×
×
Red Internacional

Francia. Al ritmo de cacerolazos y manifestaciones siguen las protestas contra Emmanuel Macron

En París y otras ciudades continuaron las manifestaciones contra la reforma jubilatoria impuesta por decreto del Gobierno francés.

Lunes 24 de abril | Edición del día

Francia vivió nuevas manifestaciones contra la reforma jubilatoria, que impuso por decreto el presidente Emmanuel Macron, en varios puntos del país. Nuevamente, como pasó unos días atrás, las cacerolas fueron utilizadas como forma de protesta.

Las “caceroladas” (”cacerolazos” en América Latina) comenzaron durante un discurso televisado de Macron, el lunes pasado , donde el mandatario insistió en la legitimidad de su reforma jubilatoria, impuesta por decreto, indicando que fue "adoptada de acuerdo con nuestra Constitución", y se explayó sobre los tres proyectos que repite desde el inicio de su segundo mandato: trabajo, orden republicano (incluida la represión y la persecución de inmigrantes) y "progreso para una vida mejor". Ese día los manifestantes se reunieron en más de 400 lugares frente a los ayuntamientos y en las calles de París, Marsella, Toulouse, Estrasburgo y más allá, en un esfuerzo por ahogar su voz.

En la tarde de este lunes las cacerolas volvieron a sonar en las calles, como expresión de rechazo a Macron que había dicho durante su visita a Alsacia (en el nordeste de Francia) la semana pasada que “no son las cacerolas las que harán que Francia avance”.

La declaración fue recibida como una nueva muestra de desprecio por parte del mandatario hacia el descontento social que generó su reforma jubilatoria. Hasta la empresa francesa de utensilios de cocina Cristel publicó en Twitter un mensaje en tono irónico contra Macron diciendo que sus cacerolas hacen “avanzar” en la nación.

Insólitamente las autoridades trataron de impedir los cacerolazos con medidas represivas. La semana pasada se ordenó a la policía que confiscara las cacerolas de los manifestantes que se acercaron a la visita programada a un colegio secundario de la localidad de Ganges, en la ciudad de Montpellier.

Pero la tradición de los cacerolazos tiene larga data en Francia y se remonta a cientos de años. Durante la Monarquía de julio de 1830, los republicanos que deseaban derrocar al rey Luis Felipe golpearon ollas y utensilios para expresar su disidencia contra “el aparato estatal”, según relató el historiador Emmanuel Fureix a la radio France Culture.

Los cacerolazos son una más de las expresiones de protesta contra el Gobierno. La semana pasada, trabajadores de la energía en huelga arrojaron medidores de gas y electricidad en desuso frente a un edificio de la administración regional en Marsella.

Los trabajadores ferroviarios por su parte tampoco se detiene. El jueves pasado, después de una asamblea general, trabajadores ferroviarios y de otros sectores ocuparon el vestíbulo de la torre Euronext de La Défense (Hauts-de-Seine) tras acciones similares en semanas anteriores contra otras empresas consideradas simbólicas por su lugar en la promoción de la Reforma.

"Nos dicen que no hay dinero para financiar las pensiones", dijo Fabien Villedieu, sindicalista de Sud-Rail. Pero "no hay necesidad de sacar el dinero de los bolsillos de los trabajadores, hay algo en los bolsillos de los multimillonarios".

Más información: Francia. Manifestantes tomaron la Bolsa de valores de París protestando contra la Reforma de las pensiones

El Gobierno francés busca lanzar nuevas ofensivas contra los trabajadores y cerrar filas en torno a su propuesta de " trabajo, orden y progreso" intercalado con un llamado a retomar el "diálogo social" dirigido a las direcciones de las centrales sindicales como la CFTC y la CFDT que se han declarado listas para sentarse en la mesa con el Ejecutivo después del 1 de mayo, mientras que la dirección de la CGT no toma una posición clara, dejando así abierta esta posibilidad. Sin embargo, nada se puede esperar de un hipotético “diálogo social” que ha sido utilizado por los sucesivos gobiernos, para acompañar las peores contrarreformas y regresiones sociales.

Mientras el gobierno sigue debilitado, la inflación estalla y la bronca sigue igual de fuerte, la situación sigue abierta y es posible imponer otro resultado sobre el movimiento actual contra la reforma jubilatoria, pero también sobre la cuestión de los salarios. Pero para eso será necesario organizarse desde las bases. En esto insistieron este los numerosos huelguistas que se reunieron con la Red por la huelga general: “la huelga general no caerá del cielo” .


Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Destacados del día

Últimas noticias