Cultura

EFEMÉRIDES

Cuarenta años sin José Revueltas

El 14 de abril de 1976 murió el escritor y militante político José Revueltas, figura singular de la izquierda mexicana del siglo XX, cuya complejidad aún hoy anima controversias. Su primer homenaje póstumo lo recibió en el Auditorio “Che Guevara” de la Facultad de Filosofía y Letras.

Pablo Oprinari

Ciudad de México / @POprinari

Jueves 14 de abril de 2016

Los muros de la UNAM aún recordaban su participación en las asambleas y en el comité de lucha de esa facultad durante el movimiento del 68. En un cubículo de Filosofía y Letras, rodeado por la heroica generación juvenil que dio impulso al “Movimiento Estudiantil Popular” que desafió a Díaz Ordaz, Pepe Revueltas escribía, discutía, ayudaba a organizar, preocupándose particularmente por lograr la alianza con los trabajadores.

El duranguense, a sus más de 50 años, pasó más de dos años en las cárceles del priato. Fue en castigo por ser una de las figuras paradigmáticas del movimiento sesentaochero, y salió con su salud mermada, lo cual terminó llevándolo a la tumba.

El sepelio, en el Panteón Francés, reunió a una multitud. Revueltas, comprometido y militante, adversario del régimen político y ajeno a las mieles en las que sucumbieron otros intelectuales, quiso ser “homenajeado” por el representante del gobierno, Víctor Bravo, entonces secretario de educación publica.

Pero la asistencia montó en cólera y no lo permitió. Martín Dosal, su compañero de celda en Lecumberri, maestro de primaria que falleció a fines del 2015, elevó su voz: “¿No se da usted cuenta que no queremos oírlo, señor? ¿Que siendo compañero de Revueltas en la Secretaría de Educación Pública y estando él preso y habiendo sido usted su compañero nadie hizo nada por sacarlo? ¿No se da usted cuenta que José Revueltas muere sentenciado? ¿No le da a usted vergüenza estar aquí con todo lo que ha hecho en Oaxaca, en la educación media al servicio de los caciques y los burgueses?”.

Revueltas, quien pasó en tres ocasiones por las cárceles del priato, murió como vivió. Como un intelectual incómodo para el poder de turno, cobijado de sus compañeros y compañeras de lucha. Tras la lápida labrada con la frase “Gris es toda teoría, verde es el árbol de oro de la vida”, sonaba en ese Panteón Francés, despidiéndolo, la música creada por su hermano, el genial Silvestre Revueltas.

Su aportación al marxismo mexicano y latinoamericano

Revueltas realizó precursores aportes a la comprensión de la dominación política e ideológica ejercida por la burguesía nativa sobre las clases explotadas.

Constituyó una de las figuras intelectuales más interesantes del siglo XX mexicano, con todos sus claroscuros y sus contradicciones.

José Revueltas participó, por tres décadas, en el Partido Comunista y otras formaciones estalinistas. Esto no estuvo exento de expulsiones y enfrentamientos, como en 1950 cuando fue defenestrado como “trotskista” y “existencialista” por su obra Los días terrenales.

Su última expulsión del PCM fue en 1960, e inició un distanciamiento creciente respecto al estalinismo, lo cual se expresó en el Ensayo sobre un proletariado sin cabeza, de 1961.

Desde entonces radicalizó su ruptura y se acercó a varios de los postulados de León Trotsky, como se expresó en un texto de 1967 donde afirmó que “Sólo hay un calificativo con el que le resulta a Stalin imposible en absoluto caracterizar la tendencia de Trotsky, pero que en realidad, también, es el único que le corresponde y que merece: el calificativo de leninista, la tendencia que de no haber muerto, Lenin mismo sin duda representaría dentro de las nuevas circunstancias históricas”. Esto fue en el contexto de su crítica del fenómeno del estalinismo, del culto a la personalidad y el análisis de la degeneración de los PC.

Como dijimos antes, en 1968 participó activamente del movimiento estudiantil, y en la cárcel posterior fue cuando se asumió como parte del trotskista Grupo Comunista Internacionalista, del cual luego se distanció.

El Ensayo sobre un proletariado sin cabeza y su legado

En Ensayo está recorrido por la idea de que la clase obrera mexicana es un sujeto sin cabeza, esto es, sin un partido propio que expresara la existencia de una conciencia de los intereses de clase del proletariado. Esta carencia estaba relacionada con la dominación construida por la burguesía gobernante y su partido entre la clase obrera.

Esta elaboración lo transformó en una suerte de hereje para la ortodoxia estalinista, ya que cuestionaba lo hecho por el PCM desde sus orígenes.

A la vez rompía con los relatos del “nacionalismo revolucionario” y del estalinismo, ya que sostenía que los gobiernos emergidos de la Revolución Mexicana tuvieron consecuencias nefastas sobre la conciencia obrera. Consecuencias que impidieron su independencia política. Como dice allí “la conciencia de la clase obrera ha permanecido enajenada a ideologías extrañas a su clase, y en particular a la ideología democrático burguesa, desde hace más de cincuenta años, sin que hasta la fecha haya podido conquistar su independencia”.

Su análisis fue esencial para comprender cómo, en las tierras donde estalló una de las revoluciones campesinas más importantes del siglo XX latinoamericano, se estabilizó la dominación burguesa, convirtiendo al proletariado en “una clase sin cabeza”. El mérito de Revueltas fue exhibir la construcción de la dominación sobre los explotados y oprimidos.

Su aportación mantiene gran vigencia. Hoy como ayer, en México está planteado impulsar la independencia de clase del proletariado respecto a las instituciones y los partidos al servicio de los empresarios, así como la construcción de un partido propio, socialista y revolucionario.

El regreso a las elaboraciones de los marxistas del siglo XX, recuperadas al servicio de actualizar el análisis y dar cuenta de las transformaciones de la dominación política, es una herramienta ineludible al servicio de lograr, al calor del despertar del México bronco y profundo, y en el sentido buscado por José Revueltas, la emancipación de la clase obrera, para tomar –de una vez por todas– el cielo por asalto.






Temas relacionados

José Revueltas   /   Masacre Tlatelolco   /   movimiento del ‘68   /   Marxismo   /   Cultura

Comentarios

DEJAR COMENTARIO