Géneros y Sexualidades

DIVERSIDAD SEXUAL

Precarixs y en “el clóset”: el trabajo para la población LGBTTI+

El trabajo precario se ha convertido en la realidad de la mayoría de los trabajadores en el país. Además de enfrentar los salarios bajos y la carencia de derechos mínimos, lxs trabajadores de la diversidad sexo genérica viven la homofobia que les mantiene “en el clóset” en sus centros laborales.

Soledad Farfalla

Maestra de secundaria, Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase

Viernes 12 de junio | 23:54

Bajos salarios, trabajos inestables, nulos derechos laborales como el acceso a la salud, la vivienda o jubilación; es la realidad de millones de trabajadores en un país en el que el 70 % de la población carece de seguridad social.

Incluso la búsqueda de trabajo se vuelve complicada para esta población. De acuerdo a la Encuesta Sobre Diversidad y Talento LGBT en México, de las 3,044 encuestadas el 29% se encuentra desempleada y en búsqueda de trabajo, el 93% de estas personas cuenta con bachillerato, licenciatura o posgrado.

El problema se vuelve más agudo en la población trans. De acuerdo a la misma Encuesta, el 41% posee educación superior (licenciatura o posgrados) y a pesar de esto son las personas trans quienes más dificultades tienen para encontrar un trabajo. La transfobia orilla a miles de mujeres trans, en México y todo el mundo, al trabajo sexual como vía para subsistir. En otro muestreo con 585 mujeres trans participantes, se halló que el 40 % se dedica al trabajo sexual.

La mayoría de los trabajadores LGBTTI+ con salarios bajos y “en el closet”

Al encontrar trabajo, como la mayoría de la juventud, la diversidad sexo genérica encuentra trabajos altamente precarizados, con contratos temporales o de simulación como la subcontratación o, de plano, sin contratación ni reconocimiento de ningún tipo de relación con las empresas o los patrones. Por lo tanto, sin acceso a derechos mínimos como trabajadores.

Se suman los salarios raquíticos. El 41 % de las personas que participaron de esta encuesta tienen ingresos menores a los 10 mil pesos. De acuerdo al CONEVAL, son necesarios 6 mil pesos mensuales para cubrir la alimentación básica de una familia (arroz, frijol, pastas, leche, huevo, etc.) tomando en cuenta esto y que en promedio los trabajadores en el país destinan cerca de 2 mil pesos para transportarse; la realidad es que los salarios apenas alcanzan para comer y volver al trabajo.

Por si fuera poco, en el trabajo se enfrentan además a la homolesbobitransfobia, que mantiene al 61 % de los trabajadores “en el clóset”. En un mundo de por sí hostil para la mayoría de las y los trabajadores, la disidencia sexual enfrenta además “la necesidad de ocultar sus orientación o identidad sexual”. Resulta más sencillo ser omisos o mentir sobre la vida privada que “aguantar” comentarios o actitudes discriminatorias, incluso expresiones de odio.

Luchemos por vidas plenas

Estas condiciones dejan de manifiesto la necesidad de organizarnos y luchar por condiciones dignas de trabajo, además de pensar en la transformación radical de la sociedad: una sociedad libre de explotación y opresión.

La distribución de la riqueza mundial se concentra en un puñado. Actualmente 2 mil 153 millonarios poseen más riqueza que 4 mil 600 millones de personas (un 60% de la población mundial). Hay condiciones materiales para que todos accedamos dignamente a derechos básicos como la salud o la vivienda.

La división de lxs explotadxs es clave en este sistema, por ello fomenta con vehemencia el racismo, la xenofobia y la homolesbobitranfobia. Es necesario enfrentar a quienes fomentan el odio y la heteronorma: la iglesia, la derecha y los patrones.

Sólo siendo miles organizadxs; en unidad con el resto de los explotadxs y oprimidxs: trabajadores, jóvenes, mujeres; confiando en nuestra propia fuerza, sin confianza alguna en el régimen, sus partidos e instituciones; sólo así podremos arrebatar el mundo que merecemos, un mundo en el que otras generaciones no conocerán jamás el clóset, en el que para vivir libre y plenamente no se necesitará valor, un mundo libre de odios. Es posible y necesario: ¡organicémonos!






Temas relacionados

diversidad sexogenérica   /   Lesbofobia   /   Precarización laboral   /   Transfobia   /   Homofobia   /   Géneros y Sexualidades   /   Internacional

Comentarios

DEJAR COMENTARIO