×
×
Red Internacional

Palabras de homenaje y despedida a Diego Armando Maradona de un periodista de sangre azulgrana, Pablo Artecona, autor de los libros “Boedo, la otra obsesión” y “13 ensayos Cuervos”.

Pablo Artecona@Partecona - Lic. Comunicación Social (UBA)

Miércoles 25 de noviembre de 2020 | Edición del día

Sé fue nomás. Dejó un camino de estelas a su paso y se nos fue así de rápido, con apenas sesenta octubres. ¿Por qué decimos que se nos fue? Porque era un poco de todos. Mi abuelo decía, palabras más o menos, que uno empezaba a morirse cuando se moría gente importante para uno. Aquello, sería algo así, como probar una pequeña dosis de lo que todos beberíamos tarde o temprano en grandes cantidades.

A propósito, no recuerdo un noviembre tan triste desde que murió Domingo y paradoja al paso, no recuerdo a alguien que haya marcado tanto a mi infancia, peleándoles el podio a mis abuelos. Yo crecí creyendo que Argentina siempre jugaría las finales del mundo, que habitualmente estaría entre los países más poderosos del fútbol, y que siempre, (de alguna forma o de otra, se hablaría de nosotros). Este estrabismo existencial que rodeaba a los años adolescentes de aquel que fui y (claramente ya no soy), hacían que uno se creyera vaya a saber por qué motivo, una especie de tocado con la varita mágica. A decir verdad, era una época en la que Maradona había logrado hacer de un país más, una potencia mundial. Hace mucho que no escribía y hoy necesité hacerlo. Hace mucho que no lloraba y hoy necesité soltarlo. Maravillas de palabras que decantan y caen, que se escriben solas, cuando la tristeza las dicta. Hoy 25 de noviembre de 2020, quedará para siempre marcado por dos máximas en mi vida, la muerte del diez y este homenaje secreto. Quizás sea prólogo, quizás sea libro, o quizás sean apenas un montón de palabras que morirán de tristeza en un word oculto. ¿Importa acaso lo que pasará con estas líneas?

Apenas unas 552 palabras que hablan de alguien que nos dejó, pero se quedará incrustado en nosotros por siempre. Este paisito no será más el que fue. Este suelo no volverá a ser lo que era, el fútbol ya no será lo mismo. Quién escribe, ya no tendrá a uno de sus mentores, (en lo más importante de lo menos importante). Se fue como se irán todos, hasta quién hoy escribe. Cuándo se muere alguien importante, morimos un poco nosotros, decía el viejo y tenía razón. Se fue el malabarista, el belicoso, el rebelde, el mágico. Se fue Diego y se llevó el diez en la espalda. Y éste paisito, este suelo, su fútbol y quién escribe, ya no serán lo que eran. Se nos fue y nos cambió, porque no seremos idénticos a los que éramos. Argentina volverá a ser un punto más en el globo terrestre, aunque los de mi generación siempre recordemos, cuando éramos potencia y el resto de los países nos miraba con admiración. ¿Te acordas? Sí, era en la época de Maradona, nos diremos al unísono. No intenten explicárselo a los pibes, no habrá manera, ni método, ni analogías para hacerlo. Se nos fue y nos dejó huérfanos, sin la dignidad en la derrota, ni adrenalina en la victoria. Se nos fue y nos dejó grises, inertes, chatos. Todo volverá a ser como era antes, previsible. Sin epopeyas, ni davides venciendo a goliates. Todo volverá a ser “correcto”, pero nosotros no volveremos a ser los mismos. No, sin Diego. No, después de él.




Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Destacados del día

Últimas noticias