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Walt Whitman: el poeta del verso libre, queer y abolicionista

Poeta ícono de la cultura queer, padre de la poesía moderna norteamericana, un esencial en el entendimiento de la cultura norteamericana. Hoy recordamos su aniversario luctuoso a 201 años.

Viernes 27 de marzo | 17:18

El autor de Leaves of grass, precursor de la literatura del siglo XX, fue considerado como uno de los íconos de la cultura queer junto con Oscar Wilde, debido a la censura histórica a la cual se sometieron sus poemas. En muchos se le vio obligado a modificar y censurar aquellos fragmentos con estética homoerótica que no cumplían los cánones de la moral burguesa de su época.

Sin embargo, no sólo aportó en esta línea, pues el poeta también era portador de un marcado juicio político que logró plasmar en diversos poemas, como “I´m the poet of slaves”, “The sleepers” o “ Song of myself” , en los cuales se expresa su postura abolicionista y su oposición a la extensión de la esclavitud en el territorio. Cabe recalcar que Whitman no sólo se concentra en los esclavos negros, sino que lo extiende y abarca a los americanos blancos que retoma en su poesía.

‘I am the poet of slaves,
and of the masters of slaves
I am the poet of the body
And I am’

  •  I Am the Poet of Slaves, líneas 1-4
  • Postura que más adelante dará pie a profundos análisis debido a las paradojas en sus poemas, que pondrán en tela de juicio sus posturas.

    La obra de Whitman no sólo carga con peso histórico, pues es nombrado como el primer poeta de la “democracia estadounidense” sino que incluso su legado es situado en las “sagradas escrituras” de los Estados Unidos, una compilación de obras que pretende rescatar una visión edulcorada y romántica de aquel país, en las se incluyen obras como Moby Dick de Herman Melville o Las aventuras de Huckleberry Finn de Mark Twain.

    La poesía de Whitman dejo todo un legado en su oficio, pues marcó fuerte influencia en autores de la talla de Federico García Lorca, Fernando Pessoa, Pablo Neruda o José Luis Borges por mencionar algunos. Sin embargo algunos mencionan que se ha vuelto un poeta “olvidado”, incluso ausente por su aparición limitada a los manuales académicos.

    Sin embargo, en una de las múltiples veces que Borges, uno de sus más grandes admiradores y literato/ensayista argentino, se expresó de la poesía, en el prólogo de su libro El oro de los tigres, Borges matiza críticamente: “Para un verdadero poeta, cada momento de la vida, cada hecho, debería ser poético, ya que profundamente lo es. Que yo sepa, nadie ha alcanzado hasta hoy esa alta vigilia. Browning y Blake se acercaron más que otro alguno; Whitman se lo propuso, pero sus deliberadas enumeraciones no siempre pasan de catálogos insensibles”.

    Escribió “Camden” en 1982 dedicado a la memoria de Whitman:

    El olor del café y de los periódicos.
    El domingo y su tedio. La mañana
    y en la entrevista página esa vana
    publicación de versos alegóricos

    de un colega feliz. El hombre viejo
    está postrado y blanco en su decente
    habitación de pobre. Ociosamente
    mira su cara en el cansado espejo.

    Piensa, ya sin asombro, que esa cara
    es él. La distraída mano toca
    la turbia barba y la saqueada boca.

    No está lejos el fin. Su voz declara:
    casi no soy, pero mis versos ritman
    la vida y su esplendor. Yo fui Walt Whitman.

  •  Luis Borges
  • Asimismo se le atribuye a Walt una resignificación del famoso Carpe Diem, retomado de tío Walt y emitido por muchos después de ver la exorbitante película de 1989 “La sociedad de los poetas muertos”:

    Carpe Diem
    No dejes que termine sin haber crecido un poco,
    sin haber sido un poco mas feliz,
    sin haber alimentado tus sueños.
    No te dejes vencer por el desaliento.
    No permitas que nadie
    te quite el derecho de
    expresarte que es casi un deber.
    No abandones tus ansias de hacer de tu vida
    algo extraordinario…
    No dejes de creer que las palabras, la risa y la poesía
    sí pueden cambiar el mundo…
    Somos seres, humanos, llenos de pasión.
    La vida es desierto y tambien es oasis.
    Nos derriba, nos lastima, nos convierte en
    protagonistas de nuestra propia historia…
    Pero no dejes nunca de soñar,
    porque sólo a través de sus sueños
    puede ser libre el hombre.
    No caigas en el peor error, el silencio.
    La mayoría vive en un silencio espantoso.
    No te resignes…
    No traiciones tus creencias. Todos necesitamos
    aceptación, pero no podemos remar en
    contra de nosotros mismos.
    Eso transforma la vida en un infierno.
    Disfruta el pánico que provoca tener
    la vida por delante…
    Vívela intensamente,
    sin mediocridades.
    Piensa que en tí está el futuro y en
    enfrentar tu tarea con orgullo, impulso
    y sin miedo.
    Aprende de quienes pueden enseñarte…
    No permitas que la vida
    te pase por encima
    sin que la vivas…”

    A más de 200 años de su muerte, seguimos recordando a Walt Withman.






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