Mundo Obrero México

TRABAJADORES UNIVERSITARIOS

“Al menos tienes trabajo” se dice en el STUNAM

Una reflexión para pensar por qué recuperar la combatividad y solidaridad de clase en medio de la emergencia de luchas obreras en la zona fronteriza de la maquila y el despertar de trabajadores y trabajadoras de Call Centers.

Lunes 11 de mayo de 2020 | 18:03

Las condiciones laborales en la UNAM en relación a millones de trabajadores del país, son distintas. Esto es más evidente en medio de la crisis sanitaria y económica causada por el Covid-19.

Inestabilidad laboral, sin prestaciones, horarios extendidos y salarios que no alcanzan para vivir dignamente, son las condiciones que predominan en el mercado laboral de México, a partir de la profundización del llamado outsourcing, también conocido como subcontratación. Esta tendencia de los últimos años apunta a destruir todo lo que con grandes luchas se conquistó y para lograrlo es necesario un gran trabajo ideológico y de organización.

Frases como “no te quejes”, “al menos tienes trabajo”, “así es la vida”, “si le va bien a la empresa nos va bien a todos”; son parte de un discurso que, como dice en cierto texto pro-patronal [1], pretende naturalizar la explotación laboral y personalizar la responsabilidad de la situación que se padece, esto con el fin ocultar el carácter político de la situación y presentarla como inevitable e inmodificable de modo que la única opción pensable y deseable es obligarnos a “adaptarnos” a condiciones que son dadas como incuestionables

No es casual, por ejemplo, que ante la emergencia nacional sucedan casos en la Ciudad de México donde a pesar de decretarse el cierre de empresas no esenciales, haya cientos de call centers operando al igual que muchas otras empresas. En esos centros de trabajo se atropellan de manera cotidiana los derechos de los trabajadores. El caso de Huvy Cruz trabajador de Grupo Salinas, se ha convertido en bandera de lucha entre los trabajadores del Call Center. Ya hay denuncias y se alza la voz para exigir que se detengan las actividades.

En la zona norte del país donde se asientan cientos de maquiladoras la mayoría de capital extranjero, es donde se puede observar la explotación más cruenta. Los trabajadores tomaron ya un camino inicial por la defensa de sus derechos con el movimiento 20/32 de enero del año pasado, y hoy, ante la indolencia de los dueños de las fábricas, se han comenzado a reactivar los paros “locos” pues entre las cadenas de producción hay ya muchos muertos por coronavirus, despidos por miles y reducción de salarios. Los trabajadores hoy se ponen al frente por el derecho a vivir.

Para los trabajadores administrativos de base en la UNAM, al ser todavía de los pocos sindicatos que cuentan con un contrato colectivo de trabajo ganado a través de organización y lucha en los años 70’s, la posibilidad de enfrentar la pandemia y plantear una política contra la precarización y el desempleo que afecta a millones, tiene grandes ventajas. Nosotros hemos podido respetar el confinamiento sin el miedo e incertidumbre de perder el trabajo y el salario, y contamos un vale de despensa que aunque insuficiente nos permite tener acceso a artículos de la canasta básica de manera segura. Tenemos acceso a la salud y prestaciones que son impensables para millones de mexicanos.

Por estas razones la frase popularmente conocida entre los administrativos de base: “bendita universidad” es una expresión que refleja las conquistas laborales,pero éstas no son privilegios sino más bien derechos logrados con la movilización que deben ser extendidos a todos los trabajadores.

No todo es color de rosa

Sin embargo, no todo es color de rosa para los trabajadores sindicalizados. Para comenzar, no somos inmunes a las crisis recurrentes que azotan a nuestro país, el crecimiento de la violencia, el narcotráfico, la militarización, las desapariciones y feminicidios, pues la mayoría vivimos en zonas donde el tejido social está descompuesto.

Padecemos la deficiencia en la salud pública producto del desmantelamiento de prestaciones y el salario. Desde hace poco más de una década no aumenta de acuerdo a la inflación, por lo que son salarios realmente bajos que no alcanzan a cubrir las necesidades de las familias, por lo que muchísimos trabajadores tenemos que recurrir a buscar otra fuente de ingresos.

El poco presupuesto destinado a la educación y los planes que elitizan a la universidad tienen una correlación en los planes que las autoridades universitarias tienen para el sindicato, pues no es casual toda una política que conjuga los ataques al contrato colectivo del trabajo con múltiples mecanismos para la división entre los trabajadores y un discurso desde todas las esferas que como decíamos es utilizado para despolitizar y generar un sentido común de aceptar las condiciones de adelgazamiento de las conquistas sin cuestionar.

La burocracia sindical, enquistada en el comité ejecutivo del STUNAM, ha sido la encargada especial de transmitir de manera directa el discurso del mal menor, son los grandes voceros del discurso del “no se quejen y den gracias”, basta con escuchar los argumentos que nos dan ante cada revisión salarial y el mecanismo obsoleto que utilizan para superar los problemas laborales con mesas de trabajo infinitas que desarticulan a los trabajadores. Nos encontramos ante un sindicato que ha sido corporativizado, donde el debate ante las grandes cuestiones del mundo y del país prácticamente no existe entre las bases.

La llamada “oposición unida” dentro del sindicato, en general reproduce el mismo discurso y prácticas corporativistas, mantienen una línea de privilegiar los acuerdos de corrientes y cargos sindicales (como se vivió en el pasado congreso, 2019) antes que la discusión y organización de las bases en defensa del contrato colectivo. No existe hasta ahora un solo llamado a enfrentar la precarización y los despidos de millones de trabajadores por fuera de la UNAM.

No hay tiempo que perder

La crisis sanitaria por el Covid-19 y la crisis económica que se esta gestando a escala mundial, abre múltiples debates, estamos viviendo un momento crucial para la humanidad.

A través de la crisis afloran las profundas contradicciones de nuestro país: feminicidios que no cesan ni por la pandemia, la violencia doméstica se recrudece, el confinamiento no es igual para todos, el 1% de la población la vive en casas con jardín y alberca, mientras millones hacinados, sin agua y sin comida. Muchos deben seguir trabajando porque las empresas no quieren perder las ganancias que obtienen aun a costa de las vidas de los trabajadores.

El gobierno, a partir de dejar la responsabilidad del contagio a la población sin partir de las enormes desigualdades no solo en términos materiales sino también sociales, lleva la concentración del debate de culpas entre los de abajo, sin permitir elevarlo a cuestionar el sistema que es el origen de la barbarie en que vivimos y que hoy ante la crisis se exacerba.

Ante este panorama es vital que los trabajadores sindicalizados del STUNAM comencemos a superar la dinámica de despolitización porque no hay tiempo que perder, una vez más todo apunta a que sean el conjunto de los trabajadores quienes paguemos la crisis.

Los empresarios, el gobierno y autoridades nunca le han regalado nada a los trabajadores, las condiciones laborales que hoy tenemos han sido arrancadas a partir de la organización y lucha de los trabajadores, el trabajo no es un privilegio, es un derecho que se defiende.

De ahí que “estar agradecidos” no significa que nos inmovilicemos, ni que perdamos la capacidad de solidarizarnos activamente con los trabajadores que hoy la tienen mucho peor, es por eso que desde la agrupación Desde las Bases STUNAM

nos pronunciamos y solidarizamos en las demandas de diversos sectores, como los académicos dentro de nuestra universidad, quienes son precarizados como los trabajadores de las maquilas en la zona norte del país, como nuestros hermanos migrantes, quienes hoy son el sector mas golpeado por la crisis.

Nuestra agrupación pelea por forjar la solidaridad de clase, para nosotros es fundamental solidarizarnos con otras luchas exigimos la resolución de las huelgas de Notimex, STUACH y EDPA, y la reinstalación de los profesores despedidos de la UACM que exigen su basificación.

En la agrupación Desde las Bases STUNAM planteamos que ante esta pandemia es necesario la prohibición de los despidos y confinamiento para todos los trabajadores de sectores no esenciales con 100% de salario. Y hacemos un llamado a los trabajadores para exigir a la dirección de nuestro sindicato para que luche contra los despidos, contra la precarización, que se solidarice con las luchas de las y los trabajadores de otros gremios y que ponga en píe un movimiento nacional contra los estragos del Covid-19 en la vida de los trabajadores. Basta de simulaciones y pronunciamientos sin un plan de lucha.

Estamos convencidos de la necesidad de recuperar el sindicato, democratizarlo, impulsarlo en un sentido combativo y solidario, para defender nuestras conquistas laborales, pero sobre todo para ponerlo al servicio del conjunto de la clase trabajadora. Hoy mas que nunca se pone en evidencia que es esta clase la que mueve al mundo y, para acabar con las terribles condiciones en que vivimos, es necesario la unidad de todos los trabajadores. Sindicalizados y precarios luchemos por transformar de raíz este sistema.

No podemos conformarnos con la realidad actual hay que ir por mas en unidad con otros sectores.



[1Lo puedesleer acá





Temas relacionados

Desde las Bases STUNAM   /   Mundo Obrero México   /   STUNAM   /   Solidaridad obrera

Comentarios

DEJAR COMENTARIO