×
×
Red Internacional

Elon Musk no defiende la libertad de expresión

El multimillonario y ahora dueño de Twitter es conocido por sus publicaciones racistas, clasistas y misóginas. ¿La libertad de expresión de quién quiere defender?

Martes 26 de abril | 17:45

Después de que el 4 de abril, el hombre más rico del mundo, Elon Musk, comprara el 9.2% de las acciones de Twitter, el multimillonario decidió comprar toda la empresa por 44 mil millones de dólares, es decir 54.20 por cada acción.

La decisión de Musk ha levantado alarmas y no sin razón, principalmente porque aunque el multimillonario se define como un “absolutista de la libertad de expresión” en realidad este es solo un eufemismo para referirse a sus posturas racistas, misóginas, clasistas y antisindicales que no ha dudado en expresar en la red de la que ahora es dueño.

Te puede interesar: ¿Quién es Elon Musk? polémicas, millones y denuncias detrás del hombre más rico del planeta

Además, en el 2018 ocupó su perfil para difundir información falsa sobre Tesla, otra de las empresas de las que es dueño, y así disparar su cotización en la bolsa de valores. En otra ocasión, apoyó las propuestas de Donald Trump para prohibir la entrada de personas musulmanas a Estados Unidos. A esto se suman sus twits negacionistas en los que llegó a afirmar que el covid solo era una “gripita”.

Elon Musk, a quien Trump comparó en algún momento con Thomas Edison por sus “avances científicos”, en realidad es un empresario con nada menos que 264.6 mil millones de dólares y con hambre de muchos más.

Sus empresas no se han librado de las denuncias por ser caldos de cultivo para la reproducción cotidiana de la violencia, el machismo y el racismo. Recién en febrero de este año se abrió una investigación a la empresa Tesla por las prácticas de discriminación racial en una de sus plantas. Por la misma razón habían tenido que pagar ya una multa de 137 millones de dólares

En su principal fábrica ubicada en el estado de California, las jornadas son extenuantes, hace unos años un trabajador de esta planta contaba al diario The Guardian “he visto a gente desmayarse, caer al suelo como un panqueque y romperse la cara”.

Elon Musk es la figura ideal de la burguesía para hablar de cómo un pequeño emprendedor puede convertirse en el hombre más rico del mundo. Sin embargo, debemos señalar que su padre tenía ya una gran fortuna gracias a la explotación de una mina de diamantes en Sudáfrica durante el apartheid.

Al igual que su padre, Musk aprendió a ocupar las diferencias raciales para hacerse de grandes fortunas y por qué no, también las de género. Mientras el empresario habla de “defender la libertad de expresión” lo cierto es que únicamente quiere defender el reaccionario privilegio de ocupar su lugar en la sociedad para darle aún más vuelo a discursos de odio sin que estos sean restringidos por las “fascistas” condiciones de Twitter.




Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Destacados del día

Últimas noticias