Deportes

JUEGOS OLÍMPICOS

Boxeo olímpico: en busca de la gloria perdida

El boxeo argentino contará con una delegación de seis representantes en los próximos Juegos Olímpicos de Río que buscará poner fin a una racha de veinte años sin medallas para el deporte que más le otorgó al país en toda su historia.

Luciano Jurnet

Lic. en Sociología (UBA) / Periodista deportivo

Martes 2 de agosto de 2016

Pablo Chacón sube al escalón más bajo del podio. Lo acompaña un tal Floyd Mayweather Jr., quien con claro gesto de disconformidad ignora que en el futuro será uno de los más grandes boxeadores de todos los tiempos. Estamos en Atlanta 1996 y “El Relámpago” consigue la medalla número veinticuatro para el noble arte nacional en la historia de los Juegos Olímpicos, consolidándolo como el deporte que mayor cantidad le otorgó al país en la cita de los anillos.

Pasaron dos décadas de aquella emocionante escena y Chacón, retirado ya hace once años, puede todavía hoy sacar pecho y decir que fue el último púgil argentino en colgarse una presea. Sin embargo, Río 2016 parece ser el escenario ideal para poner fin al maleficio que empezó en la tierra donde Martin Luther King forjó su sueño de igualdad entre los hombres.

Argentina estará representada por seis boxeadores, la mayor cantidad desde los Juegos de Sydney 2000. El mero dato estadístico, no obstante, se ve respaldado por jóvenes con buenas aptitudes e interesante experiencia y logros internacionales. ¿De quiénes se trata?

Leandro Blanc (49 kg.) fue el último en lograr el pasaporte a Brasil, tras quedar tercero en el Preolímpico celebrado en Vargas, Venezuela. Campeón vernáculo como aficionado en 2013, el entrerriano de 23 abriles acumuló un interesante rodaje ante los mejores minimoscas del mundo al incursionar en la Serie Mundial de Boxeo (WSB) y el certamen AIBA Pro Boxing, experimentos que la entidad madre del amateurismo forjó hace no mucho tiempo.

Fernando Martínez (52 kg.) emerge como una de las esperanzas del equipo. De una línea técnica interesante y una velocidad por encima de la media, “El Puma” no sólo consiguió el oro en el Preolímpico llevado a cabo La Rural, sino que ha perfeccionado su esgrima y curtido su andar en certámenes internacionales desde hace varios años, representando incluso a franquicias extranjeras.

Alberto Melián (56 kg.) probablemente se trate de la carta más importante del escuadrón. Serán los segundos Juegos para el cordobés, quien terminó 17º en Londres 2012. “En estos cuatro años, con mis vivencias en la WSB y AIBA Pro Boxing, gané mucha experiencia y pude seguir puliendo mi estilo, mi velocidad y movimientos contra los mejores rivales de mi categoría. Fui creciendo y adaptándome cada vez más al boxeo profesional”, afirmó “El Impacto” hace algunas semanas. Su éxito cercano ante cubano Robeisy Ramírez, otrora oro olímpico en la cita británica de hace casi un lustro, es un antecedente que ilusiona.

Ignacio Perrín (60 kg.) es la “Cenicienta” del plantel. Con 32 almanaques sobre sus hombros, los sinsabores y exigencias le hicieron pensar en el retiro. Envalentonado y apoyado desde lo espiritual por su pareja y familia, el oriundo de Vicente López se rearmó de entusiasmo y consiguió el valioso bronce en el Preolímpico que le garantizó su pasaje a Río.

Alberto Palmetta (69 kg.) emerge como otra apuesta fuerte para saborear la gloria que probara Chacón. “Beto” no sólo sumó rounds en la exigente WSB, sino que desde el 2014 se prepara con una psicóloga deportiva que, según sus propios dichos, le permitió crecer sobremanera en su carrera. Tres veces vencedor del olímpico venezolano Gabriel Maestre, el zurdo tiene con qué volar alto, si bien en su categoría participa el cubano Roniel Iglesias, oro en Londres y que parece estar un escalón por encima del resto.

Finalmente, está Yamil Peralta (91 kg.), el otro sobreviviente de los Juegos pasados. Séptimo en la cita celebrada en Inglaterra, estuvo cerca de tener doble chance por una presea pero cayó en un dudoso fallo ante el búlgaro Tervel Pulev. De allí en adelante no hizo más que progresar. Múltiple medallista en campeonatos continentales, este joven nacido en Tres de Febrero alcanzó también la cima del ranking WSB y parece estar preparado para su gran revancha.

Vale recordar que en Río los combates serán a tres rounds, volverán a realizarse sin cabezal (lo que no ocurría desde Moscú 1980) y será reemplazado el sistema computarizado de puntuación introducido en Barcelona 1992 por el de “diez puntos obligatorios”, donde, al igual que en el profesionalismo, cada juez debe darle diez unidades al ganador del asalto y nueve o menos (en caso de caídas) al perdedor. Por último, destacar la polémica que ha generado la autorización para que púgiles rentados participen de la cita, lo que provocará, por ejemplo, la presencia de dos ex campeones ecuménicos como el camerunés Hassan N’Dam N’Jikam y el tailandés Amnat Ruenroeng.






Temas relacionados

Río 2016   /   Juegos Olímpicos   /   Boxeo   /   Deportes

Comentarios

DEJAR COMENTARIO