadores sindicalizados en unidad con los no sindicalizados.

Para lo anterior, se requiere también de la recuperación de los sindicatos de manos de la burocracia sindical, por parte de la base trabajadora, ya que son estas burocracias las que permiten los despidos, ya sea de forma directa pactando con los patrones y a espaldas de los trabajadores o permitiendo la existencia de sindicatos blancos, así como de contratos de protección patronal y contribuyen a la perpetuación de la precarización laboral.

Si en tu centro de trabajo te dieron de baja en diciembre o enero, te invitamos a enviar tu denuncia a La Izquierda Diario México vía Facebook, por WhatsApp al +52 55 7899 0213, o a nuestro correo electrónico [email protected]


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