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EDUCACIÓN PÚBLICA

¿Quién tiene que pagar la crisis en las universidades?

En el último periodo, estudiantes, docentes y trabajadores de diversas universidades han denunciado el avance en la privatización de la educación. Se hace urgente la defensa de este derecho, desde todos los sectores.

Joss Espinosa

@Joss_font

Martes 11 de agosto | 23:04

En medio de la pandemia, las autoridades universitarias han aprovechado para avanzar en la elitización de la educación. Ataque tras ataque, que afectan no solo a estudiantes, sino también a trabajadores y académicos.

En primer lugar hay que decir que, la pandemia y la imposición de las clases en línea, implicaron dejar fuera a muchos estudiantes que no tuvieron los recursos tecnológicos para tomar dichas clases, que tienen que trabajar, o que están enfrentando la muerte o despidos de sus familiares y personas cercanas.

Pese a esto, las autoridades decidieron simplemente voltear a otro lado, y continuar con los semestres, sin importarles las condiciones que tenían sus comunidades.

Por otro lado, los ataques hacia los trabajadores, se han mostrado con el robo de materia de trabajo, o los despidos a docentes sobre todo. El caso del despido de 100 académicos temporales de la UAM, despidos en el Conalep de los docentes como represión ante su organización. Incluso previo a la pandemia, el despido de trabajadores en la EDPA que detonó el paro de 5 meses, o el despido de docentes de la UACM por organizarse para buscar su basificación.

Con esto vemos que el ataque a la educación no es nuevo, también se expresa con los recortes del presupuesto, que afecta en primer lugar a trabajadores y académicos, con la negativa a aumentar su salario o con el recorte de plazas que significa una carga laboral para el resto. También lo vemos con las universidades en quiebra, ante las cuales Luciano Concheiro, secretario de educación superior de la SEP, que dijo que podían pagar los costos políticos de no dar ni un peso para rescatar dichas universidades.

Incluso en las universidades donde permanece la “gratuidad” se ha denunciado la aplicación de pagos por tramites o en ciertos posgrados como en el caso de la UNAM. O simplemente el hecho de que no existan becas para todxs, y ante la situación tan crítica de la juventud que hace carne la precarización, muchas y muchos tienen que abandonar sus estudios por entrar a trabajar, quedar rezagados o no titularse nunca. Algo que por vía indirecta es un paso a la elitización.

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La lucha en defensa de la educación

Creemos que las luchas del sector educativo en los últimos años no son casos aislados, sino que hacen a la respuesta, incipiente, de diversos sectores ante el ataque hacia la educación.

Por un lado las huelgas universitarias, como la huelga del SITUAM de más de 3 meses, que luchó contra las violaciones al Contrato Colectivo de Trabajo y por aumento salarial, a la par trabajadores y académico impulsaron huelgas desde el STAUACh, STUACH, SINTCOP. Sumando el paro en solidaridad con dichas huelgas en la UPN. A demás el paro nacional que impulsaron más de 50 sindicatos, por el rescate a las universidades en quiebra en toda la república.

Por su parte las y los estudiantes, han estado en constante denuncia ante las amenazas de la privatización y elitización de la educación. Entre esas luchas destacó la organización de diversas universidades encabezadas por la UNAM en el proceso del 3 de Septiembre de 2018, que inició contra la violencia porril y el autoritarismo, pero avanzó en denunciar la antidemocracia al interior de las universidades, los avances en la privatización, los ataque a las condiciones laborales y la violencia de género. Dicho proceso llego a aglutinar a diversas universidades y escuelas de educación media superior, en particular de la CDMX, pero también de otros estados.

Es importante nombrar las luchas que hemos visto en el último periodo, pues los ataques a la educación pública no solo se expresan por la imposición de cuotas, sino también por el ataque a las condiciones laborales de trabajadores y docentes que las componen. En ese entramado se sigue denunciando el autoritarismo y la antidemocracia al interior de estas instituciones, pues es un puñado de autoridades, quienes deciden e implementan estas medidas, a espaldas de toda la comunidad.

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Un nuevo combate en defensa de la educación

En este marco, y en plena pandemia, las autoridades aprovechan la cuarentena para aplicar medidas que atentan contra la educación. En primer lugar, las autoridades han dado nula respuesta a las luchas que iniciaron previo a la pandemia, por parte de docentes de la UACM contra los despidos, la huelga de Chapingo que lleva casi medio año y el paro de la EDPA. Sectores que en medio de la crisis sanitaria exponen o expusieron sus vidas al sostener la huelga y el paro, o se encuentran sin ningún tipo de ingreso económico.

Por otro lado, estudiantes de diversas universidades comienzan a denunciar el alza de cobro de cuotas. Es decir, no bastando con imponer el ritmo de las clases en línea que dejan fuera a muchas y muchos que no tienen los recursos tecnológicos, ahora quieren imponer que menos sectores ingresen o permanezcan en las universidades, dado que son incosteables las cuotas que imponen.

Estudiantes de la Universidad Autónoma de Coahuila, TESCo y Universidad Autónoma de San Luis Potosí, han salido a movilizarse contra el alza de cuotas.

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Las autoridades argumentan, que no hay forma de seguir funcionando si no es sobre la base de imponer y aumentar cuotas, diciendo que no hay presupuesto. Sin embargo, desde la Agrupación Juvenil Anticapitalista, denunciamos que presupuesto hay, pero que está destinado a otros proyectos o está mal empleado en las universidades.

Es decir, ¿no es contradictorio que seguimos pagando la ilegitima deuda externa (algo que AMLO ha dicho que es intocable) o se destina presupuesto millonario a la Guardia Nacional, mientras no hay presupuesto en las universidades? En medio de la pandemia se demostró que las ganancias de los grandes empresarios son formadas por el trabajo de millones de asalariados y asalariadas, ¿No podríamos imponer impuestos progresivos a las grandes fortunas, para salvar las universidades? ¿Impuestos a las televisoras que ahora van a tener ganancias del programa aprende en casa para educación básica?

Por otro lado, sabemos la enorme desigualdad que hay en las universidades, mientras las autoridades mantienen sueldos muy altos, los trabajadores y docentes que dan vida a la universidad no llegan a fin de mes por los deficientes salarios. No es novedad el desvío y malversación de fondos en las universidades, ese fue uno de los elementos que desato el quiebre de las universidades, al revelarse la “gran estafa” que realizaron autoridades universitarias y gobernadores.

Si todo lo anterior es cierto, ¿por qué debemos ser los estudiantes, los trabajadores y académicos quienes paguemos la crisis en las universidades?

Es importante visibilizar que para verdaderamente garantizar una educación pública y gratuita, no podemos luchar de manera aislada. Hay que conquistar la unidad de los sectores que componemos la universidad, a la par de sostener una independencia política del gobierno, los partidos patronales y las autoridades universitarias.

Y también tejer alianzas entre los sectores que hoy están en lucha y movilizados, así como llamar a la solidaridad con dichos sectores, de parte del resto de universidades y el sector educativo. Para ello, es importante revivir al movimiento estudiantil, amplio, combativo y democrático.

La lucha por la educación pública no se restringe a hoy frenar las cuotas, sino que debe avanzar en garantizar que esta sea verdaderamente gratuita, sin exámenes que excluyen a la mayoría, con universidades y matrícula para todos con los recursos suficientes para enfrentar las clases en línea o el sistema híbrido, por el rescate de las universidades en quiebra, por derechos laborales y aumento salarial de acorde a la canasta básica, por medidas para prevenir la violencia de género con planes de estudio que contemplen el análisis de fenómenos como el feminicidio, desaparición de mujeres, etc. y también contra la antidemocracia. Estas son medidas mínimas para plantear el avance en garantizar este derecho y para construir universidades que verdaderamente estén al servicio de las necesidades del pueblo pobre y trabajador, y no de los empresarios.

Llamamos a denunciar cualquier ataque a la educación y a organizarnos de forma conjunta. Puedes escribirnos a nuestras redes sociales en FB: Agrupación Juvenil Anticapitalista, IG: @Juventud_anticap o por correo electrónico: [email protected]

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