DIRECTOR CORRUPTO

El represor Martínez Justo busca su reelección en la FES Acatlán

FES Acatlán emite convocatoria para la asignación de director o directora. La actual administración al mando de Manuel Martínez Justo planea su reelección pese a las múltiples críticas y distintas anomalías acontecidas durante su gestión.

Miércoles 10 de febrero

De acuerdo con un anuncio emitido por la Secretaría General de la UNAM, inicia el proceso para la asignación de director o directora de la FES Acatlán para el periodo 2021-2025. Ante esta convocatoria, el actual director Martínez Justo planea reelegirse a pesar de que profesores, trabajadores y estudiantes han señalado en distintas ocasiones actos de represión y violación a los principios universitarios, entre otras anomalías acontecidas durante su administración.

Ante la posible reelección, múltiples voces se han levantado. Mientras, en redes sociales se muestra un rechazo de amplios sectores de la comunidad de la FES Acatlán hacia su administración. Y es que a Martínez Justo no sólo se le ha vinculado con partidos políticos corruptos como el PRI, sino también su tutela se ha caracterizado por clientelismo, autoritarismo, hostigamiento e intolerancia; principalmente hacia los sectores democráticos y organizados de la comunidad.

La verdadera cara de Justo

Manuel Martínez Justo fue designado como director de FES Acatlán para el periodo 2017-2021, sin embargo, en julio de 2018 trascendió la noticia en medios nacionales que este personaje carece de requisitos de normatividad universitaria para ser director. Por ejemplo, no cuenta con cédula profesional registrada para ocupar un cargo directivo, además de la falta de documentación que demuestre su nacionalidad mexicana.

Por otra parte, distintas investigaciones han mostrado las irregularidades en materia administrativa y presupuestal ya que, de acuerdo con la Auditoría Superior de la Federación (ASF), la FES Acatlán carece de documentos comprobatorios por 13.4 millones de pesos en nóminas y pagos injustificados de otros 1.9 millones. Además, existen casos donde funcionarios obtienen beneficios personales a través de actividades académicas o culturales dentro de la facultad.

Pero, por si fuera poco, otro ejemplo que se suma a lo turbio de esta administración es el clientelismo político al que Martínez Justo recurre para mantener a sus allegados dentro de la facultad, como son los casos de Rodrigo Zenteno Gaeta actual Secretario de Estudios Profesionales en la facultad, quien, mientras ocupaba su cargo en esta institución seguía con el puesto de Coordinador General de Asesores de la Presidencia Municipal del Ayuntamiento de Tlalnepantla de Baz. Por otra parte, María Guadalupe Alonso, quien ejercía el cargo de diputada local por parte del PAN, fue nombrada Jefa del Programa Político de esta facultad, además del caso de Erasmo González Castro, Jefe del Departamento de Vigilancia conocido por tener una personalidad agresiva con trabajadores y estudiantes.

Otras dos de sus colaboradoras cercanas son Claudia Márquez, con la que se especula tiene una relación sentimental, funcionaria que viene de la conservadora Escuela Bancaria y Comercial (EBC) actualmente al frente del área de socioeconómicas y Nora Goris Mayans Secretaria General Académica, famosa por sus posiciones antidemocráticas y por operar a través de grupos de WhatsApp para instruir a funcionarios y directivos en contra de cualquier movimiento estudiantil o asamblea.

Por otro lado, mientras Justo favorece a sus allegados, diferentes han sido los casos y testimonios por parte de profesores y trabajadores, en los cuales han denunciado hostigamiento, actitudes misóginas, faltas al contrato colectivo y despidos injustificados por no alinearse a la dirección o por mantener posiciones críticas, entre otras razones.

Represión dentro de la facultad

El director hace uso de antiguos métodos priístas para mantener un ambiente antidemocrático, hostil y represivo hacia la comunidad universitaria. Bastos han sido los hechos que muestran la verdadera cara de esta administración, tal como ocurrió con el intento de estrangulamiento por parte del jefe de seguridad Erasmo González Castro –quién continúa laborando en la facultad- hacía un estudiante de la facultad, así como la persecución y el intento fallido de suspensión a estudiantes organizados por participar en asambleas estudiantiles y en paros de labores de fechas conmemorativas como el 26 de septiembre y 2 de octubre.

Pero Justo no solo se apoya de su equipo de funcionarios, sino también recurre a la policía estatal, a militares, a los grupos de choque como la Federación de Estudiantes de Derecho de Acatlán (FEDA) y la Federación de Estudiantes de Naucalpan (FEN) y al equipo de fútbol americano de la facultad (algunos de ellos porros de otras facultades), quiénes son usados para amedrentar y golpear a las y los estudiantes. Tales hechos se han vislumbrado en diferentes ocasiones, como el pasado 5 de febrero de 2020 en donde fue llamado el equipo de americano por parte de la funcionaria Nora Goris -encargada de la comisión de equidad de género-, para golpear a estudiantes, principalmente mujeres, luego de una asamblea estudiantil realizada en repudio contra la violencia hacia la mujer, entre otras demandas de la comunidad.

La censura a la libre expresión también se suma a la intolerancia y al autoritarismo de este tutelaje, desde el impedimento de actividades y festivales políticos y culturales, como el festival del día de muertos, hasta la negativa del préstamo de salones y auditorios para realizar foros y charlas que generen el pensamiento crítico y discusión en la comunidad, algo que contraviene abiertamente lo principios universitarios de pluralidad y democracia.

Además, impuso una política de cierre de espacios estudiantiles y el desalojo de estudiantes que ofrecían a la comunidad libros o alimentos a precios bajos como alternativa para sacar adelante sus estudios. De esta manera algunos puesteros le generaron ganancias adicionales a la administración por la compra de espacios en la facultad con un costo de entre 30 y 50 mil pesos más una renta mensual de entre 3 y 6 mil pesos para la venta de sus productos.

Fueron diversos los sectores que criticaron el tutelaje de Justo, como Daniel Rossell, activista y escritor de la prensa El Acatlense, quién se mantuvo en huelga de hambre dentro de la facultad para denunciar la represión y mejorar las condiciones de los estudiantes. Luego de unos días, fue desalojado, sin que hasta el momento se sepa algo de él.

Finalmente, durante el inicio de la pandemia por COVID-19, trascendió en redes sociales la noticia del ingreso de un grupo táctico a la facultad al mando del jefe de seguridad Erasmo González para desalojar a estudiantes -principalmente alumnas- que mantenían ocupados espacios estudiantiles. El comando armado no solo destrozó los espacios, sino causaron lesiones de gravedad a los estudiantes y realizaron tortura sexual con la intención de aleccionar y reprimir a las alumnas. Posteriormente, las autoridades de Acatlán mantuvieron la cacería de brujas, llevando a penales de máxima seguridad a Elis Hernández y a Adán Fernández, hecho por el cual la facultad también se ha hecho notar en medios nacionales.

Contra un director antidemocrático, unidos somos más fuertes

Es de esta manera como Manuel Martínez Justo dirige la FES Acatlán, todos estos actos demuestran la antidemocracia, el autoritarismo, la corrupción y clientelismo político los cuales se encuentran presentes dentro de la universidad, concentrados en la administración de una escuela periférica de la UNAM en un estado que es el último bastión del odiado Partido Revolucionario Institucional (aunque vale decir que el municipio de Naucalpan es un bastión del panismo en décadas recientes, incluso la presidenta actual, de Morena, es parte de una de las principales familias panistas de la región), por ello, es necesario que los alumnos en conjunto con académicos y trabajadores, se sumen a la denuncia de la antidemocracia en la UNAM, de la administración de Manuel Martínez Justo, y discutan de manera democrática el rumbo de la universidad.

Ante el proceso de elección de director, profesores, trabajadores y estudiantes están dando a conocer a la Junta de Gobierno de la UNAM, el manejo de Martínez Justo de Acatlán, señalando la manera en que la dirección ha polarizado a la comunidad, la manera en la que Nora Goris ha mandado correos a funcionarios y profesores para que firmen “voluntariamente” una carta de apoyo al director y la represión que se ejerce contra todo aquél que no se alinea a esta administración.

Una parte importante de la comunidad en la facultad sabe que la reelección de Justo es una amenaza para la vida democrática en la UNAM. Los continuos ataques a los derechos universitarios solo traen consigo respuestas cada vez mayores. Sólo a través de la organización y la activación política de la comunidad será posible conquistar una universidad plural y democrática, opuesta a la que desea Justo el represivo director de la FES Acatlán.

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