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PANDEMIA

Santa María Chimalapa, indígenas mueren entre el olvido y la negligencia

Hace unas semanas, la región del Istmo de Tehuantepec se vio golpeada por los contagios de covid-19. En días pasados, indígenas de Santa María Chimalapa han denunciado la muerte de pobladores por “causas desconocidas”.

Martes 21 de julio | 18:32

El municipio, ubicado en la selva de Los Chimalapas, oficialmente reporta sólo dos contagios y ninguna defunción por covid-19, dentro de las cifras que cada tarde son presentadas y vueltas a presentar por López- Gatell, como una mentira que espera ser repetida 1000 veces hasta convertirse en verdad.

Sin embargo, los llamados de auxilio desde esta región dejan claro que miles de casos no están siendo reportados a nivel nacional, en las cifras del subsecretario de salud.

Los indígenas, reportan el incremento de fallecimientos de personas sobre todo de la tercera edad, por razones para ellos, desconocidas pero que a la mayoría del país, ya nos resultan muy familiares: fiebre, tos y diarrea.

Este poblado no cuenta con clínicas de salud. El más cercano está a 78.2 kilómetros en Matías Romero, pero este hospital cuenta con muy pocas camas. Otra opción es el Hospital General Macedonio Benítez, ubicado a 89.9 kilómetros, en Juchitán; sin embargo, está cerrado por un brote de covid- 19 desde hace algunas semanas.

En el poblado hay dos hospitales. El primero pertenece al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), pero no cuenta con personal, por lo cual no está atendiendo. El segundo es el de Servicios de Salud de Oaxaca (SSO), la cual está cerrada y ni siquiera “cuenta con clave”.

Este argumento es un artimaña de la burocracia médica local, en complicidad con la federal, para justificar que el centro de salud no cuenta con autorización para recibir medicamentos, ni presupuesto para cubrir las necesidades de personal y de infraestructura, desde la capital. Los habitantes del poblado dicen que no recuerdan desde cuándo la clínica no funciona.

Así, este poblado, entre el olvido y la negligencia que está viendo a sus ancianos morir, sin saber la razón ni reconocer los síntomas. Es una de las expresiones más vívidas de lo que ha implicado el desmantelamiento al sector salud en México, donde los que mueren son los que desde hace décadas no cuentan con atenciones médicas dignas. Los que desde hace años no están dentro de los planes de desarrollo social y programas de asistencia, y por supuesto hoy tampoco figuran en sus cifras de contagios, ni defunciones.

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