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Red Internacional

Testimonio obrero. Cómo se impuso la antidemocracia sindical en General Motors Silao

Los sindicatos y los documentos internos que rigen su vida, debe responder a los verdaderos intereses de la base trabajadora. Pero en nuestro sindicato la realidad no es así.

Lunes 27 de diciembre de 2021 | 12:11

Históricamente, los sindicatos han emanado de las luchas obreras como una herramienta de lucha para defender los derechos laborales de millones en el planeta. Actualmente, el viejo aparato sindical (entre ellos los sindicatos blancos) y el ahora llamado “sindicalismo independiente” (que tiene peso en el sector automotriz), quieren hacernos creer que es correcto que primero sea creado el sindicato de manera burocrática entre cuatro paredes y luego se involucra a las y los trabajadores. Así, las y los sindicalizados se encuentran con un contrato colectivo de trabajo armado a gusto de los de los patrones.

Esta práctica de control burocrático (charril) de la patronal en México, ha sido garantizada por la CTM desde hace décadas y, por supuesto, las más grandes e importantes empresas son las primeras interesadas en contar con este tipo de sindicatos para su beneficio, afectando los intereses de las y los trabajadores. A cambio, las direcciones sindicales charras adquieren enormes privilegios y se enriquecen vendiendo los derechos de las y los sindicalizados. Por lo que impiden cualquier inquietud de la base de democratizar las organizaciones sindicales.

Esta forma de control sindical, es impulsada por los gobiernos que, 2para atraer inversiones", no solamente aplican leyes antiobreras que le dan toda la razón a los patrones, sino que ponen al servicio de los mismos grandes regiones del país con facilidades fiscales, bajos impuestos en predial y en el consumo de agua y electricidad. De esta manera, se crean enormes corredores industriales en determinados estados del territorio mexicano que generan ganancias millonarias para las empresas trasnacionales, como es el caso de la industria automotriz, desde la zona del Bajío hacia el norte del país.

A continuación, reproducimos un fuerte testimonios de un trabajador que vivió cómo el control sindical se impuso en su sindicato. Son palabras de un obrero de la trasnacional automotriz General Motors de Silao, Guanajuato. Por razones de seguridad, omitimos sus nombres verdaderos.

Cómo llegamos a esto en nuestro sindicato

Testimonio

“Cuando iniciamos General Motors en Silao, comenzó con el SITTIM (Sindicato de Trabajadores de la Industria Metal Mecánica Automotriz) con los Rangel, de ahí de Irapuato. Ahí el sindicato no existía, no tenía oficinas ni nada, pero sabíamos que había uno, y nos hicieron firmar una hoja.

Todos los que estaban en el comité ejecutivo estaban en la línea de producción: Alejandro Rangel en pintura, Antonio Vallejo en vestiduras y así, aunque realmente pocos eran los que sabían quiénes eran los representantes.

Los dirigentes del sindicato durabaN 3 años en el cargo y, en la asamblea de fin de año, ahí se decidía si continuaban o saltaban otros. Se votaba a mano alzada. Por supuesto, iban por llevarse una tajada, agarrar una lana de las cuotas sindicales. Uno de los más ratas fue Rafael Espinoza, pero también había otro de Irapuato, era un canijo robadero. Todo eso antes de que llegara el nefasto Tereso Medina.

Después en el comité de Crescencio Chabolla nos dieron a firmar a todos los METS (Miembros de equipo) unas hojas, con el pretexto de que nos iban a dar un souvenir. No recuerdo exactamente qué era, pero realmente nos hicieron una jugada, pues eran las hojas para traer al “charro” Tereso Medina aquí, de Guanajuato. Fue el maldito traidor del “Buitre” Héctor de Hoyos. La idea era tener el control de (las fábricas de) Ramos Arizpe y de Silao; fue un fraude. Llego Medina y con él, el otro traidor de Juan Carlos Félix. Eran una mafia con planes para vendernos a los patrones. Muchos trabajadores nuevos seguramente no saben esta historia.

El último comité sindical que hubo, donde realmente la gente los eligiera, fueron las elecciones de Ángel Vargas el “Pantera”, la otra planilla era la del “Camala”, éstos ganaron.

Ese comité duró apenas 2 meses, pues la planta comenzó a hacer maniobras porque el Camala se les puso al brinco, decía que él iba a negociar mejores condiciones para los trabajadores y la empresa empezó a ver la forma de quitarlo. La empresa utilizó al Pantera para desestabilizar al comité de Camala.

Recaudaban firmas para ir a la CTM en CDMX y también tenían el plan de ir a Coahuila a decirle a Tereso. Al final fueron a CDMX. Recuerdo que de los que fueron era el Pantera, el Vampiro y Toño Romero. De hecho, él sigue en la CTM pero en León con Hugo Varela y otros METS. Después, cuando la empresa tuvo el control total sacando a Camala, puso a un licenciado de asuntos laborales que puso una denuncia de que el Pantera, supuestamente estaba robando. Pero el Pantera a mí me dijo que era una jugada de la empresa: pero él actuó mal como representante, después de que supuestamente quería hacer una planilla para luchar contra las injusticias. Yo, de hecho, me separé de ellos por completo.

Con esto eliminaron los comités sindicales, sacaron a Camala y al Pantera lo liquidaron, después de hacer su trabajo sucio ya no quiso regresar a la línea.

A partir de ahí, Juan Carlos Félix comenzó a imponer los delegados y desapareció las elecciones, Ya nada más invitaba a puro vendido como el Fili, Panchito, Baeza y toda la bola de vendidos. Ellos fueron los que, por quedar bien con los patrones nos vendieron a todos nosotros. De hecho, a algunos que cuestionaban por qué eran elegidos a dedo y no por elecciones. Entonces el charro de Juan Carlos Félix contestaba vulgarmente “esos términos de la ley, me los pasó por el arco de triunfo; de que haya asambleas anuales, olvídense”...“yo sé lo que me estoy saltando, pero me importa poco”.

Me decepcionaba ver cómo todo era una simulación y realmente era Tereso Medina con los abogados quienes decidían en las negociaciones. Así fue a grandes rasgos cómo perdimos lo poco que había de democracia

Es importante mencionar que GM le abrió las puertas a Tereso Medina y a la CTM, de hecho en otras plantas de proveedores ponen en el comité a los charros de Medina. En Volkswagen, Pirelli, Inteva, Yazaki, todas estas las agarrö Juan Carlos Félix. En Pirelli está el Gato, en Inteva está Pablito en las otras no sé, pero es el mismo sistema cetemista de control que acá en GM.

General Motors nunca ha sido una empresa honesta como dice ser, ni socialmente responsable, eso es puro maldito rollo. La verdad es que es una empresa que te tiene con la pata en el pescuezo. Esto siempre ha habido a lo largo de la historia de GM.

Recuerdo al Pitecus que intentó también detener los horarios forzosos, jaló el ando─herramienta con la que se detiene la línea─ y la empresa lo sacó hasta con policía. Todo esto porque la planta no quiere que escojamos a nuestros representantes sindicales; quieren tener al sindicato que ellos escojan para mantener control sobre nosotros.

Hoy sabemos que otra vez GM está abiertamente a favor de los charros, pues son a los únicos que les deja hacer proselitismo para que recuperen el control del contrato colectivo de trabajo, y a los demás nos amenaza.

Yo me siento mentalmente maltratado, no me creo eso que dicen: “turnos de 12 horas para estar más cerca de tu familia”. ¡Hij...! Mi familia está todos los días en casa, no nada más 3 días, y yo necesito dormir todos los días bien, necesito tener una distracción todos los días, hacer ejercicio, comer, asearme, estar con mi familia. Eso es todos los días, no solo 3 como nos hace la planta querer creer. Tengo a mi familia abandonada 4 días y a mí mismo. Llego tirado como un p... muerto, por cumplir con sus turnos de 12 horas ¿por qué? Porque esos turnos les convienen, pues se ahorran mucho dinero en comedor, transporte, salarios, etc.

Este testimonio nos permite ver la urgente necesidad de construir sindicatos que reviertan la pérdida de derechos en la planta. Es necesario terminar con estas condiciones que ponen en peligro la vida y la salud, recordemos a los casi 19 compañeros fallecidos por las malas condiciones de seguridad durante la pandemia, además, los cientos que se enfermaron y que no sabemos cuáles serán las secuelas de haber contraído Covid19 y no haber podido descansar de manera óptima, como el caso del compañero Sergio Contreras quien además fue despedido.

Hoy más que nunca se debe de organizar la base trabajadora, participar, opinar y volverse parte activa de la vida sindical de sus centros de trabajo.

Por ello opinamos que el Sindicato Independiente Nacional de Trabajadoras y Trabajadores de la Industria Automotriz (SINTTIA), que dice querer representar verdaderamente los intereses de la y los trabajadores de la planta, debe actuar con métodos democráticos, consultando a la base (por ejemplo, el comité ejecutivo que presentan, no fue puesto a votación de la mayoría de la planta laboral.

Y también debe decir abiertamente a la base trabajadora, qué acuerdos tiene con las organizaciones sindicales extranjeras que, sabemos son defensoras de la paz laboral en las empresas de los países en que actúan.

Pero también deben llamar a asambleas generales para que en consulta democrática se defina, el carácter de los estatutos y la elección de su comité bajo el voto libre y secreto de los casi 7 mil trabajadores de GM Silao,si es que aspira a representar de manera honesta a quienes en agosto rechazaron al sindicato de la CTM, “Miguel Trujillo”.




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