Economía

INDICADORES

Se reduce 13% ingreso real de trabajadores en gobierno de Peña

Según las cifras del Coneval, el sexenio de Enrique Peña Nieto deja un legado de desigualdad, precarización y exclusión social, lo que desmiente a quienes se jactaron de los triunfos de esa administración alegando la estabilidad de las cifras macro económicas.

Viernes 15 de febrero | 23:32

Lo que el sexenio de Enrique Peña Nieto (EPN) al frente del Partido Revolucionario Institucional (PRI) dejó a la clase trabajadora fue una estela de pobreza, precarización y degradación social.

Cuatro de cada diez mexicanos ganaban por debajo de la línea de bienestar, lo cual no alcanzaba ni alcanza para adquirir productos de la canasta básica. A finales de 2018, los varones de este país ganaban 4 mil 410 pesos y las mujeres 3 mil 457 pesos, mientras que en 2005 los hombres ganaban 5 mil 76 pesos y las mujeres 3 mil 661 pesos, es decir hubo una baja del 13% en el ingreso real.

Junto con ello se presentó otra brecha de desigualdad, en los municipios indígenas los asalariados ganaban en promedio 858 pesos, no llegaban ni a la mitad de los municipios no indígenas donde los sueldos eran de 4 mil 205 pesos, lo que afectó principalmente a los estados de Chiapas, Oaxaca y Guerrero.

También se manifestó con dureza en entidades como Jalisco y Veracruz, la tasa de mexicanos que no recibían un sueldo para cubrir la canasta básica, en su punto más alto llegó a estar entre 39 y 43% en 2014, el ingreso per cápita por integrante del hogar se redujo de mil 738 pesos a mil 717 pesos mensuales.

Dicha información fue dada a conocer este jueves por el Consejo Nacional de Evaluación de Políticas de Desarrollo Social (Coneval), el organismo público aseguró que el sexenio del priista fue un fracaso porque incumplió con seis de cada diez metas de desarrollo social para abatir la pobreza y desigualdad. Pero entonces ¿fracasó? Claro que no, simplemente porque nunca fue su intención cumplir con las metas desarrollo social, jamás estuvo en los planes mejorar las condiciones de vida de las grandes mayorías.

Las reformas estructurales

Las cifras expuestas por el Coneval desmienten la versión que el PRI trató de construir para tratar de ocultar lo evidente, que el sexenio de EPN estaba orientado a defender los intereses de los capitalistas, ya que aunque se jacten de cosas como: la inflación más baja en los últimos ocho sexenios; controlar la crisis que generó la baja de los precios del petróleo; la creación de cuatro millones de empleos formales a partir de crear relaciones laborales con los informales; que superó a los sexenios anteriores en materia de inversión física etc. pero ¿qué significa esto?

Los términos como estabilidad macroeconómica, crecimiento y desarrollo es que las condiciones sociales, políticas y económicas sean propicias para las inversiones capitalistas, lo que implica crecimiento, el cual no es lo mismo que desarrollo.

Mientras que crecimiento es que se crea una mayor generación de riqueza, el desarrollo implica que esa riqueza se reparta entre los sectores que la producen.

Así, el crecimiento de México fue del 2.4% superando a sus predecesores (Fox de 2% y Calderón de 1.7%), porque la inversión privada aumentó en función de tener mayores ganancias para el grupo de privilegiados que la conforma, y no en función de la repartición de la riqueza.

Por otro lado, en cuanto al “logro” de la creación de más empleos formales se reconoció que “se deja pendiente” la mejora de la calidad del empleo, en pocas palabras hay más empleos formales pero con mayor precarización laboral como lo muestran las cifras del Coneval.

Además es una precarización con rostro de mujer, ya que conlleva grandes desigualdades de género en la cuestión salarial y junto con ello también se encuentra la exclusión de las minorías, en este caso las étnicas como son los pueblos originarios.

Todo ello protegido por las reformas estructurales, como la laboral -aprobada por el gobierno de Felipe Calderón y defendida a capa y espada por Peña Nieto-, la energética, la financiera, la de telecomunicaciones y la educativa, cada una de ellas elaborada para garantizar las ganancias de los grandes empresarios y celebrada con júbilo por el sector privado. Por ejemplo, la reforma laboral es que la permite a los patrones pagar esos sueldos de miseria, sin prestaciones, con desigualdades de género y raciales, independientemente si el empleo es formal o no.

Así que aunque los apologetas del neoliberalismo se jacten de que el sexenio de Peña Nieto brindó estabilidad macro económica, lo cierto es que esa estabilidad está dirigida a beneficiar a una minoría parasitaria, expoliadora y explotadora. De hecho las medidas que tanto celebra la iniciativa privada van en contra de las grandes mayorías.

Tan sólo hay que decir que la reducción del 13% del ingreso real de los trabajadores existe a pesar de que la inflación en el sexenio de Peña Nieto haya estado tan controlada. Es por el hecho de que nuestros salarios son tan paupérrimos que cualquier fluctuación inflacionaria en los precios los golpea duramente el ingreso familiar por pequeña que sea esa fluctuación.

¿Con AMLO van a cambiar las cosas?

Aunque las promesas de López Obrador han despertado muchas ilusiones en amplios sectores de la clase trabajadora, lo cierto es que no se propone medidas que atenten contra la ganancia del capital como lo son el aumento generalizado de salarios para cubrir completamente la canasta básica y que aumente conforme a la inflación, cobro de impuestos progresivos a las grandes fortunas, abrogación de las reformas estructurales y expropiación de los sectores privatizados de las industrias.

De otra manera no es posible resolver hasta el final las necesidades de las amplias mayorías, ya que la austeridad republicana hasta ahora no han sido más que una sucesión de despidos arbitrarios de trabajadores estatales y degradación de condiciones de trabajo, sin tocar hasta el final las ganancias de los grandes empresarios o los privilegios de la casta política. Las medidas que necesitamos sólo puede venir de un gobierno de los trabajadores, los campesinos, los estudiantes, la comunidad LGBT entre otros sectores explotados y oprimidos.

Con información de Proceso, El Financiero y El Sol de México






Temas relacionados

Gobierno AMLO   /   Enrique Peña Nieto   /   Economía

Comentarios

DEJAR COMENTARIO