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Red Internacional

Sector automotriz. Aumentos salariales insuficientes y paros técnicos golpean a las familias trabajadoras

Recuperación en el sector automotriz: mientras aumentos salariales insuficientes y paros técnicos golpean a las familias trabajadoras.

Lunes 20 de febrero | 21:33

Desde el proceso de la crisis mundial por el Covid19, el accionar de los patrones fue muy similar en toda la industria: despidos, paros técnicos y silencio ante la muerte de miles de obres y familiares.

Derivado del aletargamiento del comercio internacional y la tensión que implicaba esto en las cadenas de valor, la producción y venta de vehículos sufrió una caída, de la cual las automotrices ya se han recuperado de manera importante, De acuerdo a una investigación del Doctor Salvador Rivas Aceves y que se muestra en esta tabla:

Sin embargo, los paros técnicos desde un inicio han sido generados por la falta de piezas, principalmente semiconductores, en toda la industria, pero el costo que implica detener las líneas de producción fue vilmente sobre la pérdida de conquistas de las y los trabajadores, quienes desde hace 3 años han tenido que sostener a sus familias con el ingreso de apenas el 50% del salario por paro técnico. Está política patronal que recae sobre las familias obreras, ha sido aplicada tanto en las plantas controladas por los charros cetemistas, como por las plantas dirigidas por el llamado sindicalismo “independiente” como Volkswagen, Audi y General Motors Silao.

Nula combatividad en los sindicatos independientes

En ninguna de las 3 plantas, los sindicatos SITIAVW, SITAUDI y SINTTIA, han desarrollado un plan que exija un pago completo de la jornada laboral, la repartición de actividades laborales entre todos los trabajadores, o el aprovechamiento de los paros técnicos para la capacitación de miles de trabajadores. Incluso, estos comités ejecutivos han permitido como en tiempos de la CTM, que las y los trabajadores sean avisados casi de última hora sin programación previa, de que habrá un “paro técnico”, lo que daña aún más a la economía familiar. De igual manera los aumentos salariales conseguidos han ido apenas por encima de la inflación (no sirven para enfrentar el altar de los precios de primera necesidad) y no son preparados mediante asambleas plurales en donde la base sea consultada de manera democrática y se ella la que decida el porcentaje a negociar:

General Motors Silao

15 (como propuesta a las mesas de negociación con la empresa)
*Considerando que se estima un 2022 con cierre de la inflación en un 7.8%
En el caso del sindicalismo cetemista, los aumentos negociados por los charros son incluso menores a la inflación, lo que deja ver muy claramente el papel de estas burocracias al servicio de los patrones y no de la base trabajadora.

En los sindicatos “independientes” el aumento es ligeramente distinto. Considerando el 7.8 de la inflación observamos que para el SITAUDI (agrupado en la FESIIIAAN) el aumentos salarial fue únicamente de un 1.6% lo que se traduce, dependiendo la categoría, en apenas 20 pesos aproximadamente. Es decir, un raquítico porcentaje que no afecta las ganancias de la empresa.

Hasta ahora, el “mejor” aumento fue de SITIAVW, en donde se obtuvo un 3.2% por encima, cantidad que tampoco es prácticamente nada, traducido al bolsillo de un trabajador, considerando que en estos días productos como el huevo (el alimento más común en la dieta mexicana) se ha anunciado por arriba de 100 pesos. De hecho, en la planta de Volkswagen hubo un proceso de rechazo al aumento por parte de la base trabajadora, quienes sabían lo poco que esto representaba, pero los dirigentes sindicales se empecinaron en pactar un 11 presionando a la base para aceptarlo en dos votaciones, y para la cual tuvieron que realizar asambleas generales (en tanto, el Comité Ejecutivo “independiente”, negoció por su cuenta con la empresa argumentando que ya no había tiempo de consultar a la base)

En GM Silao, ni mejoras laborales ni salarios dignos

En General Motors, en el SINTTIA se plantea un panorama similar, ya que, a pesar de anunciar un 15% de aumento salarial a negociar por parte del Comité Ejecutivo (de manera unilateral sin consultar a la base) la secretaria general Alejandra Morales, aclaró en un intento de asamblea sin quórum el pasado 6 de febrero, que ella no se comprometía con ese 15, y que únicamente era el piso para negociar.

Así que, lo más probable es que ese 15% se convierta en un porcentaje muy ligeramente por encima de la inflación. El año pasado la situación fue similar, anunciaron una negociación de 19% y terminaron por aceptar un 8.5%, apenas 1 punto por encima de la inflación. Una negociación que fue saludada como buena por el mismo embajador de los Estados Unidos, que en esa ocasión actuó como consejero del Comité Ejecutivo “independiente”.

Por sindicatos combativos que defiendan los intereses de sus agremiados y agremiadas.
Con estos datos podemos darnos cuenta que aun falta un camino largo para que el trabajo en México sea remunerado de manera justa y digna. Que la crisis generada por la caída de la economía iniciada en 2008 y profundizada por la pandemia que detuvo el proceso de consumo y ganancias en cadenas de valor tan importantes como la automotriz, ha sido descargada sobre los hombros de las y los trabajadores junto con sus familias, quienes han visto una reducción canalla de su poder adquisitivo derivado del aumento a los costos de los productos de la canasta básica y los servicio mientras que sus salarios obtienen raquíticos aumentos como los aquí arriba descritos.

Para poder revertir este duro golpe a los bolsillos de quienes hacemos que la economía funcione, es urgente organizarnos desde las líneas de producción y otros centros de trabajo de manera verdaderamente independiente y con democracia obrera para contar con sindicatos combativos.

No basta con salirse de la CTM y formar sindicatos “independientes”, cuya política no solamente no es independiente (como ya vimos a la dirección del SINTTIA dependiendo de la intervención del embajador yanqui, representante de los intereses de las trasnacionales estadounidenses en el país).

Y tampoco agruparse en otras confederaciones al servicio de los patrones como la CATEM (ligada al gobierno de la 4t), o la FESIIIAAN (cuyos sindicatos como SITAUDI son dirigidos por una burocracia que negocia con los patrones a espaldas de la base trabajadora).

Es necesario democratizar los sindicatos, cuyas direcciones, tanto cetemistas como no cetemistas, ejercen un control antidemocrático de la vida sindical, para ponerlos al servicio de las y los trabajadores y se conviertan en sindicatos que peleen por mejores condiciones laborales, por salarios dignos que superen el costo de la canasta básica familiar y que exijan el cese de los pagos a medio sueldo por los paros técnicos. Y sobre todo, que sean realmente independientes tanto de la empresa, del gobierno de la 4t, y de los representantes de gobiernos extranjeros.


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