Géneros y Sexualidades

#NiUnaMenos

Un año sin Edith Gutiérrez: ¡Ni perdonamos, ni olvidamos!

El 11 de diciembre del 2014, mientras los alumnos del IPN se encontraban en el fin de la huelga de más de dos meses y participando de la lucha por la aparición con vida de los 43 normalistas, fue encontrado el cuerpo de Edith Gutiérrez sin vida y con signos de asfixia.

Sábado 12 de diciembre de 2015

Estudiante de la Escuela Superior de Comercio y Administración (ESCA-IPN), Edith Gutiérrez se unió a la huelga del IPN participando activamente en la organización dentro de su escuela, además salió a marchar como miles de jóvenes lo hicimos hace un año, por la aparición con vida de los normalistas de Ayotzinapa, y al igual que miles de mujeres en este país fue víctima de feminicidio.

¡Fue feminicidio!

Su cuerpo fue hallado maniatado, con signos de asfixia y rastros de haber sufrido un ataque sexual. Fue encontrada cerca de su casa ubicada en la delegación Iztapalapa, delegación donde más feminicidios son reportados en el Distrito Federal.

Declaraciones de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF), afirman que la causa de muerte fue por asfixia, dejando a un lado todo las evidencias de ataques previos a su asesinato.

Bajo estas declaraciones, estudiantes del Politécnico y de diversas organizaciones se manifestaron días después de lo sucedido a la afueras de la Procuraduría General de la República exigiendo el esclarecimiento del caso y denunciando que el asesinato de Edith fue feminicidio.

No es un hecho aislado

Edith encarno lo que a diario cientos de estudiantes y trabajadoras nos enfrentamos al salir de nuestras casas a los centros de trabajo o estudio a muy temprana hora o al regresar de estas a altas horas de la noche, sin ninguna garantía de un transporte público seguro ni mucho menos el regresar con vida a nuestros hogares.

No nos callamos ante las autoridades que quieren minimizar lo sucedido. No fue crimen pasional, ni mucho menos fue culpa de Edith. Los feminicidios son el último eslabón de una larga cadena de violencia -naturalizada e invisibilizada- que se origina, sostiene, justifica y reproduce en el ámbito público, por las clases dominantes, su Estado y sus instituciones que actúan en complicidad con las fuerzas represivas, la escuela, la Iglesia y los medios de comunicación.

Ante toda esta violencia que enfrentamos a diario es indispensable impulsar un gran movimiento de mujeres, en clave independiente y revolucionaria, desconfiando de las instituciones y de los partidos patronales que la reproducen y garantizan.

Debemos ser miles las que salgamos a las calles a exigir justicia por Edith Gutiérrez y por las miles de desaparecidas y asesinadas a lo largo del país.

Necesitamos que toda esa rabia que provoco el asesinato de nuestra compañera se transforme en organización para poder ser miles de mujeres, trabajadoras, amas de casa, estudiantes, las que salgamos a la par que nuestros compañeros de lucha a dar luchar por frenar la violencia y conquistar mejores condiciones de vida para que salir a hacer nuestras actividades cotidianas no represente un peligro para nuestra integridad.

Desde la agrupación de mujeres Pan y Rosas te invitamos sumarte a la campaña #NiUnaMenos, que decenas de mujeres estamos impulsando en centros de trabajo y estudio, para frenar el feminicidio y la violencia que las mujeres padecemos día a día y que es utilizada por el Estado para garantizar mayores niveles de explotación y opresión sobre nosotras.






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