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Crisis política

Colombia inicia la jornada de rebelión nacional, Duque llama a la trampa del diálogo

Mientras la manifestaciones siguen y se prepara una jornada de paro y movilización para este miércoles, el presidente busca negociar con sectores de la oposición.

Diego Sacchi

@sac_diego

Martes 4 de mayo | 22:22

Siete días de rebelión vive Colombia contra el gobierno de Iván Duque. La violenta represión contra las protestas que dejó al menos 31 personas asesinadas por la policía y cientos de detenidos, no logró detener la bronca contra el ejecutivo.

El anuncio del domingo pasado del retiro de la reforma tributaria, que había disparado la convocatoria al paro y las movilizaciones desde el 28 de abril, no alcanzó para calmar el descontento.

Este martes las protestas siguieron en todo el país, con la ciudad de Cali como unos de los epicentros de las resistencia a la represión. Movilizaciones en Bogotá, y las principales ciudades muestran que la rebelión sigue en pie y son la previa a una jornada de manifestaciones y paro convocado por la CUT, CGT, CTC y Fecode, el Comité Nacional de Paro, presionados por la persistencia de las protestas en todo el país.

En este contexto de crisis que atraviesa el Gobierno, fue que el presidente Iván Duque anunció este martes la creación de una mesa diálogo nacional que incluiría a los sectores y actores del país con el objetivo de llegar a soluciones al descontento.

Cínicamente en su anunció el presidente aseguró que "Quiero anunciar que instalaremos un espacio para escuchar a la ciudadanía y construir soluciones en las cuales no deben mediar diferencias ideológicas, sino nuestro más profundo patriotismo".

En esa misma alocución aseguró que "hemos visto a unos pocos desadaptados pegados al vandalismo, al terrorismo y a la violencia. Ellos con su violencia han pretendido desabastecer ciudades, dejar sin trabajo a miles de personas, destruir el sistema de transporte y amenazar la salud y la vida”, repitiendo el argumento que han utilizado desde el gobierno para justificar la represión.

En el mismo sentido se había pronunciado con total impunidad el ministro de Defensa, Diego Molano, aseguró que “Colombia enfrenta la amenaza terrorista de organizaciones criminales, que disfrazados de vándalos, acosan a ciudades como Cali, Bogotá, Medellín, Pereira, Manizales y Pasto para desestabilizar.” para justificar la represión, asesinatos y la orden de que el Ejército intervenga contra las protestas.

El llamado al "dialogo" del gobierno colombiano va en línea con los solicitado por Estados Unidos. La portavoz adjunta del Departamento de Estado de EEUU, Jalina Porter, hizo un llamado a las autoridades de seguridad colombianas para que muestren "la mayor contención" ante las protestas, e indicó que Washington "apoya" al Gobierno de Colombia en su búsqueda por solucionar la situación mediante el "diálogo".

Hasta el momento no está claro cómo avanzaría una mesa de dialogo o con que sectores. Desde sectores del Centro Democrático, partido del expresidente Alvaro Uribe, fueron más allá y lanzaron la propuesta de que el presidente Duque se reúna con el líder de la Colombia Humana, Gustavo Petro, y todos los integrantes de la oposición.

El centroizquierdista Gustavo Petro, unos de los referentes de la oposición, se pronunció sobre el llamado al dialogo asegurando que por el momento no aceptaría esa invitación. Pero indicó que el gobierno se encuentra en un momento de extrema debilidad, presionado por la derecha ligada a Uribe, y que debería llamar a las organizaciones sociales a una mesa para atender sus reclamos.

Al mismo tiempos, en un mensaje en sus redes sociales, indicó que es preciso que las direcciones sindicales y sociales que forman parte del Comité Nacional de Paro, reformulen las protestas con el fin de evitar las manifestaciones masivas, incluso llamando a una huelga general sin movilizaciones.

El mensaje de Preto apunta a desmovilizar la rebelión que se vive en las calles y buscar la alternativa de una mesa de negociación donde las direcciones sindicales y de las organizaciones sociales pacten una salida con el gobierno.

Pero hasta el momento las protestas siguen marcando el pulso del país. Ante esto algunos sectores del derechista Centro Democrático pidieron que se declare la conmoción interior, un estado de emergencia que puede ser declarado por el Presidente, cuando existan graves perturbaciones del orden público que atenten de manera inminente contra la estabilidad institucional. La consecuencia inmediata seria habilitar al Presidente para dictar decretos con fuerza de ley, los cuales suspenden de inmediato la vigencia de todas las normas constitucionales que les sean incompatibles.

Este miércoles se espera una jornada masiva de manifestaciones y protestas. Los llamados de los comités departamentales, como de distintas organizaciones a seguir la lucha, hacen urgente la preparación de una verdadera huelga general, paralizando toda la producción y los servicios como el transporte, hasta derrotar todo el plan de Duque y lograr la caída de su gobierno.

Esta lucha debe incluir las demandas de castigo a todos los responsables de la represión, tanto los integrantes fuerzas represivas como los responsables políticos. Junto a esto la exigencia del fin de los acuerdos con Estados Unidos que militarizaron el país con la excusa de la lucha contra el narcotráfico y la disolución de la policía que es la principal herramienta de represión y sostén de los negocios del "narcoestado".

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