Géneros y Sexualidades

ENCUENTRO NACIONAL

Por el pan y por las rosas: Encuentro Nacional de Mujeres y Diversidad Sexual

Cerca de 200 mujeres y compañeros de la diversidad sexual se dieron cita para debatir cómo poner en pie una gran agrupación nacional para luchar por sus derechos.

Sábado 25 de marzo | 15:59

Sulem Estrada, maestra, Miriam Hernández, trabajadora de la UNAM, Alejandra Toriz dieron apertura al encuentro. Se contó con la presencia de Norma Andrade, luchadora contra el feminicidio y fundadora de Nuestras Hijas de Regreso a Casa, Paty Jiménez, maestra de Oaxaca y participante de la Comisión de Mujeres de Oaxaca (COMO) y de la APPO y Ángeles Cortés, obrera y participante de la lucha de las trabajadoras y trabajadores de Sandak, en Tlaxcala.

En un hermoso día se dieron cita docenas de trabajadoras del magisterio, de la salud, de distintas universidades, luchadoras contra el feminicidio, estudiantes y jóvenes de la diversidad sexual.

Estuvieron presentes también estudiantes de distintas escuelas de la UNAM -Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, Facultad de Filosofía y Letras, Facultad de Ciencias, Facultades de Estudios Superiores Acatlán y Aragón-, de la Universidad Autónoma Metropolitana -Unidad Xochimilco, Unidad Azcapotzalco y Unidad Iztapalapa-, también del Instituto Politécnico Nacional y la Vocacional 6, de la Universidad Autónoma del Estado de México, de la Preparatoria 8 y del Colegio de Ciencias y Humanidades Sur.

Como mesa honoraria se nombró a las mujeres que participaron de la gran gesta de la Revolución Rusa de 1917.

La presencia de la Agrupación Pan y Rosas en distintos países se hizo sentir con la proyección de video donde se vio la participación en movilizaciones en Argentina, el Estado Español, Brasil y Chile entre otros.

Miriam Hernández abrió el encuentro, diciendo: De la mano de la precarización laboral el aumento de la violencia hacia las mujeres ha sido dramático, con el fortalecimiento de las redes de trata, el feminicidio, el acoso sexual y laboral, violencia de la que el Estado y sus instituciones son cómplices, los mismos a los que un sector del feminismo que empata con la política de la derecha quiere que exijamos tutela, seguridad y legislación.

Y denunció que el Estado no es neutral sino capitalista, pues garantiza la explotación de millones de seres humanos para enriquecer a quiénes concentran la propiedad privada por medio del monopolio de la violencia, "no podemos exigirle que reconozca los abusos y disponga de los castigos, reduciendo los oprobios a un problema individual de tipificación penal".

Concluyó: Desde Pan y Rosas no aceptaremos ser las víctimas impotentes, victimizadas, que el patriarcado insiste en que seamos como mujeres. Elegimos, por el contrario, las potentes convicciones que anidan en ese odio productivo que nos provoca sabernos oprimidas y explotadas –junto a millones de seres humanos a lo largo y ancho del planeta- de un orden social que apesta y que, frente a la crisis no encuentra salida.

Siguió Sulem Estrada, maestra y excandidata a la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México por la Plataforma Anticapitalista, quien saludó las luchas de las mujeres trabajadoras en México en distintos momentos de la historia, hasta llegar al presente, con la lucha de las maestras que enfrentaron la reforma educativa, la de las obreras de las maquilas en la frontera norte, de las trabajadoras de Sandak en Tlaxcala. Y también a las jóvenes luchadoras de la huelga de la UNAM, del #YoSoy132 y que ahora enfrentan la represión en sus escuelas, como el caso de las jóvenes normalistas y de las estudiantes del CCH Sur.

Sobre el movimiento de mujeres que se expresa en distintos países del mundo, Estrada señaló que el movimiento en curso abre un debate sobre nuestras perspectivas de lucha: ¿nuestro horizonte se va a limitar a la resistencia ocasional frente a los embates de las derechas o vamos a trazarnos una estrategia para, finalmente, vencer?

La agrupación internacional de mujeres Pan y Rosas, presente en Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Uruguay, México, Venezuela, el Estado español, Francia, Alemania y Estados Unidos interviene en ese debate abierto, siendo parte de los movimientos de mujeres de esos países; pero también, con nuestras ideas, programa y estrategia, que concentran la experiencia que heredamos de otras generaciones de revolucionarios y revolucionarias marxistas.

Sostenemos que solo un feminismo que pretenda transformarse en un movimiento político de masas, donde la lucha por mayores derechos y libertades democráticas esté ligada a la denuncia de este régimen social de explotación y miseria para las enormes mayorías, con el objetivo de derrocarlo, puede ser verdaderamente emancipatorio. Y las esclavas de la Historia gritan, a través de las voces del presente, sus ansias de vencer, de una vez por todas."

Norma Andrade, reconocida luchadora contra el feminicidio, dio un saludo al encuentro, quien recordó "necesitamos el apoyo de otros porque solas no vamos a lograr nada. Cuando me había encadenado en Los Pinos, los trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) fueron a poner una carpa, luz, me protegieron de los soldados. En otra oportunidad, éramos treinta madres que venimos a exigir justicia para nuestras hijas víctimas de feminicidio y acompletábamos para volver a Ciudad Juárez. También la solidaridad de los electricistas se hizo sentir y así pudimos volver a nuestra ciudad".

También señaló "He aprendido de muchas jovencitas a ser una mujer distinta", y destacó sobre los hijos de su hija Alejandra, víctima de feminicidio, "He tratado de educarlos en la lucha y defensa de sus derechos al mismo tiempo de defender la igualdad entre hombres y mujeres".

Al cierre de la apertura, Alejandra Toriz, una de las fundadoras de la Agrupación Pan y Rosas en México, destacó "la mañana del jueves amanecimos con la terrible noticia del asesinato de Miroslava Breach periodista en Chihuahua, estado que sigue siendo emblema del feminicidio en este país. A quien como otras le han arrancado la vida, y desde este espacio queremos conmemorar su vida y su lucha, exigiendo justicia. Quieren callar su voz, pero nuestra rabia se multiplica. A 100 años de que un 8 de marzo obreras de la ciudad de Petrogrado se levantaron para exigir pan y fin de la guerra, se realizó el Paro Internacional de Mujeres en más de 50 países. De esta forma conmemoramos esta gesta heroica de mujeres y hombres de la clase trabajadora. Querían el Pan y también querían las Rosas".

En el final de su participación destacó la extensión internacional de la Agrupación Pan y Rosas, en Alemania, Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Estado Español, Estados Unidos, Francia, México, Uruguay y Venezuela. Explicó "Somos militantes de las corrientes que integran la Fracción Trotskista – Cuarta Internacional que, junto a compañeras trabajadoras y estudiantes independientes, compartimos la idea planteada sintéticamente por la socialista Louise Kneeland, en 1914, que dijo que ’quien es socialista y no es feminista, carece de amplitud; pero quien es feminista y no es socialista, carece de estrategia’. Es decir, consideramos que sólo la revolución social, que acabe con este sistema de explotación, puede sentar las bases para la emancipación de las mujeres."






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