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Red Internacional

A pesar de los esfuerzos del gobierno de Alfredo del Mazo, hubo poca afluencia de estudiantes a las escuelas.

Maestro Arturo Méndez Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase

Lunes 14 de junio | 20:23

Este lunes abrieron las escuelas en el Estado de México, entidad que cuenta con la matrícula escolar más grande del país.

Según el gobernador priista, Alfredo del Mazo, más de 4.5 millones de alumnos estaban en condiciones de regresar de forma segura a clases presenciales, en más de 296 mil planteles, de manera escalonada.

Los criterios para definir la vuelta a las aulas son los mismos que para el resto del país, es decir, de manera “voluntaria”, con el personal escolar vacunado y con semáforo verde, color que de manera muy conveniente adquirió el estado días antes de las elecciones del 6 de junio.

Por otra parte, compañeras y compañeros docentes del Edomex denunciaron la presión de los directivos de sus centros escolares para acceder a presentarse a las escuelas, lo que muestra que la voluntariedad es una simulación.

Sin embargo, una gran parte de madres y padres de familia, consciente de los riesgos, decidió no enviar a sus hijas a e hijos a la escuela.

Sectores organizados

Además de los sectores de la población que optaron por cuenta propia por no volver a las escuelas por considerarlo prematuro, hubo también esfuerzos organizativos para decidir de manera colectiva.

El Movimiento Mexiquense Contra la Reforma Educativa convocó en días previos a una asamblea, en donde se acordó con madres, padres y alumnos no regresar a las aulas este lunes, sino hasta el siguiente ciclo escolar si hay condiciones. Entre los motivos de dicha decisión están que las escuelas no han recibido mantenimiento, no se han proporcionado los productos necesarios de sanitización, cinco de cada diez escuelas no cuentan con agua y las aulas no permiten la sana distancia entre alumnos.

Por su parte, el Movimiento de Escuelas y Centros Comunitarios (MECC) de Ecatepec consideró que no hay condiciones para regresar este lunes, pues la mayoría de los padres de familia no han sido vacunados, faltan insumos en los plantes, siempre ha habido problemas con el agua, no hay ni suficiente ventilación en las aulas ni conexión a internet en las escuelas, además de que, por falta de información clara, hay docentes que no han sido vacunados.

Son 22 los planteles de educación básica vinculados al MECC, en zonas marginadas de la Sierra de Guadalupe, en donde 127 docentes atienden a casi ocho mil alumnos, cuyos padres, muchos de los cuales enfrentan el desempleo, no cuentan con los recursos para comprar insumos como gel antibacterial y jabón.

Baja afluencia

La gran cantidad de madres y padres que decidieron que sus hijos no volverían a las escuelas este lunes determinó una baja afluencia de alumnos. El diario Milenio reporta escuelas de Coacalco, Ecatepec, Tlalnepantla y Cuautitlán Izcalli a las no asistió ni un solo alumno. En otros casos, la comunidad educativa definió no abrir la escuela.

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Uno de los factores que incidió en la decisión de madres y padres fue la noticia de alumnos con Covid-19 en escuelas de la Ciudad de México, en donde a la fecha se registraron ya seis casos, a solo una semana de haber reiniciado las clases presenciales.

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Pero los riesgos que ve la gente no le preocupan al gobierno de Alfredo del Mazo, más interesado en satisfacer intereses políticos y económicos que en proteger la salud de la población, sumándose a los demás gobiernos estatales que han reabierto las escuelas y a la política irresponsable del gobierno federal para apresurar la “nueva normalidad”.

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Así, el Estado de México se pone en riesgo de reproducir lo que comienza a verse en la Ciudad de México, que a su vez ha dado los primeros pasos en el camino recorrido por Campeche, la primera entidad en volver a clases presenciales y que ahora retrocedió a semáforo amarillo, con lo que ello implica en términos de salud y vidas humanas; algo que, hay que decirlo, era perfectamente evitable.

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Si bien el rechazo a una vuelta a clases presenciales en condiciones inseguras, que por diversas vías han expresado amplios sectores de la comunidad educativa, llevó a la SEP a darle un carácter “voluntario” incluso para el personal escolar, no podemos esperar lo mismo para agosto, fecha que se perfila como límite para el regreso generalizado, mientras que la situación para entonces, debido al manejo irresponsable de la pandemia por parte del gobierno, es incierta.

Para garantizar un regreso realmente seguro a clases presenciales, con medidas como la vacunación de toda la población, insumos de limpieza y de protección proporcionados por el Estado, agua potable y todos los servicios, escuelas dignas, personal médico y psicológico en cada plantel, es fundamental la organización de la comunidad desde cada escuela, así como la unidad entre trabajadores de la educación, madres, padres y estudiantes de todos los niveles.

Firma la petición: Regreso a clases presenciales sí, pero con toda la población vacunada




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