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Se estrena “Metrópolis” de Fritz Lang en Alemania

Metrópolis es una obra del expresionismo alemán de los años 20 aún cuando el director nunca se declaro de esa corriente.

Miércoles 10 de enero | 13:08

El 10 de enero de 1927 se estrenaba en el UFA Palast am Zoo de Berlín, Alemania “Metrópolis” de Fritz Lang la que era hasta el momento más costosa y ambiciosa filmada hasta ese momento en Europa.

La película producida por Universum Film Aktiengesellschaft (UFA) fue una apuesta arriesgada tras el éxito de Lang con la adaptación de la opera de Wagner, “Los nibelungos” y “La muerte” de Sigfredo (1924), el filme contó con un gran presupuesto y miles de extras pero tuvo un recibimiento poco amable de la crítica.

El escritor H. G. Wells dijo que era lo más idiota que jamás había visto, además acusó a Thea von Harbou guionista y novelista de plagio. Por otro lado Buñuel destacó que se trataba de una historia trivial pero contada con imágenes líricas.

“Metrópolis” se proyectó solo unos meses la versión íntegra en Alemania de 4, 189 metros, en 1927 fue editada por el dramaturgo Channing intertitulo Pollock hasta dejarlo en 3, 170 metros como fue estrenada en Estados Unidos.

Reestreno

A mediados de los años 80s el productor y músico Giorgio Moroder estrenó una nueva versión musicalizándola contando con la participación de artistas como Bonnye Tyler, Freddie Mercury, The Queen, Pat Benatar, Billy Squier, Jon Anderson, Adam Ant, Loverboy, entre otros. También se le agregó color, ésta versión fue menos preciada por la prensa pero sirvió para que las nuevas generaciones descubrieran el trabajo de Lang.

En marcada en la ola del expresionismo “Metrópolis” es una crítica sobre la modernización, el sacrificio humano en aras de la industria, la manera de vivir de la burguesía, la automatización del trabajo, la escritora Thea von Harbou resuelve el conflicto con una cursi filosofía, para unir el cerebro (los amos) y las manos (trabajadores) hace falta un corazón (el redentor).

Lang años después declara que no estaba interesado en la política en ese entonces, aseguró que la historia es sólo un cuento de hadas.

El director nunca se declaró expresionista pero debe a éste mucha de la influencia en su obra, en el cine las obras de F. W. Murnau “El gabinete del doctor Caligari” (1919) y “Nosfertu, el vampiro” (1922), y de Paul Wegener “El Golem” (1920) y “El estudiante de Praga” (1913).

También la pintura inspiró la estética de la cinta obras como “Mask in Yellow and Black” (1923) de Oskar Schlemmer y “Man at the Control-Console” (1924) de Kurt Schmidt.

Sinopsis

Freder (Gustav Fröhlich), hijo del amo de “Metrópolis”, descubre en las entrañas de la ciudad un mundo de trabajo y sufrimiento, donde los obreros son apéndices de las máquinas. Acude a su padre en busca de ayuda para ellos, pero John Fredersen (Alfred Abel), busca frenar un movimiento obrero en ciernes.

Freder sustituye a uno trabajador de las máquinas, mientras Fredersen visita al inventor Rotwang (Rudolf Klein-Rogge), el cual le enseña un robot femenino que acaba de construir, la máquina definitiva que terminará con la necesidad de mano de obra humana.

Freder presencia un mitin dado por la obrera María (Brigitte Helm), que habla de la necesidad de amor y de la llegada de hombre que actuará como mediador (corazón) entre las manos (obreros) y el cerebro (los amos).

Fredersen pide a Rotwang que de al robot los rasgos de María para confundir a los obreros, y éste atrapa a la joven y transfiere su imagen a la autómata. El robot María visita a Fredersen, cuando Freder descubre a su padre abrazándola creyendo que se trata de la verdadera María, sufre un shock.

La robot María provoca una revuelta por culpa de la cual se inunda la ciudad de los obreros, cuyos hijos son salvados por Freder y la auténtica María, que ha logrado escapar de la casa de Rotwang.

Cuando los obreros se dan cuenta que han estado a punto de acabar con sus propios hijos, apresan al robot y lo queman delante de la catedral. Se produce entonces una reconciliación solemne de Fredersen y los obreros, actuando Freder de Mediador.

Nazis

Lang declaró que en alguna ocasión Joseph Goebbels le propuso trabajar para el régimen de Hitler pero se negó. Por el contrario Thea von Harbou no sólo trabajó sino que hizo una gran carrera durante el régimen nazi. Al ser censurada “El testamento del doctor Mabuse” (1933) el director decide huir a Francia y después a los Estados Unidos.






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