Mundo Obrero México

CRISIS DE COMBUSTIBLE

Romero Deschamps, cacique petrolero lo mismo con Salinas que con López Obrador

En el marco del desabasto de gasolina, un nombre sale a relucir en los medios: Carlos Romero Deschamps, el burócrata del sindicato petrolero -uno de los impulsores de la reforma energética- que se ha enriquecido a costa de mantener uno de los sectores estratégicos de la economía mexicana bajo un control charril férreo.

Alex Osorio

México

Sábado 12 de enero | 23:11

Carlos Romero Deschamps (1944), priista de corazón desde 1961 cuando coordinaba las campañas electorales del Partido Revolucionario Institucional en Tamaulipas, alcanzó el puesto de Secretario General del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) en 1996 tras el encarcelamiento de Joaquín Hernández Galicia “La Quina”, quien controló el sindicato de 1962 a 1989, y que fue sucedido por Sebastián Guzmán Cabrera profundizando la política entreguista de la “Quina”.

Es así que un sector estratégico como el petrolero tenga un personaje tan ligado al PRI: Carlos Romero fue dos veces senador de la república (1994-2000 y 2012-2018) y tres veces diputado federal (1979-1982, 1991-1994 y 2000-2003) todas por el partido tricolor y amparándose en el fuero para no ir a la cárcel.

Para el viejo PRI, el armado del aparato sindical charro fue fundamental para sostener la “paz social”, que no es más que garantizar las ganancias de los capitalistas y la política laboral del gobierno, mediante un férreo control sobre el movimiento obrero y sus expresiones de lucha, mientras desde el Congreso los partidos avanzaban en el desmantelamiento de las conquistas obreras.

A sus 23 años frente al STPRM la figura de Romero Deschamps es sin duda la clara imagen de la antiobrera burocracia sindical priista. En el año 2000 se dio a conocer el Pemexgate, un desvío de 500 millones de pesos de las arcas del sindicato hacia la campaña electoral del priista Francisco Labastida Ochoa y el escándalo más reciente es su lujosa mansión en Acapulco, que estaba en construcción en junio de 2018 y cuyo valor asciende a más de 6 millones de dólares.

Su familia ha sido parte de diversos escándalos donde no se cansan de mostrar la opulencia y los lujos con los que viven. La ostentación de su hija Paulina de bolsas de marca, viajes a destinos turísticos exclusivos y la Ferrari Enzo (de edición limitada) de su hijo José Carlos fueron algunos de los hechos más criticados.

Tan millonaria fortuna tiene un origen: impulsar los ataques contra las conquistas laborales de los trabajadores petroleros, para avanzar hacia su precarización, promover la reforma energética que permite la entrega de Pemex y los campos petroleros al capital privado y garantizar que ese saqueo se concrete.

Hoy, frente al escándalo del robo de combustible en Pemex su nombre vuelve a relucir. El charro sindical se amparó frente a cualquier orden de detención y esto no es gratuito. Ya salió a la luz que casi el 80% del robo de combustible no es producto del huachicoleo común del que tanto se habla, sino de un robo sistemático desde dentro de Pemex, del cual directivos y seguramente la burocracia sindical tenían conocimiento.

La nueva amistad de López Obrador

Durante su campaña electoral, en junio de 2018, López Obrador había afirmado que si ganaba las elecciones pondría fin de la corrupción sindical y que ya no habría líderes sindicales como Romero Deschamps.

Meses más tarde, en diciembre pasado, AMLO fue cuestionado sobre el caso de la burocracia sindical en petroleros, a lo que contestó: “habrá democracia sindical”. Sin embargo el gobierno entrante, salvo sus propuestas de aceptar algunas cláusulas ambiguas de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre democracia sindical, poco ha hecho para delimitarse de dichas direcciones charras.

¡Qué lejos quedaron las promesas del mandatario! Hoy López Obrador cobija al cuestionado burócrata sindical, funcionario y amigo del ex presidente Carlos Salinas de Gortari, cercano a la burócrata Elba Esther Gordillo, al repudiado ex presidente Enrique Peña Nieto y Roberto Borge, ex gobernador de Quintana Roo, hoy en espera de sentencia por lavado de dinero.

Es obvio que todo gobierno entrante necesite de la burocracia sindical como interlocutor válido, que actúe a espaldas de sus trabajadores de base. Es por eso que las medidas contra el huachicoleo, como la militarización de los centros petroleros de trabajo, evitan –al menos hasta ahora– tocar al charro.

Sin embargo, que el gobierno decida incluso encarcelar al charro Deschamps no será garantía de un avance en la democracia sindical de los trabajadores petroleros. El viejo aparato charro se conforma de dirigentes en secciones, delegados, supervisores charros que se encargarían de evitar cualquier brote de los trabajadores que intente pelear por democracia sindical. Incluso, si avanzaran los sectores opositores al Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del STPRM –basados en las aspiraciones democráticas de la base trabajadora–, su política no sería independiente si surgen ligados al gobierno

Que los reflectores estén puestos en el charro Deschamps no significa necesariamente que la burocracia dentro de Pemex se encuentre debilitada, menos cuando los centros de trabajo se encuentran militarizados –una medida que inhibe la participación abierta de los trabajadores independientes.

En medio de un ambiente complejo para la organización, siguen siendo los trabajadores quienes verdaderamente pueden dar una pelea por recuperar su sindicato, pero tenemos que hacer que estos trabajadores no se sientan solos.

Es por eso que los sindicatos –sobre todo el petrolero que es estratégico para la economía de México– tienen que ser recuperados para convertirlos en herramientas del conjunto de los trabajadores, pues habría más posibilidades de lucha y de organización del movimiento obrero si hubiese una política de unidad en los conflictos obreros por parte de las direcciones opositoras.

La clave para animar a nuestros compañeros a salir a pelear contra el charro Carlos Romero; movilizarnos para, denunciar la militarización de sus centros de trabajo y rodear de solidaridad cada proceso de lucha, como la reciente movilización de petroleros exigiendo la salida del charro del sindicato.






Temas relacionados

Gobierno AMLO   /   huachicoleros   /   Mundo Obrero México   /   Pemex   /   Reforma energética

Comentarios

DEJAR COMENTARIO