×
×
Red Internacional

Feminicidios.A 12 años de la sentencia Campo algodonero, el Estado sigue siendo responsable

La sentencia Campo algodonero es un precedente legal que señala la responsabilidad del Estado en los feminicidios, más allá de los ordenamientos punitivos que castigan en lo individual a los autores materiales.

Francisca DanielaMaestra de primaria. Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase

Miércoles 17 de noviembre | 21:24

Muchas pueden preguntarse: ¿qué es la sentencia Campo algodonero? ¿Cuál es su trascendencia?

Luego de una búsqueda realizada por las madres y familiares con sus propios medios para encontrar con vida a las jóvenes desaparecidas en Ciudad Juárez, el 6 de noviembre de 2001 fueron hallados los restos óseos de Claudia Ivette González, Esmeralda Herrera Monreal y Laura Berenice Ramos Monárrez en el paraje Campo algodonero.

La acción de las autoridades estuvo plagada de negligencia, omisión y misoginia, al decir que: “su hija no está desaparecida, anda con su novio o con los amigos de vaga…” o que “si le pasó algo es porque ella se lo buscó, porque una niña buena, una mujer buena, está en su casa”, según las declaraciones asentadas en la propia sentencia.

Sin embargo, tras la lucha de las familias de seis mujeres asesinadas, el 16 de noviembre de 2009 se conquistó la sentencia Campo Algodonero Vs México, en la cual la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) reconoció la responsabilidad del Estado Mexicano.

¿Cómo se multiplican los feminicidios a lo largo y ancho del país?

La feminización del trabajo, la profundización de la pobreza, marginación, violencia y descomposición social, fueron consecuencias del avance de los planes neoliberales en nuestro país, los cuales afectaron especialmente a las mujeres trabajadoras y pobres, que son consideradas por los patrones y el Estado como una mercancía desechable.

Te puede interesar: Violencia y descomposición social en México, un problema de carácter estructural

No es casual que el feminicidio, la expresión más brutal de la violencia contra las mujeres, tenga un claro sesgo de clase: las asesinadas son en su mayoría trabajadoras y pobres, no sólo en Ciudad Juárez, sino también en las zonas populares e industriales del Estado de México y otras entidades.

Te puede interesar: Precarización laboral y militarización: un dúo mortal para las mujeres en México

Reformas y mecanismos institucionales: ¿alternativa contra la violencia feminicida?

En ese contexto, madres de las desaparecidas, organizaciones feministas, ciudadanas y de derechos humanos señalaron la responsabilidad del Estado, al tiempo que le exigían reconocer y tipificar el feminicidio como delito e incorporarlo en el Derecho Penal vigente.

Esta exigencia ha sido pionera en la promulgación de la Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, que contempla la Alerta de Violencia de Género (AVG). Hasta ahora, la AVG se declaró en 23 entidades, de las cuales 4 este año no tienen recurso para ejercerla y otras 7 cuentan con recurso, pero sin definición de cómo usarlo. La primera entidad en implementar dicho mecanismo fue el Estado de México en 11 de sus municipios.

La AVG reduce a particulares y comunidades la responsabilidad por la violencia feminicida, soslayando la responsabilidad y violencia del Estado. Por otra parte, deja en manos de las fuerzas represivas ‒involucradas en las redes de trata, las desapariciones forzadas y el narcotráfico‒, la “seguridad” de las mujeres. De ahí que este mecanismo no haya frenado la violencia ni significado ninguna mejora en las condiciones de vida de la mayoría, que empeoran día con día.

Te puede interesar: Alerta de Violencia de Género, operación política de un Estado feminicida

Reduciéndonos a la condición de “víctimas”, la ley limita nuestra lucha a la denuncia individual dentro del marco legal y la justicia que exigimos, en el mejor de los casos, al castigo carcelario de alguno, sin representar una salida de fondo a la grave situación que les ha costado la vida a decenas de miles de mujeres.

Como señala Andrea D’Atri, fundadora de Pan y Rosas: “Cuando se aísla el fenómeno de la violencia contra las mujeres de la opresión sobre nuestro género, del sistema de explotación en el que se desarrolla esa opresión y de las instituciones del régimen social y político que la legitiman y reproducen, lo único que se garantiza es la despolitización. Lo que les sucede a las mujeres deja de ser un asunto político, se trata de un delito, un accionar ilegal de un individuo agresor contra una víctima también individual. Entonces el Estado nos sugiere el camino de la ‘venganza personal’, pero tercerizada por las instituciones de la justicia que imparte la clase capitalista y su régimen de dominio, en el cual ‒paradójicamente‒ encuentra su fundamento la violencia de la que somos víctimas”.

Así que, aunque nos queda claro que es un sujeto, o varios, quien -o quienes- materializan los feminicidios, es importante ver que hay todo un andamiaje ideológico y estructural (socioeconómico) que propicia las condiciones para que se extienda este fenómeno aberrante.

Por eso, al mantener dichas condiciones, el Estado es el principal responsable de los asesinatos de nuestras compañeras. No es una mera cuestión individual, ni un caso aislado, por lo que no basta con que encarcelen a algunos de los autores materiales para frenarlo.

Te puede interesar: ¿Qué alerta de violencia de género necesitamos las mujeres?

Ni UNA MENOS: “El Estado es responsable”

Durante los 12 años que han transcurrido desde que se emitió la sentencia Campo algodonero, nada ha cambiado. Bajo los gobiernos panistas y priistas la impunidad se exacerbó sin que la violencia cesara con la política de militarización, y en estos casi tres años del gobierno de la 4T, continúa el cáncer de desapariciones y feminicidios. Sólo hemos visto cómo se acentúan las medidas punitivas como una política que castiga, pero sin un plan para prevenir que sucedan los asesinatos.

Durante la pandemia se han registrado cifras aterradoras, así que, no basta con un discurso “políticamente correcto” sobre la justicia con “perspectiva de género”, cuando, en los hechos, las políticas de género del Estado conciben a las mujeres como sujetas pasivas y víctimas impotentes, que deben ser rescatadas por sus instancias gubernamentales a través de su tutela. Pero, son estas mismas instituciones las que reproducen la impunidad, la omisión y la negligencia contra nosotras y nuestra clase.

El Estado sigue impune, utilizando múltiples maniobras para negar su responsabilidad, a través de intentos de cooptación, pasivización y fragmentación de la lucha de las mujeres por sus derechos.

Por ello, se hace urgente que reflexionemos sobre qué medidas contundentes e inmediatas necesitamos para evitar que nos sigan arrebatando a nuestras compañeras, para que no tengamos que pelear siempre desde la última trinchera.

Por ejemplo, conquistar la legalización del aborto legal y gratuito en todo el país con la movilización independiente nos permitiría construir una correlación de fuerzas a nuestro favor y sería un apoyo para mostrar que podemos ganar nuestros derechos confiando en nuestra propia fuerza.

Te puede interesar: #25N: tomamos las calles por aborto legal, contra la violencia y la precarización

Lo anterior nos permitirá estar en mejores condiciones para mantener la pelea sin tregua por un Plan Nacional de Emergencia contra la precarización y la violencia feminicida, que se haga efectivo desde nuestras comunidades y nuestros centros de trabajo y estudio.

Para pelear por estos derechos, es necesario poner en acción la voluntad combativa de miles de nuestras compañeras ‒en unidad con nuestros compañeros, que son aliados en esta lucha‒, para expresarla en las calles, con independencia del gobierno, de los partidos del régimen y de las instituciones del Estado.

Finalmente, las feministas socialistas consideramos que para acabar efectivamente con la violencia de género y con toda forma de opresión, es necesario organizarnos contra este sistema patriarcal y capitalista.

Este próximo 25N, ¡marcha con Pan y Rosas!




Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Destacados del día

Últimas noticias