DÍA DE LA MADRE

El día de las madres y el derecho a una maternidad voluntaria

Sandra Romero

México | @tklibera

Miércoles 10 de mayo de 2017 | 15:10

Pensar en el día de la madres nos lleva a reflexionar sobre los derechos de las mujeres en distintos contextos sociales relacionados con la maternidad ¿Cómo llegan a la maternidad las mujeres en México? ¿Qué derechos se les reconocen? ¿Los derechos que existen se respetan? ¿Por qué debemos luchar?
La realidad es que tras el derecho a una maternidad elegida, hay un mundo que impide a las mujeres decidir sobre su proyecto de vida, su cuerpo y su sexualidad.

Bajo el capitalismo un clima social conduce a todas las personas hacia un modelo de sociedad o de familia que, de no ejercerla, las condena o castiga: "si te divorcias, ¿qué va a pasar con los niños?", "¿cómo no quieres tener hijos?", "ya se te está pasando el tiempo", "¿para cuándo la parejita?", "¿no vas a buscar al varoncito?, "cómo vas a estudiar (o trabajar) los niños necesitan a su madre", "si te separas vas a dejar a los niños sin padre", "un niño no puede tener dos mamás (o papás)", "cuando nazca tu bebé te vas a arrepentir de no haber querido tenerlo", "¿un ascenso? ¿y tus hijos?".

El símbolo de la maternidad actual sostiene un orden social que impide la vida plena, por eso debe ser producto de la libre elección de la mujer, que será el camino de la libertad también para los hijos. Esto lo sabe bien la derecha y los sectores clericales que defienden políticas contra los derechos de las mujeres, para mantener un estatus de beneficio para unos cuantos, sin que el Estado garantice las principales necesidades de millones de familias y madres trabajadoras.

No es casual que Alfredo del Mazo, como candidato del PRI al Estado de México, haya declarado su oposición al derecho al aborto y el matrimonio igualitario. Mientras la candidata panista, Josefina Vázquez Mota, firmó un compromiso contra el aborto, "desde su concepción y hasta la muerte natural", esto es un recordatorio de dos sexenios regidos por la derecha católica en contra de los derechos de las mujeres y de la comunidad sexodiversa.
Cuando se trata de la maternidad elegida, la doble moral de la derecha es increíble, satanizan a la ciencia para sostener que un embrión posee vida propia y llevan a prisión con cargos de homicidio a las mujeres que interrumpen su embarazo incluso por violación o por abortos espontáneos. Estos "defensores de la vida" son los principales protectores de los curas pederastas y las cifras de feminicidio aumentan ahí donde gobiernan, por el desprecio real que tienen hacia la vida de las mujeres.

Según el Observatorio de Mortalidad Materna en México, las complicaciones clínicas por aborto se registran como la cuarta causa de muerte materna, con 76 casos en 2013 y 80 en 2014; más los problemas médicos resultantes difíciles de cuantificar.

Una maternidad voluntaria va de la mano con el derecho al aborto, pues representa un problema social y de salud pública invisibilizado, la lucha por una garantía elemental en la perspectiva de conquistar la libertad de todos nuestros derechos y su prohibición es parte de un sistema de control a las mujeres, principalmente de la clase trabajadora.

El aborto inseguro es un riesgo real para las mujeres, desde 2007 en la Ciudad de México el aborto es legal hasta las 12 semanas y se lleva a cabo en clínicas específicas del sistema de salud pública desde 2008, organizaciones feministas y de mujeres luchamos por su extensión nacional, mientras grupos conservadores y juristas católicos pelean por su anulación y penalización para evitar poner en riesgo el sistema de opresión de género.

Pensemos en la maternidad y construyamos un destino de libertades, luchemos por el derecho a la educación sexual efectiva y extendida, el pleno acceso a la anticoncepción, conquistar la interrupción legal del embarazo, que se castiga con prisión en 29 estados y con penas para quien lo asiste, hay que visibilizar el trabajo doméstico que realizan millones de mujeres, con un valor económico equivalente al 24% del Producto Interno Bruto (según INEGI), no aceptemos la explotación laboral y la falta de seguridad social en los trabajos, exijamos nuevos derechos en el embarazo y posparto, servicios de guarderías y otros que ayuden al cuidado de los hijos. Hay que pronunciarnos contra la privatización de la salud y no toleremos la violencia obstétrica, exijamos espacios recreativos para niños y jóvenes y pleno acceso a la educación en todos sus niveles para los hijos.

Sin olvidar la solidaridad y lucha con las madres de todos los desaparecidos políticos en este país, otra realidad abrumadora de la barbarie capitalista.
Estas son algunas de las cosas que podríamos pensar el día de las madres, por un mundo de realización basado en todas las necesidades satisfechas, donde el amor no esté empañado por las circunstancias que nos oprimen. En esta perspectiva nos organizamos las mujeres de Pan y Rosas.






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