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Red Internacional

Los tipos de cáncer más recurrentes en México los padecen las mujeres mayores de 25 años. Quienes se ubican en este rango de edad son principalmente mujeres trabajadoras.

Lunes 25 de julio | 12:14

En México los siete tipos de cáncer más comunes son: cáncer de mama, cáncer de cérvix o cervicouterino, cáncer de próstata, cáncer de colon, cáncer de estómago, leucemia y cáncer de pulmón. Los dos primeros tipos de cáncer (cáncer de mama y cáncer cervicouterino) los padecen las mujeres; por el rango de edad en que se presentan, afectan principalmente a las mujeres trabajadoras.

Miles de mujeres que padecen esta enfermedad no cuentan con acceso a la salud pública, son jefas de familia, desempleadas, campesinas, con trabajos precarios y sumado a que desempeñamos los roles de género impuestos por la sociedad de manera naturalizada. Doblemente difícil entonces sobrellevar esta enfermedad, que en estos tiempos se complica más por la pandemia, la crisis sanitaria y económica, con un sistema de salud desmantelado; sin poder recibir atención médica o tratamiento de manera pública para quienes no cuentan con este derecho, siendo costoso y muchas veces imposible poder atenderse en una clínica particular, porque son insuficientes nuestros ingresos. Por otro lado, quienes cuentan con el derecho a la salud pública se topan con miles de obstáculos burocráticos para poder acceder, incluso aunque la gravedad de sus padecimientos requiera atención inmediata.

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El cáncer de mama es la primera causa de muerte entre mujeres de 25 a 60 años y sobre todo en los países más precarizados como es el nuestro. Diariamente mueren 18 mujeres al día a causa del cáncer de mama; la detección oportuna aumenta las posibilidades de curación y disminuye la mortalidad. Sin embargo, con un sistema de salud publico deficiente y con bajo presupuesto, no es posible la detección oportuna, y muchas mujeres recurren a los hospitales cuando la enfermedad ya ha avanzado y no hay posibilidades de curación; incluso muchas ni siquiera recibieron atención médica de manera preventiva.

También en México, desde 2006 el cáncer de cuello uterino es la segunda causa de muerte por cáncer en la mujer. Anualmente se estima una ocurrencia de 13,960 casos, con una incidencia de 23.3 casos por 100,000 mujeres y acorde a la Encuesta Nacional de Salud (ENSANUT) sólo una de cada dos mujeres mayores de 25 años se ha realizado una prueba de detección para cáncer de cuello uterino.

La Sociedad Mexicana de Oncología (SMeO) considera que además las elevadas cifras de muertes por cáncer se deben a los diagnósticos tardíos. El 60% de los casos de cáncer en México es detectado en etapas avanzadas.

Para este tipo de cáncer la manera más efectiva de prevenirlo es con la vacunación, obligatoria para las niñas y niños de 11 años.

La realidad en nuestro país es esta para miles de trabajadoras. Si el sector salud contara con hospitales bien equipados, con tecnología disponible para la detección en cada hospital, más médicos, personal especializado y acceso a revisiones rutinarias para cada mujer, evitaríamos miles de decesos de mujeres. Un diagnóstico oportuno, estudios clínicos y estadificación (encontrar la etapa en que se encuentra el tumor) en la fase temprana del cáncer, lograría salvar miles de vidas de mujeres.

El derecho a la salud para toda la población, así como el derecho a la educación, debería ser una prioridad garantizada por el gobierno, pero en lugar de ello prioriza cuestiones contrarias a los intereses de las y los trabajadores, como la Guardia Nacional, la militarización del país, el pago de la deuda externa y los megaproyectos.

Para poder atacar este problema es necesaria la unidad y la movilización de la clase trabajadora, con las y los trabajadores del sector salud al frente, para exigir el aumento del presupuesto para salud y plenos derechos laborales en el sector, lo cual puede generarse a partir del no pago de la deuda externa, impuestos progresivos a las grandes fortunas y el redireccionamiento de los recursos que se destinan a la militarización, la Guardia Nacional y los megaproyectos.

¡Por el derecho a la salud y la vida de las mujeres trabajadoras y toda nuestra clase!

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